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Draghi no gustó y Bernanke remató

El Ibex cede un 0,71% y se sitúa en los 8.465,90 puntos el mismo día en que el BCE ha efectuado una subasta de liquidez

MADRID Actualizado:

La última sesión del mes de febrero determinó el cierre en rojo del mes para el Ibex-35. Unas pérdidas modestas, sí, de sólo un 0,51%, pero suficientes para que el selectivo español fuera el peor indicador de febrero. Y a mucha distancia de otros índices europeos, como el Dax alemán, que subió más de un 6%, el Cac 40 francés, que avanzó más de un 4,5% o el Ftse 100 británico, que ganó más de un 3%. En el selectivo español, los valores que más tiraron en febrero fueron OHL y Grifols, que avanzaron más de un 10%, además de Amadeus y Técnicas Reunidas, que ganaron más de un 9%. Entre los grandes, el que más ganó fue el Santander, con una revalorización del 4,66%. Fue el único de ellos que se colocó entre los diez valores más alcistas del Ibex. En el otro lado de la tabla, Gamesa, con un fuerte descenso del 20%. Sacyr, Sabadell y Bankia, con caídas de más de un 10%. En general, no ha sido un buen mes para la banca, porque también Bankinter, CaixaBank y el Popular terminan el mes con descensos. Entre los grandes, el que peor se comportó, Repsol, con un descenso del 6,81%.

También al otro lado del Atlántico hubo mejores resultados: el Nasdaq ganó un 6% en febrero y el Dow Jones, alrededor de un 2,5%.

Ni la subasta de liquidez del Banco Central Europeo fue capaz de que duraran las subidas con que comenzaban los índices en la última sesión de febrero. Y eso que hubo varios síntomas positivos en esa emisión del BCE: adjudicó algo más de medio billón a tres años y un tipo de interés del 1%. Si en la anterior subasta, a finales de diciembre, 523 entidades pidieron 489.000 millones de euros, en la de hoy 800 bancos pidieron 530.000 millones de euros, por encima de los 470.000 millones que esperaban los analistas. Seguramente, la mejor noticia fue el aumento del número de entidades que acudieron a la barra libre: el BCE dio facilidades a los bancos centrales nacionales para conseguir que los bancos pequeños y medianos no se quedaran fuera de la subasta. La jugada ha funcionado. Y, por ejemplo, en España, Banca Cívica informaba de que, entre las dos subastas, ha captado 9.800 millones de euros, 6.100 millones de euros en la última.

Del verde al rojo

Pese a estas posibles buenas noticias, el selectivo español, que había comenzado la sesión en verde, rondando los 8.600 puntos, se arrugó hasta los 8.500 puntos tras conocerse el resultado de la subasta del Banco Central Europeo. Casi ni reaccionó al buen dato del PIB estadounidense que se publicó a las dos y media de la tarde. El PIB estadounidense creció un 3% en el cuarto trimestre en tasa trimestral anualizada, lo que supone una revisión al alza de dos décimas con respecto a la anterior lectura. También lectura positiva del índice de actividad manufacturera de Chicago, que subió en febrero de los 60,2 hasta los 64 puntos, cuando se esperaba que se situara en los 61.

Ni por ésas. El Ibex-35 se hundió en los números rojos en la última hora y media de negociación. Y dio un último cambio en los 8.465,90 puntos, lo que supone un descenso del 0,71%. Muy pocos índices europeos se salvaron de las pérdidas: sólo el PSI-20 de Lisboa y el Ftse Mib de Milán, con subidas de apenas un 0,04%. El Cac 40 francés se dejó un 0,04%, el Dax alemán, un 0,46% y el Ftse 100 británico, cerca de un punto porcentual. Por tanto, en realidad, el selectivo español fue uno de los peores índices del día.

¿Qué sucedió para que, en el último tramo de la jornada los índices entraran en números rojos? Posiblemente, las palabras del presidente de la Reserva Federal norteamericana, Ben Bernanke, en su comparecencia en la Cámara de Representantes. Se dedicó a templar los ánimos con varios titulares: la Fed no anticipa mejoras sustanciales en la tasa de desempleo en los próximos meses; los fundamentos del crecimiento siguen débiles, incluyendo las expectativas de consumo e ingresos; la mejora en el mercado de trabajo requiere fuerte crecimiento en la demanda y en la oferta; la subida de los precios de la energía es negativa para la renta y para la inflación; Europa ha tomado medidas, pero los problemas de fondo siguen sin solucionarse. Aunque, en realidad, Bernanke dio una de cal y otra de arena, es decir, reconoció los problemas de la economía americana, pero también los avances, es decir, señales mixtas y el mercado interpretó que, muy probablemente, no habrá más rondas de expansión cuantitativa en Estados Unidos.

Eso pareció cotizar en el mercado de divisas, el euro hizo lo que las Bolsas: a partir de las cuatro, se hundió desde el nivel de 1,3469 hasta 1,3362 unidades. Lo mismo le sucedió a la cotización del oro que a las cuatro de la tarde cayó de repente de los 1.790 hasta los 1.720 dólares por onza. También el precio del crudo cotizó a la baja: el barril de Brent, de referencia en Europa, cerró la sesión cambiándose por algo más de 122 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos comenzaba la jornada cotizando en los 105 dólares.

Pero José Luis Martínez Campuzano dice que han podido intervenir otros problemas. Por ejemplo, la publicación de la evolución de los depósitos en Grecia, que siguen bajando: un 3% en enero y el comentario del presidente de Portugal admitiendo que hay poco margen de ajustes adicionales. De hecho, ayer circuló el rumor en el mercado de que el Banco Central Europeo estaría comprando bonos por primera vez en dos semanas y, en concreto, portugueses. Pero, aún con eso, la prima de riesgo de la deuda lusa subió ayer con mucha fuerza.

Parece que los mayores beneficiarios de la subasta de liquidez del Banco Central Europeo fueron las deudas periféricas, pero otras, la española y, sobre todo, la italiana. La prima de riesgo de Italia bajó de los 355 hasta los 337 puntos básicos, con el bono a diez años cayendo desde el 5,35% hasta el 5,18%. La prima de riesgo de España se estrechó de los 323 hasta los 317 puntos básicos. Al cierre, el interés del bono español bajó del 5,03% hasta el 4,99%.

Avalancha de resultados

El Banco Central Europeo, el PIB americano, Ben Bernanke y también los resultados. Porque hubo una verdadera avalancha en España. El peor valor del Ibex fue Repsol YPF, con un descenso del 4,82%, tras presentar unas cuentas que decepcionaron. También las cuentas de Endesa cotizaron a la baja: sus títulos retrocedieron un 1,56%. En cambio, las de IAG y las de OHL gustaron al mercado: las acciones de la aerolínea ganaron un 2,29% y las de la constructora, un 1,07%.

Sólo un valor ganó más que IAG: el Sabadell, que rebotó un 3,45%. Entre los valores al alza, pocos más. Dos bancos: Popular y CaixaBank, con ganancias de un 0,23% y un 0,03%. Amadeus, Enagás, Red Eléctrica y Abertis completaron la lista de valores en positivo. Entre los valores a la baja, Mediaset, Gamesa, Sacyr Vallehermoso, Indra, ACS y Dia, con pérdidas de más de un 2%.