Las hojas caídas de los árboles, símbolo de la temporda otoñal
Las hojas caídas de los árboles, símbolo de la temporda otoñal - J. M. SERRANO

Cinco claves para vender una casa en otoño

La puesta en escena de la vivienda es esencial para que un comprador se decida por llevar a cabo la operación

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Las temperaturas están comenzando a caer, lo que es síntoma inevitable de que el verano está preparando su adiós. La temporada otoñal condiciona el interior de las viviendas, que comienzan a sentir el frío provocado por la reducción de horas de luz natural. Si vas a vender tu casa en otoño, tendrás que poner especial atención a los toques que aporten calidez, presentando un auténtico hogar a los posibles compradores. No te pierdas estos consejos de pisos.com:

1. Revisión previa. Antes de abrir la puerta de tu casa, asegúrate de haber solucionado cualquier desperfecto. Además de darle una mano de pintura a las paredes, una tarea válida para cualquier estación, en otoño se debe prestar especial atención a la climatización. Purga los radiadores y vigila su presión. Es muy desagradable hacer una visita con el ruido de las tuberías de fondo. Aprovecha para detectar goteras y humedades con las primeras lluvias.

2. Textiles que dan ambiente. La calidez debe ser la primera impresión de todo aquel que visita el inmueble en venta. Esa sensación tan agradable se consigue con textiles de tacto suave y colores de la gama del naranja, el amarillo y el rojo. Cubre la cama con una colcha que invite a sentarse en ella. Coloca con gracia un par de mantas sobre el sofá. Tampoco descuides los suelos: puedes poner alguna manta de pelo.

3. Temperatura de confort. Aunque fuera todavía no hace excesivo frío, dentro de casa se agradecerá un poco de calor. Enciende la calefacción para que los posibles compradores puedan hacer la visita sin llevar el abrigo encima. Si tienes chimenea, no dudes en encenderla, dado que tiene un efecto casi hipnótico que hace que los que acudan a ver tu casa estén deseando quedarse en ella.

4. Persianas arriba. En otoño las horas de sol comienzan a escasear. Sube bien las persianas y descorre las cortinas para que entre la mayor cantidad de luz natural posible y, de paso, se pueda comprobar la capacidad aislante de las ventanas. En cualquier caso, si la visita es ya a última hora de la tarde, será inevitable encender la luz. Procura que las lámparas no den luz blanca y aséptica, sino amarilla, que es menos agresiva.

5. Exteriores bien cuidados. No pases por alto el atractivo de los exteriores en otoño. Si tienes piscina, tápala con la lona. Presenta el césped cortado, árboles y arbustos podados y hojas recogidas. Si tienes una terraza o un balcón, dale un repaso a la barandilla y procura que el suelo esté en buenas condiciones. Coloca algunas plantas y flores de temporada para alegrar el entorno.