Si se trata de un chalet con jardín, este debe mostrarse en perfectas condiciones y con la piscina, en caso de que la tenga, a punto
Si se trata de un chalet con jardín, este debe mostrarse en perfectas condiciones y con la piscina, en caso de que la tenga, a punto - ABC

Cinco claves para vender mejor una vivienda en verano

El mercado de la vivienda no se va de vacaciones; de hecho, la estación estival puede convertirse en el mejor argumento a la hora de vender un inmueble

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Muchos potenciales compradores aprovechan los días libres del verano para realizar visitas a pisos en venta, acudiendo a varias agencias de intermediación con el fin de comparar oferta. En este sentido, los propios profesionales aseguran que es en estos meses cuando se hacen los contactos de mayor calidad. Desde pisos.com, queremos darte algunos consejos para que cierres la operación antes de que llegue el otoño:

1 Fotografías veraniegas. Como paso previo a las visitas, está el anuncio del inmueble en diferentes portales inmobiliarios. Esta acción garantiza la visibilidad de la vivienda, más aún si a la ficha la complementan buenas fotos. La mayor presencia del sol durante el verano favorece que las instantáneas puedan realizarse con luz natural. Si el piso tiene terraza, aprovecha el azul del cielo para tomar unas fotos espectaculares. Tampoco es mala idea subir una imagen del mismo espacio, pero con la puesta de sol de fondo.

2 Temperatura agradable. Nada causa peor impresión que poner un pie en una vivienda y que al posible propietario le invada una agobiante sensación de calor. Es aconsejable que el aire acondicionado esté funcionando para que el confort acompañe durante el tour por la casa. Si se trata de una vivienda no climatizada, ventila durante la noche anterior y desconecta cualquier aparato eléctrico que genere calor. Ofrece agua fría a las visitas y evita concertar citas en las horas más calurosas del día.

3 Colores claros. No es la primera vez que aconsejamos despersonalizar la vivienda para que el potencial comprador se vea a sí mismo como dueño del inmueble. Un mobiliario mínimo es imprescindible, y si estamos en verano, lo mejor es que los materiales y los colores ayuden a multiplicar la sensación de frescor y ligereza. Para lograrlo, apóyate en textiles de tonos claros, que vayan de la gama de los blancos a los azules y verdes. Evita que el ambiente esté recargado, ya que la sensación de amplitud estará más marcada.

4 Exteriores cuidados. Descuidar el aspecto de las zonas abiertas al aire libre de la vivienda durante la estación estival sería un gran error. Si se trata de un piso en altura, hay que prestar atención a la terraza o el balcón. Si se trata de un chalet con jardín, este debe mostrarse en perfectas condiciones y con la piscina, en caso de que la tenga, a punto. El mobiliario debe ir acorde, pues es sinónimo de bienestar: mesas y sillas con cojines, sombrillas, tumbonas, etc.

5 Trámites con anticipación. La burocracia puede convertirse en tu peor enemigo durante el verano, dado que, si el papeleo ya es lento de por sí, en estos meses las gestiones suelen retrasarse todavía más. Anticípate a tareas como conseguir un justificante de estar al corriente de los pagos de la comunidad o recopilar toda la documentación relativa a impuestos. El comprador tampoco lo va a tener fácil, puesto que obtener financiación hipotecaria del banco puede dilatarse más de lo habitual durante el mes de agosto.