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España no se libra del contagio

El Ibex-35 pierde un 0,60% y acaba la jornada en los 10.558,60 puntos arrastrado por la posible reestructuración de la deuda griega

MADRID Actualizado: Guardar
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"Los juicios de los mercados son extraordinariamente efímeros", comenta Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets. Si el rescate de Portugal no tuvo ningún efecto negativo en la deuda española, los comentarios emitidos por varias voces de la Unión Europea sobre la próxima reestructuración de la deuda griega han provocado que la prima de riesgo española haya subido desde el 1,70% hasta el 2% en apenas un par de días. Grecia tiene unos pasivos de 800.000 millones de dólares frente a los 600.000 millones que Lehman Brothers tenía en su día, así que el tema no es baladí. Sobre todo porque es posible que Grecia deje de pagar un 50% de lo que debe.

Este viernes Alemania volvió a echar leña al fuego de esa posible reestructuración de la deuda griega, aunque el Gobierno heleno salía al paso con el enésimo plan para obtener fondos, en esta ocasión con la venta de empresas públicas. El diputado Werner Hoyer aseguró que ello no constituiría un desastre y que Alemania respaldaría a Grecia cuando tome esta decisión de este tipo. Según Ramón Forcada, de Bankinter, la reestructuración de la deuda griega llegará antes de 2012, y ello ayudará a sanear el mercado de bonos. Pero, hasta que se dé el paso definitivo, habrá inestabilidad en el mercado. Quizá por los errores que ha cometido España en los últimos días, llevando la contraria el FMI sobre la necesidad de más reformas. O por el "permiso" otorgado por el Estado central para que seis comunidades autónomas emitan alrededor de 1.500 millones de euros de deuda.

En cambio, para Daniel Pingarrón, "la posibilidad de que Grecia reestructure su deuda ofreciendo una quita a sus acreedores no es un escenario muy probable a corto plazo. Resulta mucho más fácil la modificación de los términos y plazos del rescate por parte de los socios europeos que los impagos a acreedores. Es decir, los países prestamistas preferirían ser mucho más flexibles con Grecia que soportar que sus empresas y bancos asuman las enormes pérdidas que se plantearían en caso contrario".

Aunque la prima de riesgo de la deuda española se amplió con fuerza este viernes (del 1,89% hasta el 2,03%, con el interés del bono español subiendo del 5,32% hasta el 5,41%), la que más aumentó fue la de los bonos griegos, que alcanzó un máximo en el 10,45%, con sus bonos a diez años con una rentabilidad del 13,82%. En el caso de los bonos a dos años, la rentabilidad alcanza el 18,50%, con lo que la prima de riesgo es de un 16,65%. Los seguros contra el impago se disparaban, sobre todo en Grecia, pero también en Irlanda porque, a primera hora de la mañana, Moody's rebajaba el rating de su deuda hasta sólo un escalón por encima de "bono basura". Aunque los más negociados en el mercado siguen siendo los españoles.

El euro sí se mostró un poco más débil que otros días, porque llegó a caer por debajo de 1,44 unidades, aunque al cierre de la sesión recuperó ese nivel.

Luchar con la inflación

Además de con el resurgimiento de la crisis de deuda, las Bolsas tuvieron que lidiar con datos de inflación. En primer lugar, de China, donde los precios subieron un 5,4% interanual en marzo, dos décimas más de lo esperado por los analistas. Los precios de producción crecieron un 7,3%, una décima más de lo previsto. Aunque estas cifras puedan hacer pensar en próximas subidas de tipos que enfríen la economía, este viernes también se publicaron otras referencias que refuerzan la idea de la fortaleza de China: el PIB creció un 9,7% interanual en el primer trimestre, tres décimas más de lo esperado, mientras que la producción industrial creció en marzo un 14,8%, frente al 14% que esperaban los analistas.

En Europa, los precios subieron un 2,7% interanual en marzo, una décima más de lo previsto. La balanza comercial de la zona euro, pese a la apreciación del euro, resultó ser menos deficitaria de lo esperado En Estados Unidos, los precios suben al mismo ritmo que en Europa, aunque la inflación subyacente aún se encuentra en niveles muy reducidos (de un 1,2% interanual).

En Estados Unidos conocimos además datos industriales, como el índice de actividad manufacturera de Nueva York, que subió más de lo previsto en marzo, al igual que la producción manufacturera o el índice de confianza de los consumidores que elabora la Universidad de Michigan. Todas estas referencias ayudaron a contrarrestar los resultados de Bank of America, peores de lo esperado por los analistas. De ahí que los índices americanos comenzaran la sesión con subidas.

Las expectativas inflacionistas provocaron que tanto la plata como el oro repuntaran. También lo hizo el crudo: el barril de Brent, de referencia en Europa, rozaba los 124 dólares.

El empuje de Wall Street, insuficiente

Gracias a la apertura positiva de Wall Street, algunos índices europeos lograron cerrar en verde, como fue el caso del Cac 40 francés, que cerró con una revalorización del 0,10%. Aunque otros, como el Dax, que subió un 0,44%, estuvieron en positivo durante toda la jornada. El Ibex-35 fue el peor de todos los índices europeos, al retroceder un 0,60%, para dar un último cambio en los 10.558,60 puntos, aunque llegó a cotizar por debajo de los 10.500 puntos en algún momento de la sesión. Y, además, en uno de esos movimientos de última hora a los que nos tiene acostumbrados, el selectivo marcó mínimos de la sesión seis minutos antes del cierre en los 10.142 puntos, para rebotar en ese mismo momento hasta los 10.698 puntos. El Ibex cayó más que el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió un 0,4%, pero menos que los índices griegos, que retrocedieron más de un 1%. Aunque la Bolsa irlandesa terminó la jornada en positivo.

En el Ibex, apenas media docena de valores cerraron la sesión al alza. Grifols, que cierra la semana como el valor más rentable, fue la que más ganó, con una revalorización del 2,31%, seguida de Inditex y Abertis, que subieron un 1,51% y un 1,30%, respectivamente. Red Eléctrica, mientras, avanzó un 0,75%. Acerinox y Amadeus completaron la lista de valores al alza, con revalorizaciones de un 0,41 y de un 0,07%, respectivamente. Enagás se salvó de los números rojos, cerrando en tablas.

Sacyr Vallehermoso fue el valor más castigado, con un descenso del 3,30%. En ella pesó más el encarecimiento de la deuda española que el incremento del dividendo anunciado por Repsol en su junta general de accionistas. Por cierto que la petrolera también terminó la sesión en negativo: retrocedió un 0,83%.

Gamesa y FCC cerraron con descensos de más de dos puntos porcentuales. Y, a continuación, el sector financiero, con BME a la cabeza: retrocedió un 1,79%. Bankinter, BBVA y el Sabadell cedieron algo más de un 1,5%. El Popular, por su parte, se dejó un 1,44%.

Fuera del Ibex, los peores valores fueron dos inmobiliarios, Fergo Aisa y Montebalito, con descensos de un 6,82% y de un 5,67%, respectivamente. En el otro lado de la tabla, tres ganaron a Grifols: la inmobiliaria Nyesa, que se apuntó un 4,02%, además de Jazztel, que se apuntó un 3,06%, mientras que Sol Meliá se apuntó un 2,41%.