Nueva Rumasa declara la segunda suspensión de pagos en cuatro días

El Fogasa pagará cinco meses de salarios a los empleados afectados por los concursos

J. G. N.
MADRID Actualizado:

Nueva Rumasa ha solicitado en el juzgado de lo mercantil número 1 de Badajoz el concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) para la empresa Carcesa (Carnes y Conservas Españolas), fabricante de marcas como Apis y Fruco y con una plantilla de 300 trabajadores, según informó en la tarde de ayer un portavoz de la familia Ruiz-Mateos. Esta es la segunda sociedad del grupo que entra en concurso de acreedores después de que el lunes pasado lo hiciera Dhul.

Además, Carcesa fue la primera empresa del grupo que lanzó las polémicas emisiones de pagarés. Fue en febrero de 2009, a un año, con un interés del 8% y participaciones de 50.000 euros. Con esta emisión, Carcesa recaudó unos 70 millones de euros.

Como ya sucediera en el caso de Dhul, Nueva Rumasa explica ahora que «deseamos que la nueva situación concursal nos permita reanudar el proceso productivo y, con ello, poder hacer frente a los pedidos comprometidos». La familia Ruiz-Mateos sostiene que adopta esta medida con el objetivo de «proteger los intereses» de sus empleados, inversores y acreedores y de «garantizar la viabilidad futura» de la compañía.

Carcesa fue adquirida por Nueva Rumasa a la multinacional Kraft en 2008 y se dedica a la fabricación y elaboración de patés, tomate frito y triturado, magro, callos y zumos bajo las marcas Apis y Fruco. Sus instalaciones se concentran en Mérida, Don Benito y Montijo (Badajoz).

Los trabajadores valoraron positivamente la solicitud del concurso voluntario de acreedores. «A pesar de la incertidumbre que afrontamos, seguimos pensando que es necesario que intervenga un administración judicial», declaró a Ep la presidenta del comité de empresa en Mérida, Rosario Riñones.

Los empleados afectados por las suspensiones de pagos (de momento, 350 de Dhul y 300 de Carcesa) podrán cobrar hasta cinco meses de sus salarios del Fogasa (Fondo de Garantía Salarial). Este organismo autónomo del Ministerio de Trabajo e Inmigración abona a los trabajadores los salarios y las indemnizaciones pendientes de pago por la declaración de insolvencia o el concurso de su empresa. Su presupuesto se nutre de las aportaciones de las empresas. Además, el Fogasa se subroga en los derechos de los trabajadores frente a la empresa, manteniendo el carácter de crédito privilegiado.

El martes, cita clave

La grave situación que atraviesa Nueva Rumasa y sus 4.000 trabajadores, que puede provocar en las próximas horas que otras empresas como Clesa y Cacaolat entren en concurso de acreedores, será analizada el próximo martes por los ministerios de Trabajo y de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, la familia Ruiz-Mateos y los sindicatos UGT y CC.OO. El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, dijo ayer que hay «muchas empresas» que con un cambio de gestión «pueden ser salvadas» de la quiebra,