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Desplome a cuenta de Grecia

El temor a que Grecia no culmine el acuerdo para la quita de su deuda con la banca perjudica al selectivo

MADRID Actualizado: Guardar
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Grecia ha amenazado con impagar a los bonistas que decidan no participar en el canje de deuda, aumentando la presión sobre los tenedores de deuda. En concreto, el Tesoro griego afirmó en un comunicado que no destinará ningún fondo a pagar a los acreedores que no acepten el canje. La amenaza está destinada en particular al 14% de los inversores que poseen activos helenos bajo la legislación internacional. El otro 86% de los inversores no se salvó: en el mismo comunicado, el Tesoro griego advertía de que activará las cláusulas de acción colectiva, es decir, forzará que asuman la quita que implica el canje. En definitiva, Grecia amenaza con su quiebra. Y sería fatal. Un documento interno del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representa al sector privado en las negociaciones sobre la quita griega, advirtió sobre las importantes ramificaciones de una quiebra desordenada de Grecia: su impacto podría alcanzar el billón de euros, cuyo efecto también sería una recesión todavía más profunda en la zona euro.

En este sentido, algunos analistas afirman que, más que las malas noticias, lo que cotiza a la baja es la incertidumbre sobre el número de acreedores que finalmente acudirán al canje de bonos y cuya fecha límite sería el jueves por la noche. Si el porcentaje acepta la oferta de Grecia se sitúa por debajo del 75% habrá un elevado riesgo.

El efecto en las Bolsas fue demoledor. Y el impacto bajista fue de menos a más. El Ibex-35 cerró la sesión con un recorte del 3,39%, para dar un último cambio en los 8.166,60 puntos. Se trata del mayor descenso del año y el nivel al que descendió es el más bajo desde finales de noviembre. El selectivo español es el único entre los grandes que está en rojo en el año, con un descenso del 4,67%, lo que contrasta con la rentabilidad superior al 12% que acumula el Dax en 2012.

Caídas similares sufrieron tanto el Ftse Mib de Milán como el Dax alemán. Los descensos fueron superiores en el caso del Cac 40 francés, que se dejó un 3,58%, hundido por los bancos: Société Générale y Crédit Agricole perdieron más de un 7%, mientras que BNP Paribas se dejó más de un 6%. Société y BNP fueron los valores más castigados del Eurostoxx 50, como mayores tenedores de deuda griega que son.

El mejor índice de Europa, el Ftse 100 británico, que sufrió una caída del 1,86%, aunque no pudo ser inmune a la caída del precio de las materias primas, que tanto peso tiene en el índice. Porque el barril de Brent, de referencia en Europa, bajó más de dos dólares, hasta los 122,19; y el de West Texas, también, hasta los 104 dólares. También bajó con fuerza el oro: hasta los 1.666 dólares por onza, cuando, en la apertura se encontraba por encima de los 1.700 dólares. Por su parte, Wall Street mantuvo los números rojos hasta la recta final de la jornada y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cerró con una caída del 1,57 % en un día de renovados temores sobre el plan de canje de deuda griego.

Detrás de la fuerte caída del precio de las "commodities", cifras que insisten en la debilidad del crecimiento, como la del PIB de la eurozona del cuarto trimestre, que decreció un 0,3% en comparación trimestral, y subió un 0,7% en lectura interanual. Y el enfriamiento se extiende por los países emergentes: el lunes, a China. Ayer, a Brasil: su PIB creció un 2,7% el año pasado, una décima menos de lo esperado y por debajo del 7,5% del año anterior.

Pero, además, detrás de la bajada del precio de las materias primas se encuentra la apreciación del dólar, porque tienen una correlación inversa. Al cierre de la sesión, el tipo de cambio entre el euro y el dólar ponía en peligro el nivel de 1,31 dólares. Ante los riesgos crecientes en Europa, los inversores buscan refugio en el dólar. "Hay buenas razones para vender euros. La moneda europea es, por ahora, un activo de riesgo", comentó Chris Walker, estratega de divisas de UBS, en declaraciones a Bloomberg.

El impacto fue importante en las Bolsas. Pero también en las deudas. La prima de riesgo de España subió hasta los 336 puntos básicos, en máximos desde mediados del mes de febrero, con el interés del bono a diez años disparándose desde el 4,97% en que cerró el lunes hasta el 5,14%. Mientras, los seguros contra el impago subieron hasta los 407 puntos, máximos desde enero. La prima de riesgo de Italia alcanzó los 329 puntos básicos, también con su bono a diez años superando la rentabilidad del 5%.

También se hundieron los bonos lusos, pese a que el Fondo Monetario Internacional afirmó que al país le será posible volver a los mercados el próximo año.

Pese a que el Banco Central Europeo lleva ya varias semanas sin comprar deuda periférica las inyecciones de liquidez a la banca han llevado a su balance a alcanzar un nivel récord hasta los 3,02 billones de euros, es decir, un 31% superior al PIB alemán. Los inversores huyeron de las Bolsas y de las deudas periféricas y volvieron a buscar refugio en la deuda pública alemana: el interés del bono alemán baja desde el 1,82% hasta el 1,77%, mínimos desde el mes de enero. Los inversores también buscaron refugio en la deuda americana: la rentabilidad del bono a diez años bajó desde el 2% hasta el 1,93%.

Apreciación del dólar

Pero la apreciación del dólar y la subida del precio de los bonos americanos no se tradujo en una subida de Wall Street. De hecho, los índices americanos comenzaban la sesión en rojo, contaminada por la evolución europea y sin ninguna referencia macroeconómica de Estados Unidos que mitigara la deriva bajista.

De vuelta en la Bolsa, en la española en concreto, todos los valores del Ibex cerraron en rojo. El peor fue Sacyr Vallehermoso, con un recorte del 6,68%. Gamesa, Abengoa y CaixaBank también se dejaron más de un 6%. A continuación, ArcelorMittal, BBVA e Indra perdieron más de un 5%. Técnicas Reunidas, Mediaset y el Santander, más de un 4%. Los grandes bancos jugaron contra el Ibex. También otras entidades financieras, como Bankinter y el Popular, que se dejaron alrededor de un 3,65%. Y los otros grandes del Ibex cerraron la sesión con fuertes descensos: Telefónica y Repsol YPF cedieron un 2,85% y un 2,78%, respectivamente. Iberdrola también se dejó más de un 2%.

BME fue el mejor valor del Ibex, con un retroceso del 0,74%. Y además de BME sólo Bankia cerró la sesión con una caída de menos de un punto porcentual. Y sólo un puñado de valores terminaron con un recorte inferior al 2%: Dia, Red Eléctrica, Gas Natural, Grifols y Amadeus.

En el Mercado Continuo, Adolfo Domínguez, con una revalorización del 3,06%. A continuación, Baviera y Miquel y Costas, con ganancias de más de un 2%. Pero muy pocos valores más cerraron con ganancias: Miquel y Costas, Deoleo, Vidrala, Service Point, Nicolás Correa, Almirall, Cementos Portland y Codere. En el otro lado de la tabla, Urbas, que se desplomó un 10%. A continuación, Zeltia y Azkoyen, con pérdidas de más de un 9%. Además de estos valores, sólo Tecnocom bajó más que Sacyr Vallehermoso.