Uno de los escasos edificios con instalación de autoconsumo en España, en la localidad de Rubí
Uno de los escasos edificios con instalación de autoconsumo en España, en la localidad de Rubí - ABC

El autoconsumo energético comienza a ver el cielo abierto

El reciente Real Decreto que busca su impulso simplifica los trámites burocráticos y abre la puerta al uso en las comunidades de vecinos

MADRIDActualizado:

En España alrededor de 15.000 viviendas tienen instaladas paneles solares frente al 1,6 millones de casas en Alemania o a las 800.000 de Reino Unido. Somos el país de Europa con mayor radiación solar y aunque este tipo de energía es la más barata hasta ahora existían muchas limitaciones para poder instalar las placas fotovoltaicas. Una situación que cambiará a corto plazo después de la reciente aprobación del Real Decreto de autoconsumo que buscan una importante reducción de emisión de CO2.

Entre los cambios establecidos, ya no es necesario tener una vivienda unifamiliar en propiedad para generar energía solar, se han eliminado los requisitos técnicos que encarecían la instalación así como los trámites burocráticos que dificultaban el proceso de dar de alta este tipo de instalaciones. «Este nuevo decreto abre un mundo de posibilidades, vamos a ver crecer un mercado que no existía», señala Ernesto Macías Galán, director general de Solarwatt España. Si hasta ahora había bastantes limitaciones para instalar placas fotovoltaicas «se eliminan las trabas administrativas y se permite el consumo colectivo», añade. Un decreto que no es original de España sino que es el resultado de una directiva europea.

El ahorro en la factura de la luz puede alcanzar los 350 euros al año

Aunque a España llegue un poco tarde esta solución «lo más importante ahora es que se haga de forma profesional y con garantías. La gente debe buscar buenos productos que le den esas garantías», subraya Ernesto García Galán. Recuerda que el 35% de las personas en España viven en casas individuales y que para «el 65% restante surge ahora una nueva oportunidad que se puede ver limitada en algunos casos por la antigüedad de la finca». Algo que puede ocurrir, por ejemplo, en el centro de Madrid, «donde no va a tener el impacto esperado» pero sí en colectividades de barrios residenciales. La superficie más común en donde se instalan las placas son las cubiertas pero también se pueden colocar en fachadas, terrazas e incluso existen tejas solares.

Solarwatt, con sede en Alemania y presente en España desde hace 15 años, fabrica este tipo de paneles y en nuestro país trabaja con una red de 300 personas para llevar a cabo su instalación. «Creceremos de forma exponencial», confirma. La inversión para instalar las placas solares en una casa individual y conseguir un 35% de autonomía ronda los 3.000-4.000 euros de inversión logrando un retorno en 5-6 años. En el caso de una comunidad, «la inversión puede ser menor por familia, entre 2.000 y 3.000 euros».

Consumidor colectivo

Este nuevo decreto sienta las bases para desarrollar la figura del autoconsumidor colectivo, que tiene su mayor exponente en las comunidades de propietarios. Pablo García, asesor industrial del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid), confirma que existe mucho interés entre los administradores para poder instalar estos paneles. «Se esperan bastantes instalaciones, en general están enfadados con las compañías de luz y quieren aprovechar sus propios medios», indica el asesor. Sobre todo, aquellas comunidades que tienen ascensores y piscinas porque puede suponer un gran ahorro. E incluso hay edificios que pueden compartir paneles. Pablo García indica la necesidad de realizar un estudio previo antes de la instalación que permita conocer de antemano la inversión y el retorno.

Según los datos que se manejan desde CafMadrid, el despliegue de generadores fotovoltaicos en los tejados de Madrid daría energía para abastecer el consumo eléctrico total de 1,2 millones de personas o 1,9 millones de personas de su consumo doméstico directo. El ahorro producido a los inversores podrían alcanzar hasta 100 euros/MWh producidos a domicilio, o 350 euros/año, adicionales a la amortización de la inversión.

José María de la Fuente, presidente de Agremia (Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía) alerta  de que este nuevo decreto si bien es un impulso más para conseguir que la eficiencia energética sin casi costes sea una realidad, «el camino a recorrer, sobre todo en cuanto a concienciación y sensibilización por parte de los particulares, es todavía largo. Desde hace años se ha demonizado por parte de las administraciones la posibilidad de autogenerar energía eléctrica, y ahora que verdaderamente se puede conseguir, plantea dudas e inquietudes por parte de la sociedad. Hacen falta todavía casos de éxito motivadores y realistas, con retornos de inversión», cuenta.

Otro aspecto importante es conseguir por parte de la Administración campañas informativas y una línea de subvenciones más ambiciosa. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se lanzó un plan de impulso de instalaciones de autoconsumo que ha sido un éxito, «sería importante que se renovase y que desde el Gobierno se incluyan estas ayudas en el Plan de Vivienda», sugiere De la Fuente.

Ventajas y dificultades

Una de las principales ventajas de este sistema «es la posibilidad de autogenerar energía eléctrica para consumo propio sin necesidad de pagar peajes y además, los edificios próximos, de menos de 500 metros, puedan aprovecharse de estas ventajas con un simple acuerdo entre comunidades de propietarios», indica José María de la Fuente, presidente de Agremia. Otra ventaja es su fácil mantenimiento ya que lo más normal es que se limpien con el agua de la lluvia. El excedente en energía que se produzca se puede compensar con rebajas en la factura de la luz «pero no con la venta». Lo negativo es la inversión inicial sobre todo si se compran también los acumuladores que son los más caros. No obstante, los retornos de esta inversión pueden verse a los pocos años y la rentabilidad es alta.