La gasolina en España, de las más baratas de la Unión Europea

Tanto la Euro Super 95 como el diésel son más de 30 céntimos por litro más baratos que en Reino Unido y Países Bajos, los estados con el combustible más caro

MADRID Actualizado:

El fuerte repunte del precio de petróleo se deja notar ya en las gasolineras españolas. El litro de gasolina se sitúa ya por encima de la barrera de los 1,2 euros. Y el litro de gasóleo roza los 1,15 euros. En ambos casos se aproximan a sus máximos históricos, registrados a mediados de 2008. Pero la consecuencia más temida de ese incremento del precio del barril de crudo es que provoque un fenómeno inflacionista que dé un azote a la recuperación económica.

Porque una subida del precio del «oro negro» va acompañada, siempre, de un incremento generalizado de los precios. Y si algo han enseñado las sucesivas crisis es que esa conjunción supone un mazazo para el crecimiento económico y, por lo tanto, para las aspiraciones de los países de abandonar la recesión. Son los bancos centrales —el BCE en el caso de la UE— los que tienen en su mano evitarlo. ¿Cómo? Con drásticas medidas como la retirada de liquidez del sistema —dejando de comprar deuda pública— y la subida de tipos. Y esto se traduce en menores facilidades a la banca y, por lo tanto, en menos créditos a familias y empresas.

Se sitúa en niveles similares a los del segundo semestre de 2008

Y ayer se confirmó que esa carrera alcista del crudo ha llegado ya a la economía real. En julio de 2008, el litro de gasolina se pagaba a 1,276 euros: su récord. Ayer se vendía ya a 1,23 euros, su máximo desde entonces. Solo en las dos últimas semanas se ha encarecido un 3,36%. El litro de gasóleo corre igual suerte: su precio ha subido un 2,7% en los últimos 15 días. Ayer alcanzó su máximo anual, al marcar 1,147 euros el litro. Así, se sitúa en niveles similares a los del segundo semestre de 2008, cuando el precio de este combustible caía en picado tras alcanzar en julio de ese año su techo histórico: 1,329 euros el litro.

La comparativa anual es todavía más preocupante. En los últimos doce meses, la gasolina se ha encarecido un 12,9% y el gasóleo un 16,2%, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea. Trasladado a lo que paga el ciudadano en las estaciones de servicio, llenar un depósito de coche de 50 litros con gasolina cuesta ya 61,5 euros, 8 euros más que hace un año. Hacerlo con gasóleo, por su parte, cuesta 57,35 euros, 9 euros más.

Los analistas ven en el repunte del crudo la respuesta a la crisis financiera

En cualquier caso, señala el Boletín Petrolero, el precio que pagan los conductores españoles es inferior a la media europea. El litro de gasolina se cobra a 1,388 euros en la Unión Europea de los 27 y a 1,410 euros en la Eurozona. En el caso del litro de gasóleo, este asciende a 1,237 euros en la UE-27, y a 1,221 euros en los países de la moneda única. Como fuere, esta tendencia al alza de los carburantes es reflejo único de ese otro incremento del petróleo, cuyo precio ha subido cerca de tres dólares en tan solo una semana. Ayer, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, llegó a cotizar a 91,10 dólares. Ya el pasado martes encendió todas las alarmas al superar la barrera de los 90 billetes verdes y regresar a valores de hace dos años.

¿Crisis de suministro?

Los analistas ven en el repunte del crudo la respuesta de los inversores a la incertidumbre financiera. Esos inversores estarían escapando de la volatilidad de los mercados de renta variable, de la poca rentabilidad de los bonos de deuda soberana y de la caída del dólar hacia valores «refugio» como el oro y el petróleo. Animados también por un repunte del consumo de crudo fruto de la incipiente recuperación económica a escala global.

De hecho, algunos países hablan ya de una crisis de suministro global por el descenso en la producción y un incremento de la demanda ante esa salida de la crisis y, sobre todo, ante el empuje del consumo de los países emergentes. Libia e Irán, ambos productores, han advertido de que eso provocará que el barril supere los 100 dólares a inicios de 2011. La OPEP, además, habla sin rodeos de «especulación». Ayer mismo dijo que no aumentará la producción de crudo —fijada en 24,84 millones de barriles diarios— si el único motivo de ese encarecimiento es la usura en los mercados.