Los feudos del PSOE cargan contra Ordóñez por pedir límites al gasto

El PP apoya la medida, que el partido incluyó en su programa electoral de 2008

Y. G.
MADRID Actualizado:

Las declaraciones del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, pidiendo que se fijen límites de gasto a las comunidades autónomas y que se refuerce la Ley de Estabilidad Presupuestaria han levantado ampollas en algunos gobiernos autonómicos, como el catalán y el andaluz, y no han gustado al Gobierno, que asegura que ya hay mecanismos de control del déficit de las entidades territoriales.

Solo el PP se ha manifestado a favor de fijar límites de gasto a las autonomías, de una forma similar al techo de gasto que se aprueba cada año para el Estado Central, entre otras cosas porque es una de las medidas que los populares incluyeron en el programa con el que se presentaron a las Elecciones Generales en 2008.

Álvaro Nadal, secretario de Economía y Empleo del PP, explicó a este diario que se trataría de que los parlamentos autonómicos fijaran un techo de gasto para sus respectivos gobiernos antes de aprobar los presupuestos. A su juicio, si esos techos hubieran estado vigentes en los años pasados, las autonomías hubieran estado obligadas, al igual que el Estado, a destinar los mayores ingresos que obtuvieron en la época de bonanza a reducir deuda, no a mayor gasto, como ha ocurrido en la mayoría de los casos.

Entre las filas populares, Fernández Ordóñez obtuvo también el aplauso del consejero de Economía y Hacienda de la comunidad de Madrid, Antonio Beteta, que compartió con el gobernador la necesidad de reducir el gasto público autonómico. Además, abogó por redefinir las competencias de los distintos niveles de gobierno para conseguir este fin y lograr además más «eficiencia». En este sentido, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ofreció al Gobierno y al Banco de España el estado contable de la comunidad para ganar en transparencia y recordó que Madrid va a reducir un 10% el gasto.

Varios miembros del Gobierno, entre ellos las dos vicepresidentas, discreparon del gobernador. De la Vega aseguró que ya existen mecanismos para exigir a las comunidades autónomas que fijen su déficit.

Y Elena Salgado señaló que siempre escucha con atención a Fernández Ordóñez, aunque no siempre está de acuerdo con él, y se mostró convencida de que autonomías y ayuntamientos cumplirán este año y el próximo sus objetivos de reducción del déficit público lo que permitirá cumplir el compromiso de España con Europa en esta materia.

Más duras fueron las críticas del presidente andaluz, José Antonio Griñán, que aseguró que Ordóñez debería tener respeto y confianza en las comunidades autónomas, porque todas están cumpliendo los objetivos de déficit. El Gobierno catalán, por su parte, lamentó la «habitual línea centralista» del gobernador. El consejero de Innovación, Josep Huguet, de ERC, calificó de injusticia que Ordóñez generalice y extienda a todas las autonomías los problemas de las gobernadas por el PSOE y por el PP. Desde el BNG, el portavoz nacional, Guillerme Vázquez, pidió el cese del responsable del BCE a quien acusó de «extralimitarse» en sus funciones.