Zapatero ve España como un trasatlántico en el aniversario del naufragio del Titanic
En 1912, ABC ilustró el suceso del Titanic con una de las primeras infografías en prensa - ABC

Zapatero ve España como un trasatlántico en el aniversario del naufragio del Titanic

El presidente hizo el símil el día que se cumplían 99 años del hundimiento del famoso buque

MADRID Actualizado:

Tres años y medio han pasado desde que Rodríguez Zapatero proclamó que España juega en la «Champions League de las economías del mundo». En ese tiempo, más bien parece que nuestro país haya perdido la categoría y se haya bregado en competiciones más modestas. Incluso que haya estado a punto de dejarse la piel en campos de grava y tierra. Ayer, en otra de sus ocurrentes comparaciones, el presidente del Gobierno, ante los posibles inversores asiáticos, abarloó —en lenguaje marítimo, poner a la misma altura y en paralelo— España a « un poderoso transatlántico». Quizá no reparó el jefe del Ejecutivo en la mala fecha escogida para su símil: ayer se cumplieron 99 años del naufragio y posterior hundimiento del Titanic al sur de las costas de Terranova.

Un iceberg frustró, cuatro días después de partir de Southampton (Inglaterra), el que iba a ser el viaje épico a Nueva York del buque más famoso de la Historia. Considerado el mejor navío de la época, incluso insumergible, la tragedia del Titanic se saldó con más de 1.500 muertos. El transatlántico contaba con menos botes salvavidas de los necesarios. Por su parte, la economía española disfrutaba de la honrosa plaza octava en el «ranking» de las economías del mundo cuando la crisis global embistió. La recesión dejó al aire sus problemas estructurales. Y hasta ahora, más de cuatro millones y medio de parados.

A la caza de inversores, presume ahora Rodríguez Zapatero de haber llevado a la economía española al astillero de Moncloa y, a base de reformas económicas, haberla convertido en ese «poderoso transatlántico». Otros dirán, no sin razón, que el taller no está en Moncloa sino en Bruselas. Que es la UE quien ha impuesto los deberes. Y por personalizarlo aún más, que la canciller Angela Merkel dijo qué había y qué no había que reparar. Alemania atesora el suficiente liderazgo como para decidir el destino, sobre todo el económico, de Europa. Dice el refrán que donde hay patrón no manda marinero.

Viento en popa

El símil naviero de Rodríguez Zapatero no ha sido el único que ha sonado esta semana en referencia a la situación económica del país. El director general de la CECA, José María Méndez, aseguró este martes que la reforma del mapa bancario española avanza «a velocidad de crucero». Que la economía española se ponga viento en popa a toda vela depende en gran parte de que esa reforma, efectivamente, se finalice con éxito. Quizá entonces la economía española se parezca más a ese «poderoso transatlántico» que describe Zapatero que a una frágil chalupa.