Patronal y sindicatos piden a Rajoy que no legisle en salarios y convenios

Con las negociaciones en un callejón sin salida, los agentes sociales reclaman más tiempo al Ejecutivo mientras Bruselas exige ya «medidas dolorosas»Acuerdo para que la Asunción, Todos los Santos y la Constitución pasen a lunes

MADRID Actualizado:

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A tres días de que acabe el plazo dado por Mariano Rajoy, empresarios y sindicatos han sido incapaces de ponerse de acuerdo en una reforma laboral que incluya los asuntos de más calado como contratación y despido.

Constatado el fracaso y ante el desacuerdo global, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, y los secretarios generales de UGT y CC.OO. Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, enviaron ayer un documento de 65 páginas al Ejecutivo en el que le informan puntualmente del estado de la negociación en cada una de las materias y reconocen la imposibilidad de llegar a un entendimiento en los asuntos como contratación, flexibilidad interna en la empresa, despido o una reforma que permita a las mutuas de accidentes gestionar las altas médicas como medida para reducir el absentismo laboral (ahora solo gestionan las bajas). Los primeros espadas de la patronal y los sindicatos redactaron un documento en el que además de más tiempo, reclaman su espacio y piden al Ejecutivo que se mantenga al margen en cuestiones que «por su propia naturaleza, corresponden fundamentalmente, a los interlocutores sociales, sin perjuicio que alguna de ellas tenga trascendencia legislativa».

Estos asuntos se refieren a la evolución salarial en 2012, 2013 y 2014 y a medidas para favorecer la flexibilidad interna en las empresas que permitan sortear situaciones de crisis sin tener que recurrir a despidos. «Los sindicatos y organizaciones empresariales consideran que corresponde fundamentalmente al espacio bilateral de negociación», aseguran en el documento. El texto detalla aquellas materias en las que sí ha sido posible un entendimiento entre ambas partes, que son los asuntos menos conflictivos y que ya estaban casi cerrados cuando Rajoy les pidió una reforma laboral. Es el caso de la solución extrajudicial de los conflictos, formación profesional para el empleo, absentismo y mutuas o racionalización de los festivos. En este caso han acordado que el miércoles 15 de agosto (la Asunción), el jueves 1 de noviembre (Todos los Santos) y el jueves 6 de diciembre (La Constitución) sean los tres festivos a trasladar al lunes. Año Nuevo (1 de enero), Navidad (25 de diciembre), la Fiesta del Trabajo (1 de mayo) y la Fiesta Nacional (12 de octubre) no se podrán mover.

Además, empresarios y sindicatos se han puesto de acuerdo sobre bonificaciones y reposición de prestaciones en las regulaciones de empleo y han desarrollado medidas para acotar las jubilaciones anticipadas y prejubilaciones, pero no acabar con ellas como anunció el jefe del Ejecutivo, «salvo —dijo Rajoy—circunstancias excepcionales». En el texto enviado al Ejecutivo, Rosell, Méndez y Toxo defienden la utilidad de las prejubilaciones y de las jubilaciones anticipadas. «Se trata de dos figuras, distintas, que frecuentemente se confunden o utilizan indistintamente que tienen funciones y consecuencias diferentes, que han resultado de utilidad y que sin duda lo seguirán siendo», dicen.

Explican en el texto que la jubilación anticipada es una fórmula de acceso al sistema de pensiones, perfectamente reglada, «que no supone incremento alguno de costes para la Seguridad Social ya que, con carácter general, a las personas que acceden a la misma se le aplican coeficientes reductores de su pensión que compensan suficientemente el mayor periodo de percepción de la misma».

El desacuerdo no ha podido llegar en peor momento. Según recoge Ep, ayer Rajoy anunciaba a su grupo parlamentario que el paro de diciembre, que el día 27 hará público la EPA, incluirá la dramática cifra de 5,3 millones. Con esa pesada losa se presentará Rajoy en su primera cumbre europea como jefe del Ejecutivo el 30 de enero.

A sus espadas llevará también que la tasa de paro de larga duración en nuestro país se sitúa en el 8,6%, la tercera más alta de la UE, solo comparada con Eslovaquia y Letonia y el doble que la media comunitaria, según el informe trimestral sobre empleo que ayer publicó la Comisión.

Y mientras los agentes sociales pedían tiempo, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, conminó ayer a España a «fomentar la movilidad laboral y la flexibilidad salarial para estimular el mercado de trabajo», un objetivo que debe ser «la prioridad más urgente», aunque «deben tomarse algunas decisiones dolorosas a corto plazo, pero beneficiosas a largo plazo», advirtió.

Profundizar en el mercado único y mejorar las reformas con un «estímulo de la movilidad laboral y la flexibilidad salarial es clave para que la gente vuelva al mercado laboral y vuelva a aumentar la producción», señaló Rehn.