MERCADOS | Madrid

Con confianza en la Fed

El parqué madrileño cierra con una subida del 0,85% y se sitúa en los 10.740,90 puntos

CRISTINA VALLEJO
MADRID Actualizado:

Los indicadores de Wall Street abrían con la cautela propia de una sesión importante, en la que la Reserva Federal celebraba su reunión ordinaria de política monetaria y su presidente, Ben Bernanke, daría una rueda de prensa para explicar, quizás, los planes de la Fed a partir de junio, momento en que está previsto que termine el programa de compra de bonos por valor de 600.000 millones de dólares, pese a las advertencias de S&P sobre la deuda americana, pese al próximo debate para la ampliación del techo de deuda de Estados Unidos y a la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas para hacer frente a la necesaria consolidación fiscal.

Aunque la cautela de la Bolsa de Nueva York también podría tener que ver con los máximos de tres años que marcaban en la noche del martes. El mejor termómetro para medir la reacción del mercado al comunicado de la Reserva Federal es la cotización del dólar: el billete verde se depreció desde 1,4640 hasta casi 1,47 dólares en un momento. El otro termómetro que no hay que dejar de mirar es el comportamiento del bono a diez años: tras hacerse público el comunicado de la Fed, su rentabilidad cayó cuatro décimas, del 3,38% al 3,34%, en una sesión en la que estaba repuntando del 3,30% al 3,38%, recuperando el terreno perdido durante la jornada anterior.

Porque parece que a la Fed no le preocupa nada la inflación y no tiene intención ninguna de subir los tipos: "La subida del precio de la energía y de otras materias primas han empujado al alza la inflación en meses recientes", pero la Fed espera que "estos efectos sean transitorios". Aunque reconoce que continúa vigilando de cerca la evolución de la inflación. Pero: "La tasa de paro sigue elevada y los niveles de la inflación subyacente, bajos en relación con los niveles que el comité juzga apropiados a largo plazo para cumplir con su doble mandato: la estabilidad de precios y el máximo nivel de empleo". En todo caso, la Fed repitió que prestará atención a la evolución de la inflación y a sus expectativas. Un punto más a favor de la política expansiva que mantendrá la Fed se encuentra en que sus diez miembros votaron a favor de mantener los tipos de interés en el 0%.

La reacción de la Bolsa de Nueva York, que tuvo una apertura plana, fue bastante positiva. En los gráficos se puede observar un pequeño tirón alcista en sus principales índices, aunque con moderación. Esto se produce después de haberse publicado un sólido dato de inventarios minoristas, que aumentó un 2,5%, dos décimas más de lo esperado, tras revisarse al alza el dato del mes anterior.

Europa parecía ajena a cualquiera de estas incertidumbres y prácticamente todos sus indicadores cerraron la sesión al alza. El único índice que cerró la sesión en negativo fue el Ftse 100 británico, pero apenas retrocedió un 0,02%, pese a que su dato de PIB del primer trimestre cumplió las expectativas del mercado. Lo malo es que Barclays, que este miércoles presentaba resultados, se le puso en contra. A cambio, el índice más rentable fue el Ftse Mib de Milán, con una rentabilidad del 1,39%, con sus bancos a la cabeza. A continuación, el Ibex, que ganó un 0,85%, hasta los 10.740,90 puntos. El selectivo español contó con la complicidad de algunos de los grandes valores. Sobre todo, de Repsol, que registró una revalorización del 1,66%, hasta los 23,86 euros. Este miércoles, el barril de Brent volvió a repuntar: al cierre, se cambiaba por 125,35 euros. Mientras, el barril de West Texas se cambiaba por algo más de 112 dólares. Pese a ello, IAG se convirtió en el valor más rentable de la jornada con un fuerte ascenso del 4,44%, hasta los 2,71 euros. La compañía, que tuvo un muy mal comienzo de año, está volviendo a remontar.

Los bancos, al alza

Los otros grandes valores que apoyaron al selectivo fueron los bancos: Santander ganó un 1,53%, en la sesión previa a la presentación de sus resultados del primer trimestre y que los analistas esperan que hayan descendido en un 1%. BBVA, por su parte, ganó un 1,35%. Telefónica se quedó un poco atrás, dado que no llegó al punto porcentual de rentabilidad: se quedó en el 0,79%, mientras que Iberdrola ganó un 0,57%.

Entre los mejores del Ibex, Mapfre, que subió un 2,26%, FCC y Enagás, con ganancias de algo más de un 1,6%, mientras que Endesa, ACS, Ferrovial, Red Eléctrica e Indra fueron los otros valores que avanzaron más de un 1%.

En el otro lado de la tabla, Amadeus, que retrocedió un 2,38%. A continuación, ArcelorMittal, con una caída del 1,76%, mientras que Sacyr, Abengoa y Ebro también perdieron más de un 1%. Inditex, Telecinco, Gamesa y Grifols completaron la lista de valores a la baja.

Fuera del Ibex, sólo dos compañías perdieron más que Amadeus. Y se trató de dos inmobiliarias: Aisa, que perdió un 7,32%, mientras que Quabit retrocedió un 3,37%. En el otro lado de la tabla, Biosearch, a la que los inversores premiaron con una revalorización del 20% tras hacer públicos sus resultados. No fueron tan generosos con Cepsa, que este miércoles rendía cuentas, dado que, al cierre, apenas ganaba un 0,07%. Jazztel, que hacía públicos sus resultados al cierre, terminó la jornada con una revalorización del 2,50%.

Pero que el Ibex se comportaron índices como el Dax alemán, que subió un 0,66%, pese a la inyección que suponía que Volkswagen subiera más de un 4% al calor de sus buenos resultados. El Cac 40 francés ganó un 0,55%, pese al buen comportamiento de Renault, contagiada por la evolución de su competidora germana. Y el PSI-20 de Lisboa cerraba con un repunte del 0,44%.

Relajación de la prima de riesgo

El Ibex no las tuvo todas consigo. En el inicio de la sesión se produjo un repunte en la prima de riesgo del bono a diez años hasta el 2,30% por el avance de su rentabilidad hasta el 5,55%, que complicó las subidas en el Ibex. Pero al cierre de la sesión, el "spread" se relajaba hasta situarse en el 2,19% porque, por un lado, el interés de la deuda española cayó hasta el 5,48%, mientras que el de la deuda alemana subió hasta el 3,29%.

En el resto de los periféricos, las primas de riesgo también se relajaron, a excepción de la griega. En el diez años, se amplió un 0,81%, hasta el 12,9%. Pero en el caso del plazo al que más atención se está prestando últimamente, el dos años, el comportamiento es aún peor: este miércoles el diferencial aumentó otro punto porcentual, hasta el 23,59%, lo que implica que los inversores, para tomar posiciones en estos activos, exigen una rentabilidad superior al 25%.

Por lo demás, en la agenda macroeconómica europea contábamos con dos datos importantes: por ejemplo, el de pedidos industriales, que crecieron un 21,3%, frente al 21,8% que esperaban los expertos, pero los del mes anterior se revisaron al alza. Por otro lado, la inflación en Alemania subió del 2,1% al 2,4% en abril, según el dato adelantado, de acuerdo con las previsiones de los analistas.