El riesgo del «default» vuelve a sobrevolar la economía griega
El Gobierno de Merkel exigió un acuerdo europeo frente a los pactos bilaterales - REUTERS

El riesgo del «default» vuelve a sobrevolar la economía griega

Moody's alerta del peligro de retrasar el rescate por la firma de acuerdos bilaterales

UNAI MEZCUA / JAVIER TAHIRI
MADRID Actualizado:

La negra sombra del rescate vuelve a sobrevolar Grecia. El acuerdo de garantías aprobado el martes de la semana pasada entre la república helénica y Finlandia, pieza clave para que los nórdicos apoyaran el segundo rescate griego, ha desatado todo un polvorín de críticas y reacciones que amenaza con retrasar la concesión de las ayudas e, incluso, llevar al país a la suspensión de pagos.

Todo empezó el martes pasado, cuando los ministros de Finanzas de Finlandia, Jutta Urpilainen, y Grecia, Evangelos Venizelos, firmaron un acuerdo bilateral que ofrecía mayores garantías al país nórdico en caso de impago griego, con el objetivo de blindar los 1.400 millones que los finlandeses habían prometido a Grecia —el 2% del total de ayudas—. Con ello, quedaba abierta la caja de los truenos, y más países —entre ellos, Austria y Eslovaquia— pidieron acuerdos bilaterales que aseguraran su aportación.

Alemania pide consenso

Ante esta situación, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, anunció ayer que el acuerdo greco-finlandés «debe ser aprobado por todos los países de la eurozona», para evitar que vaya en detrimento de los demás. Mientras tanto, el ministro holandés de Finanzas, Keers de Jager, calificó el pacto bilateral como «inaplicable», lo cual no le impidió afirmar que «si ambos países encontraran un modelo que permitiera la exigencia de garantías, Holanda se sumaría».

Con este panorama, la agencia de calificación Moody´s advirtió ayer de que la búsqueda de acuerdos bilaterales de garantías entre Grecia y otros países puede retrasar la concesión de ayudas financieras al país heleno, precipitándose el «default». Pese a estos avisos, Venizelos reconoció ayer que, más allá de Finlandia, se están estudiando acuerdos con otros países, sin entrar en detalles. Recordó que el domingo remitió una carta al presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, al comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, al presidente del BCE, Jean Claude Trichet y a los demás ministros de Finanzas de la Eurozona, pidiendo una «solución política» y «mensajes positivos a los mercados», informa Begoña Castielladesde Atenas.

El Ibex se tiñó de verde

Los mercados, sin embargo, ignoraron a Moody's. Tras el varapalo de la semana anterior, el selectivo español se anotó las mayores ganancias del continente, con un avance del 1,87%, que dejó al Ibex a las puertas de los 8.300 puntos. Entre las plazas europeas solo el Dax alemán cerró en rojo. El discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, previsto para el viernes ha generado expectativas sobre una posible nueva inyección de dinero y lo que provocó la apertura alcista de Wall Street. Nuria Álvarez, analista de Renta 4, atribuye las subidas al «efecto rebote» en los mercados y cree que éstos aguardan expectantes ante la publicación de nuevos datos económicos.