Blanco se une a Ordóñez y pide a las cajas rapidez en las fusiones

Los test de estrés se repetirán a toda la banca europea el próximo verano

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MADRID

El Gobierno ha tomado la palabra en lo que a las cajas de ahorros se refiere y lo ha hecho con el mismo discurso del Banco de España. El ministro de Fomento, José Blanco, fue ayer el encargado de transmitir el mensaje del Ejecutivo al sector y, durante su intervención en el X Encuentro Financiero organizado por Caja Madrid y «El País», urgió a las cajas a acelerar los procesos de fusión. El plazo es también el mismo que un día antes dio el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, estas Navidades.

En opinión del ministro, si ello se hace así, «se contribuirá a acelerar la concesión de crédito al conjunto de los agentes económicos y, por lo tanto, a la recuperación del crecimiento y del empleo». Del sector también depende la construcción del nuevo modelo productivo del país y para ello es necesario que bancos y cajas «apuesten por los emprendedores», pidió Blanco.

Unos minutos antes, el presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, había salido en defensa del sector para asegurar que la polémica reestructuración va a la velocidad «adecuada» y que la mayoría del sector cumplirá con el plazo marcado, por lo que los nuevos bancos estarán constituidos antes de que termine el año. La ironía no faltó en el discurso del presidente de la mayor caja nacional cuando agradeció los consejos «bienintencionados» de sus competidores, los bancos, que en más de una ocasión han pedido que se aceleren los procesos de integración. «Seguro que no están pensando en ganar cuota de mercado», dijo.

Además, el que fuera vicepresidente económico con el Gobierno de Aznar advirtió del peligro que aún suponen los activos inmobiliarios en el balance del sector. Y es que, dijo, su digestión puede ser «o muy lenta, o muy forzada» y ninguna de las dos opciones es halagüeña. Si la digestión es demasiado lenta, los activos inmobiliarios pueden «enquistarse» en los balances, pero que si es demasiado forzosa las pérdidas pueden ser enormes.

Más test de estrés

En cualquier caso, el sector permanecerá bajo lupa durante un buen periodo de tiempo. También ayer, el Comité Europeo de Supervisores bancarios (CEBS) anunció que repetirá en 2011 las pruebas de solvencia a todos los bancos de la Unión Europea Según Reuters, los supervisores realizarán las pruebas «para valorar la capacidad de recuperación de las instituciones financieras». En principio, la nueva oleada de los test se llevará a cabo en las mismas fechas que las primeras, cuando los resultados se dieron a conocer a finales de julio. Entonces, el CEBS sometió a pruebas de solvencia a 91 entidades europeas. De ellas, tan sólo siete no las superaron y se vieron forzadas a aumentar su capitalización, lo que ayudó a tranquilizar los mercados. No obstante, los detractores de los test argumentaron que las pruebas fueron demasiado suaves.