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Cinco claves sobre la gestoría en la compra de una vivienda

Una vez concedido el préstamo, comienzan una serie de trámites específicos que van desde la tasación de la vivienda a la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad

MadridActualizado:

Una vez concedido el préstamo para financiar una casa, comienzan una serie de trámites específicos que van desde la tasación de la vivienda y la figura de un notario a la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad y la liquidación de impuestos. En todo este proceso, el papel que desempeña la gestoría es fundamental, dado que será el nexo de unión. Con el fin de que conozcas exactamente el rol que desempeña este actor dentro de la compra de una propiedad, pisos.com te resume sus principales aspectos:

1. Elección condicionada. Con la selección del notario, el banco es más flexible, pero no lo es tanto con la gestoría, que siempre suele ser de su confianza. La entidad financiera quiere asegurarse de que todos los pasos se dan de forma correcta, y poner a un gestor con el que está habituado a trabajar le da más seguridad. Aunque no suelen aceptar la presencia de un gestor ajeno, si el profesional propuesto está homologado, cuenta con un seguro de responsabilidad civil y la inscripción del inmueble está garantizada no tendría que haber ningún problema.

2. Honorarios libres. Mientras que el notario está sujeto a unos aranceles fijados por ley, el sistema de retribución de las gestorías es libre. Sus gestiones no tienen un precio fijo, pero su presupuesto suele rondar los 300-400 euros. El cliente no paga esta cantidad directamente, sino que realiza una provisión de fondos en el banco con la que la gestoría, además de cobrar por sus servicios, pagará los costes relativos a la inscripción del inmueble y liquidará los impuestos que gravan la transacción.

3. Mayor seguridad. Es complicado que el banco permita al cliente realizar las gestiones de forma personal. El carácter constitutivo y frente a terceros que tiene la garantía hipotecaria en el Registro de la Propiedad, hace que las entidades financieras prefieran que medie una gestoría. Su presencia permite obtener mayor seguridad respecto al cumplimiento de plazos y la correcta inscripción en el Registro de la titularidad del nuevo comprador como de la responsabilidad hipotecaria a favor de la entidad. Esta garantía se extiende a la liquidación del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y a la IVA o ITP según corresponda.

4. Más allá del registro. Una gestoría desarrolla funciones adicionales que muchas veces son desconocidas por el hipotecado, tales como el asesoramiento jurídico y fiscal previo a la compra, pasando por la realización de otros trámites como el cambio de titularidad en el Catastro, la presentación y liquidación del Impuesto de Plusvalía municipal para el vendedor o la tramitación de la cancelación registral de cargas previas que pudieran figurar sobre la finca que va a comprarse.

5. Cancelar la hipoteca. Después de varias décadas pagando religiosamente las cuotas al banco, llegará un momento en el que por fin serás dueño de la vivienda. Es en ese momento en el que toca cancelar la hipoteca en el Registro de la Propiedad para que conste que la vivienda queda libre de cargas. Se trata de un trámite que el particular puede hacer perfectamente, pero que se dilata bien por desconocimiento, bien porque tiene coste. Esta gestión también se puede encargar a una gestoría para mayor comodidad, recogiendo la escritura, llevándola a liquidar y sellándola.