Las prisas derrotan a Bolt

Sorpresa mayúscula en la final de 100 metros, con el plusmarquista mundial descalificado por una salida nula

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Usain Bolt, además de rápido (esto es una obviedad), se cree cool (esto es opinable). En los prolegómenos de la final de 100 metros del Mundial de Daegu se dejó querer por la cámara, como siempre, y estrenó performance: señaló con el dedo a su izquierda, a un concentrado Walter Dix, y sacudió la cabeza con gesto negativo; señaló a su derecha, donde su compatriota Yohan Blake se quitaba los nervios con un bailecito, y repitió aspaviento. Luego extendió los brazos al frente, y asintió. Estos no me ganan. Gano yo. Qué poco sospechaba entonces que la medalla de oro y de plata le flanqueaban y que él iba a protagonizar el fiasco del Mundial.

Ya no hay margen de error, como antes. Un nulo y te vas a la ducha. Probablemente una medida dura, cruel, pero igual para todos. «Estas cosas pasan y la gente debería tener otra oportunidad», reclamó Kim Collins, de la federación caribeña de San Cristóbal y Nieves. Bolt pudo permitirse el lujo de despegar el último y pasar como un misil a sus rivales. Pero sufrió un cortocircuito y se adelantó. El propio plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros se dio cuenta de su error tras un par de zancadas y se quitó la camiseta, siempre holgada, y mostró su rostro con una mueca nada guay, de profunda frustración. No hizo falta que el juez le señalara el camino. El público no daba crédito; sus rivales, tampoco. «No pensé que llegarían a descalificarlo», señaló Dix después. «¿Cómo puedes echar a Bolt de una carrera?». Con el jamaicano fuera de combate y con Tyson Gay, Asafa Powell, Steve Mullings y Mike Rodgers descartados por lesiones y positivos, los outsiderstuvieron que asumir el nuevo escenario en apenas unos segundos. Ya no luchaban por la plata y el bronce, sino por la gloria absoluta.

Blake, compañero de entrenamientos de Bolt, aprovechó la oportunidad de su vida y es el nuevo campeón mundial de 100 metros con solo 21 años (9.92). «Lo siento por Usain. Pensé que tenía que ganar la carrera también por él». Arrancó más lento que Collins, pero remontó en el arreón final. El solvente Dix (10.08) fue plata y Collins (10.09), bronce. El cristobalense, 35 años, el medallista más viejo en la final de 100 metros de un Mundial, campeón en París hace ocho años, se dio un homenaje inesperado. El francés Christophe Lemaitre vio cómo su marca personal habría bastado para disputar el oro. Terminó en cuarta posición con 10.19. Probablemente no se verá en otra igual. El viento en contra (1.4 metros por segundo) fue un factor a tener en cuenta para la pobreza de las marcas.

«¿Buscáis lágrimas? Pues eso no va a suceder», fue el único comentario de Bolt a los periodistas. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) lamentó en un comunicado su descalificación, pero recordó que «la credibilidad de un deporte depende de sus reglas». El favorito de la grada, icono del atletismo mundial, rumia sus heridas. En unos días podrá quitarse la espina en los 200 metros. Pero la gran revancha no llegará hasta Londres 2012. Allí podrá demostrar de nuevo que es el más rápido, además del más cool.