«Invertiremos en España si el precio de la energía es competitivo»
Santiago Zaldumbide - JAIME GARCÍA
SANTIAGO ZALDUMBIDE

«Invertiremos en España si el precio de la energía es competitivo»

Las materias primas están al margen de la crisis. La minera Xstrata tuvo un beneficio de 11.500 millones de dólares en 2011, un 20% más que en 2010. Las claves, estrategia y reducción de costes

MADRID Actualizado:

Hace diez días Glencore, una de las mayores multinacionales de la comercialización de materias primas del mundo, anunció su intención de hacerse con el control de una de las principales mineras, Xstrata, por 47.070 millones de euros.

—¿Cómo ve el futuro de la operación de Glencore y Xstrata?

—Este proceso toma su tiempo y estamos al principio del camino, pero la operación estaba llena de lógica y no ha sorprendido a nadie. A los señores de Glencore los conozco desde hace 18 años y ya estuvieron presentes hace años en Asturiana de Zinc, más o menos con el mismo porcentaje, algo superior al 30%, que tenían ahora en Xstrata. Conozco sus formas y su capacidad y siempre he dicho que la conexión con Glencore era uno de los activos más importantes de la empresa que presido. Glencore tiene una enorme capacidad en la comercialización, en el «trading». Tener ese tipo de sinergias te da una capacidad y una flexibilidad muy grandes.

—¿Qué opina de la reacción de los mercados? Hay algunos analistas que creen que la prima no ha sido muy elevada para una operación de estas características, que dará lugar a una empresa valorada en 90.000 millones de dólares.

—En si la prima ha sido baja o alta no quiero entrar porque cada uno tiene sus opiniones. Pero de lo que no cabe duda es de que desde que se anunció la operación se ha producido un hecho singular, ya que las dos acciones han subido de manera notable y de forma paralela. Lo normal es que en este tipo de operaciones el que formalmente compra, en este caso Glencore, suele bajar, y el comprado, Xstrata, suele subir. Aquí han subido las acciones de ambas empresas, lo que es síntoma de que la operación ha sido equilibrada y los accionistas de ambas compañías creen que va a ser positivo para las dos.

—¿Por qué se han quedado las materias primas al margen de la crisis?

—Los resultados de 2011 han crecido un 20% en relación con 2010. El beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones, Ebitda, alcanzó los 11.500 millones de dólares, de modo que yo creo que no estamos en situación de crisis, aunque también hay que tener en cuenta que la estrategia y la capacidad de gestión y de reducción de costes que hemos llevado a cabo han sido importantes. En Xstrata hemos reducido costes por importe de 800 millones de dólares en los últimos 5 ó 6 años, cantidad que va directamente al margen de beneficios.

—¿Cuál es el secreto de estas cifras tan positivas?

—Durante años hemos comprado activos de poca calidad, como fue el caso de Asturiana de Zinc, que era un desastre, y la hemos convertido en una de las más eficientes del mundo al haber pasado de una producción de 200.000 toneladas de mineral al año a las 511.000 del año pasado. Nuestro ratio de retorno sobre capital empleado medio en los últimos cinco años ha sido de un 20%.

—¿Cuál es el principal riesgo para el mercado de las materias primas?

— Hay todavía mucha necesidad de crecimiento en los países emergentes, como por ejemplo China, la India, Tailandia, Brasil, etc... que tienen mucho aún por hacer y necesitan el zinc que nosotros fabricamos para hacerlo casi todo. Europa está en crisis pero no representa tanto en el conjunto del mundo. La previsión de crecimiento de la demanda de zinc es de un 6% anual.

—¿Cómo va el pulmón financiero de Xstrata?

— Bien, tenemos un ratio de deuda sobre fondos propios del 15%.

—Una de las variables más importantes de su sector es el coste de la energía, ya que es un consumidor intensivo. ¿Qué política energética debe aplicar el nuevo Ejecutivo?

—La energía es un tema clave para nuestro negocio, que tiene una parte minera y una parte metalúrgica, ya que representa alrededor del 45% del coste total. El tener suministro a un precio que sea competitivo y por un periodo largo es fundamental. Nosotros tenemos pendientes algunas inversiones que pueden hacerse en España, Australia o en República Checa dependiendo de estas cosas.

—Pero las eléctricas también tienen sus intereses.

—Sin duda, pero en un país lo importante es tener un plan industrial, que es lo que genera la riqueza, y el programa energético es sólo una parte del plan industrial.

—¿Cómo se ve la situación de la economía española desde la cúpula de una multinacional como Xstrata?

—Es desastrosa. El importante déficit que tenemos se genera por un endeudamiento público relativamente manejable, pero un endeudamiento privado enorme, y, por encima de todo, la tasa de paro, que nos descalifica frente a cualquier otro país. Tener un 22% de paro es absolutamente inadmisible e inmoral desde cualquier punto de vista. Y esta subida del paro es fruto de que hemos tenido un crecimiento falso, especulativo y mezclado con burbuja financiera.

— ¿Y qué se puede hacer?

— Hay que reducir el déficit, sin duda, pero si lo haces de manera draconiana nos morimos porque para pagar la deuda tienes que generar dinero. No hace falta ser un gran economista sino ser un padre de familia y ser sensato y si en una familia se gasta más que lo que se gana malo, si luego decides que para ahorrar no come nadie en la casa tampoco vas a pagar la deuda porque aquí lo importante es que alguien tiene que trabajar y generar dinero, como está sucediendo. Lo que está pasando en España es que hay un círculo vicioso que es muy difícil de romper porque ese gigantesco paro genera enormes subsidios de desempleo y si reduces el déficit recortas también la posibilidad de crecer. La política del Gobierno anterior ha sido tan calamitosa que hubo un momento en que la UE tomó las riendas y le dijo lo que tenía que hacer.

—¿Qué opina de Mariano Rajoy?

—Aunque tampoco tiene mucho margen de maniobra, tiene la ventaja de que lo que está haciendo se lo cree, mientras que los recortes que hizo Zapatero eran contra natura, y en la misma línea de diferencias tiene un buen equipo económico que le rodea. La señora Merkel tiene que estar convencida de que aquí hay un Gobierno serio y competente que está haciendo los deberes. La verdad es que el Gobierno está generando confianza.