CC.OO. y UGT piden que el 29-M circulen solo un 30% de los trenes de cercanías

Presentan una propuesta a Fomento que restringe al 10% los vuelos entre ciudades peninsulares

SUSANA ALCELAY
MADRID Actualizado:

El transporte es el termómetro que mide de la forma más fiel el seguimiento de una huelga general. Su control es objetivo número uno de los sindicatos, conscientes de que determina el éxito o fracaso de cualquier movilización. Dominar los transportes es ganar la batalla y en esta dirección camina la propuesta de servicios mínimos para el 29-M que CC.OO. y UGT presentaron ayer ante el Ministerio de Fomento para su negociación.

Con el argumento de que la oferta de servicios mínimos está calcada del pacto que lograron con el Gobierno de Rodríguez Zapatero para la huelga de septiembre de 2010, los sindicatos han diseñado un escenario que implicaría que el día 29 circulasen un 30% de trenes de cercanías en las horas punta —suelen ser de 6.00 a 9.00 y de 18.00 a 21.00— y el 25% el resto de la jornada.

Más drástica es la oferta sindical para los trayectos de más de 500 kilómetros o superiores a cuatro horas, donde no se establece ningún servicio mínimo, mientras que para los trenes de alta velocidad (AVE) y larga distancia que no superen estos límites se propone un 20%.

La propuesta de los sindicatos que dirigen Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez para el transporte aéreo es garantizar el 40% de los vuelos internacionales, porcentaje que llegaría hasta el 50% para los vuelos que enlazan la Península con las islas. Para los vuelos entre ciudades peninsulares los servicios que se piden son del 10% y del 20% para los vuelos con las principales ciudades europeas.

En el caso del transporte por carretera entre ciudades la oferta es que haya entre una y tres conexiones ese día de ida y vuelta. Y para el transporte marítimo, se reclama un servicio de ida y vuelta para los trayectos existentes entre la Península y Baleares, entre la Península y Canarias y entre Málaga y Melilla, y dos para el que hay entre Algeciras y Ceuta.

La proposición presentada ayer al departamento que dirige Ana Pastor se refiere exclusivamente a los ámbitos en los que es referente la Administración central, ya que es la autoridad competente para dictar los servicios mínimos en este ámbito. En otros transportes, como el metro o los autobuses urbanos, son las comunidades las encargadas de decretarlos. En el caso de Madrid, por ejemplo, la polémica está servida si ocurre lo mismo que en 2010, cuando el Gobierno de Esperanza Aguirre decretó los servicios mínimo tras romper las negociaciones con los sindicatos. En aquella huelga, Metro y los autobuses urbanos de la EMT funcionaron con el 50% del servicio en hora punta y el 20% el resto del día. El desacuerdo acabó en los tribunales.

«Me extrañaría que no se aceptase la propuesta», aseguró ayer el secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, en referencia a la propuesta de mínimos. «Otra cosa sería un indicativo de que lo que se quiere de alguna manera es impedir el ejercicio efectivo del derecho de huelga a las persona que quieran acudir a la misma». La titular de Fomento se limitó a decir ayer que «cumplirán con la legalidad, ni más ni menos».

Más precisa fue la ministra de Empleo, Fátima Báñez, quien aseguró que la Ley de Huelga «no es una prioridad» del Gobierno y que la única prioridad es «cortar la sangría de paro» para que «cuanto antes se cree empleo de calidad y estable». Báñez respondía así a la petición del presidente de la CEOE, Juan Rosell, que en una entrevista con Empresa el pasado domingo instaba a regular el derecho de huelga tras el 29-M. «Cada uno está en la libertad de sugerir propuestas» y el Gobierno «está en el derecho de hacer lo que corresponde por el interés general», dijo la ministra de Empleo.

El 15% en RTVE

Los que sí han llegado ya a un acuerdo han sido la dirección y los sindicatos de RTVE. Los servicios mínimos para la huelga del próximo 29 de marzo han quedado fijados en un 15% de su plantilla en la Comunidad de Madrid, mientras que en los centros territoriales, de TVE y RNE, que tienen una plantilla más reducida, se designará un personal mínimo que garantice el servicio esencial «atendiendo a la estructura de cada centro», informa Ep.