Cinco claves para hacer una vivienda más rentable

Si tienes pensado vender o alquilar tu propiedad, existen determinados pasos que pueden ayudarte a que el precio de compra o la mensualidad sea mayor de lo que esperabas

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El mercado inmobiliario se encuentra en pleno ciclo expansivo. Los propietarios lo saben y tratan de extraer un rendimiento. Lo cierto es que una vivienda puede ser rentable aun viviendo en ella. Desde pisos.com brindan una serie de tips para conseguirlo.

1. Vender: para obtener un precio mayor por tu vivienda, ofrece al potencial comprador una casa lista para entrar a vivir porque tomará la decisión mucho más rápido. Una buena reforma puede revalorizar el inmueble hasta un 20%. Más allá de pintar o de poner suelo nuevo, una cocina y un baño actualizados son las mejores cartas que puedes jugar para que la cantidad que ganes con la venta de la casa supere tus expectativas.

2. Alquiler residencial: en ciudades como Madrid y Barcelona las rentas del alquiler ya están muy por encima de lo razonable, pero si tu vivienda no está bien situada en estas urbes o se encuentra en una ciudad con menos demanda, trata de hacerla atractiva en función de tu público objetivo. Si tiene varias habitaciones y está indicada para familias, mejor sin amueblar. Si es pequeña y es ideal para parejas o singles, incluye solo lo básico. Nunca recurras a muebles viejos: tu casa no es un trastero. Mejor invierte en piezas de mobiliario nuevas, pues las hay muy asequibles.

3. Alquiler turístico: si tu piso está en una zona céntrica, estará muy cotizado y con un lavado de cara el piso se alquilará solo. Tanto si es así como si está en la periferia, si quieres que tus inquilinos temporales hablen bien de él y lo recomienden, haz un esfuerzo por neutralizar la decoración y pensar en su equipamiento como en el de un apartahotel: electrodomésticos, menaje, sábanas, toallas… Si incluyes un sofá-cama o literas, podrás alojar más turistas y obtener un mayor rendimiento.

4. Alquilar una habitación: hay muchos estudiantes que se decantan por la opción de compartir piso. Si tienes una casa grande, quizá sea buena idea segregarla, con una parte dedicada a las habitaciones de estos inquilinos y otra privada para ti. La cocina podría ser de uso común, pero cada zona debería tener su baño. Si es pequeña, no importa, dado que también tendrás candidatos, siempre y cuando les proporciones un espacio limpio y acondicionado. Igualmente, un aseo propio elevaría la rentabilidad.

5. Intercambio: la rentabilidad también se mide en recompensas. Es lo que postula el intercambio de viviendas, una práctica que consiste en poner tu casa a disposición de unos invitados que serán tus anfitriones cuando tú acudas a la suya. De este modo, tu casa se convierte en moneda de cambio para que puedas, si quieres, disfrutar de las vacaciones cada año en un lugar diferente. Esta fórmula funciona en todo el mundo y es un modo estupendo de rentabilizar tu propiedad.