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EE UU ensombrece la subasta de la deuda

El selectivo español cierra en los 10.261 puntos pese a la estabilidad de la prima de riesgo

MADRID Actualizado: Guardar
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Las Bolsas europeas se levantaron con cara de susto. Tenían en mente los fuertes descensos sufridos por los indicadores estadounidenses en la sesión del miércoles tras los penosos datos de empleo publicados en el país. Además, Moody's ponía su granito de arena en la crisis griega bajando drásticamente, nada menos que tres escalones, el "rating" de la deuda helena, advirtiendo de la elevada probabilidad de su reestructuración, teniendo en cuenta la gran incertidumbre existente respecto tanto al escenario macro como al político.

Japón no se salva de las incertidumbres políticas. El primer ministro japonés, Naoto Kan, logró superar la moción de censura presentada por la oposición con la promesa de que dejará el Gobierno tan pronto como el país comience a recuperarse de la crisis provocada por el terremoto y la crisis nuclear. Naoto Kan apenas lleva un año en el poder. Así las cosas, el selectivo español comenzó la jornada con fuertes descensos: marcó sus mínimos intradiarios en los 10.215 puntos a las nueve y media de la mañana. Unas declaraciones de la canciller alemana Angela Merkel en apoyo del euro y el buen resultado de la subasta de deuda española hicieron posible que el Ibex fuera recuperando posiciones hasta llegar a entrar en números verdes y marcar sus máximos intradiarios en los 10.375,10 puntos poco antes de las tres de la tarde.

Horquilla alta

El Tesoro colocó 3.952 millones de euros, en la parte alta de la horquilla propuesta, en bonos a tres y cuatro años. En su emisión a tres años emitió 2.700 millones de euros con una rentabilidad media del 4,037%, por encima del 3,568% de la subasta anterior, con una demanda de 2,5 veces sobre la oferta (por encima de las 1,8 veces de la emisión previa a ese mismo plazo). En la deuda a cuatro años, el Tesoro emitió 1.200 millones de euros, con un interés del 4,23% y también fuerte demanda. El mercado español, que era de los que mejor se comportaba en Europa, también le sacó partido al favorable dato de paro correspondiente al mes de mayo que se publicó por la mañana. Y no le hicieron daño las declaraciones del miembro del consejo del Banco Central Europeo, Lorenzo Bini Smagui, que apuntó que habría que dejar de lado la inflación subyacente para evaluar las futuras subidas de los tipos de interés. Pero el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, lanzó un órdago europeísta animando a la creación de un ministerio paneuropeo de Finanzas.

Pero, para la resolución de los problemas más inmediatos, el BCE aceptó que los países de la zona euro inviten a los bancos privados a participar en el segundo rescate de Grecia, por ejemplo, comprando bonos, que ascendería a alrededor de 60.000 millones de euros, tal y como defiende Alemania, para evitar que toda la carga recaiga sobre los contribuyentes. El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, manifestó que tiene la impresión personal de que habrá un segundo rescate para Grecia, mientras el gobierno del país se afana por presentar otro plan de austeridad y la "troika" ultima su revisión de los números.

Numeros rojos a las tres

En el mercado secundario de deuda, cierta estabilidad: ligeros descensos en la prima de riesgo de la deuda española, belga e italiana, y moderado incremento de la prima de riesgo de Irlanda y Grecia. En el mercado de divisas, el euro continuaba su senda ascendente, manteniéndose por encima de 1,44 dólares. Y, mientras, el precio de las materias primas cotizaba a la baja: en el caso del petróleo, sobre todo el barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, que bajaba hasta los 98 dólares. El precio de la onza de oro caía un 1,06%, mientras que el de la onza de plata se desplomaba un 4,06%. Los inversores no buscan refugio en los metales preciosos. Y, ayer, tampoco en la deuda: el interés del bono americano volvía a recuperar el 3%, mientras que el del bono alemán se mantenía en el 2,98%. Pero ello no se debió a que los datos económicos, de repente, fueran positivos, porque no lo fueron. La batería de referencias macroeconómicas que se publicaron en Estados Unidos fueron de nuevo un argumento para vender Bolsa.

De hecho, la vuelta atrás del Ibex desde los números verdes a los rojos a partir de las tres de la tarde tuvo que ver con la agenda económica del otro lado del Atlántico. En primer lugar, el paro semanal subió más de lo esperado, al tiempo que se revisaba al alza el dato de la semana previa. Además, los pedidos de fábrica cayeron un 1,2% en abril, dos décimas más de lo esperado por el consenso de expertos, en lo que fue su peor lectura desde mayo de 2010. Las ventas de las cadenas minoristas se desaceleraron en mayo. Y, mientras, la productividad no agrícola aumentó más de lo previsto, lo que hace pensar que el empleo flaquea. Veremos hoy con la publicación del informe oficial del mercado de trabajo.

Desde el punto de vista corporativo, en Estados Unidos no sentaba nada bien que Moody's amenazara con rebajar la calificación crediticia de Bank of America, Citigroup y Wells Fargo.

Retrocesos en Europa

Con ello, el Ibex-35 cerró la sesión con un recorte del 0,76%, para dar un último cambio en los 10.261 puntos. En Europa, sólo el PSI-20 de Lisboa cerró la sesión con avances: ganó un 0,57%. Los peores indicadores de la jornada fueron el Dax alemán, que perdió casi un 2%, con el sector exportador a la cabeza, además de alguna entidad financiera y alguna eléctrica; y el Cac 40 francés, que retrocedió un 1,89%. En el selectivo español, Abengoa lideró los avances, con una revalorización del 2,47%. La compañía continúa sacándole partido a la venta de Telvent. A continuación, Mediaset, que ganó un 1,73%. En el resto de los valores que terminaron la sesión con ascensos (sólo cinco), los avances fueron mucho más limitados: Abertis avanzó un 0,60%, mientras que ACS avanzó alrededor de medio punto porcentual y FCC, un 0,19%. Amadeus e Iberdrola Renovables sumaron alrededor de un 0,10%.

En el otro lado de la tabla, cuatro valores perdieron más de un 2%. Bankinter fue el que más cayó, con un recorte del 2,59%. A continuación se situó ArcelorMittal, con un descenso del 2,33%. Gamesa y Ebro cayeron un 2,16% y un 2,13%, respectivamente. Entre los peores, otras entidades financieras, como Popular, que cayó un 1,72%. Pero también varios valores cíclicos, como Repsol YPF, Sacyr o Técnicas Reunidas. Pero también Inditex o Endesa se dejaron más de un 1%. En el mercado continuo, Tavex lideró los ascensos, con una revalorización del 5,42%, mientras que Codere, con un recorte del 4,21%, fue el peor valor de la sesión.