Los controladores militares, capacitados para actuar ya
MUCHOS YA SUPERVISAN VUELOS CIVILES

Los controladores militares, capacitados para actuar ya

Sólo los profesionales que trabajan en el control de tránsito están facultados para dirigir el tráfico aéreo y realizar operaciones de aproximación y en torre

L. M. O. / R. J. J.
MADRID Actualizado:

La posibilidad de recurrir a controladores aéreos militares para suplir las bajas médicas, anunciada ayer por José Blanco, provocó un intenso cruce de declaraciones entre diferentes colectivos ligados a la navegación aérea acerca de la cualificación de los profesionales del ejército para desarrollar su labor en el ámbito de la aviación civil.

En el Ejército del Aire, las funciones de control aéreo son ejercidas por los suboficiales adscritos a la especialidad de Mando y Control, entre cuyas funciones se encuentra la vigilancia y control del espacio aéreo de soberanía española, para lo que cuentan con una formación específica de más de dos años.

Los controladores militares, según su especialización, pueden realizar funciones de control de tránsito aéreo o de control de interceptación. Según ha contado a ABC un miembro de este colectivo, sólo los profesionales que trabajan en el control de tránsito están facultados para dirigir el tráfico aéreo y realizar operaciones de aproximación y en torre. De hecho, aseguró, «muchos ya lo hacen» en aeropuertos en los que operan vuelos «tanto civiles como militares».

Por ello, su adaptación a otros aeródromos no supondría más de «dos días» para instalaciones con escaso volumen de tráfico, «como Vitoria o Pamplona», mientras que en los de mayor tamaño, como Alicante Valencia o Barcelona, fuentes de los controladores militares aseguran que este periodo podría durar «alrededor de un mes». Los 280 controladores con los que cuenta el ejército sólo necesitan cumplir tres requisitos básicos: «estar en posesión de la licencia para habilitar en el puesto de control, nivel operacional 4 en inglés y certificado médico en vigor». El problema, alertan estas fuentes, lo plantearían las vacantes dejadas por estos traslados y que deberían ser cubiertas por parte de los 600 controladores con formación pero sin habilitación, algo que puede «ser muy complejo» y «perjudicar la actividad de los aeropuertos gestionados por el ejército como San Javier (Murcia) o Zaragoza».