Documentos internos de AENA reconocen falta de controladores en los aeropuertos
Imagen del aeropuerto de Barajas durante la huelga de controladores en diciembre de 2010 - DE SAN BERNARDO

Documentos internos de AENA reconocen falta de controladores en los aeropuertos

«Podemos hacer todos los ejercicios imaginativos que queráis, pero se nos va a acabar viendo el plumero», admite el director de operaciones«Las medidas que se pueden tomar para corregir los retrasos son limitadas y ya están adoptadas», confiesa

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Actualizado:

A las torres de los aeropuertos españoles les hace falta más personal. Así lo reconoce la propia AENA, que poco antes de la reunión del Consejo Provisional de Eurocontrol celebrado los pasados 11 y 12 de mayo mostraba su preocupación por las dificultades para preparar una respuesta convincente a las dudas planteadas por el organismo europeo, que se centraban en la capacidad operativa de las terminales españolas.

«Podemos hacer todos los ejercicios imaginativos que queráis, pero si no se quiere transmitir la realidad, que es que faltan controladores (...) se nos va a acabar viendo el plumero», aseguraba, en una comunicación interna del 29 de abril pasado, Gabriel Novelles, director de Operaciones de AENA. Su respuesta, a la que ha tenido acceso ABC, se expresaba de un modo contundente —«puedo decirlo más alto, pero no más claro»— ante la pregunta formulada por Mariluz de Mateo, responsable de Estrategia y Planificación del gestor aeroportuario por las posibles medidas de mitigación específicas «que se van a tomar a corto plazo», según requería Eurocontrol.

La nota de posición de España para la reunión del organismo que vela por el espacio único europeo —y que ha puesto a dos aeropuertos españoles, Tenerife Sur y Gran Canaria, como líderes en materia de retrasos— busca encontrar salida a la falta de operatividad de AENA. Pero se topa con la realidad que desnuda Gabriel Novelles que, conocedor del día a día de las jornadas laborales en las torres, reconoce que «las medidas operativas que se pueden tomar a corto plazo son limitadas y ya están adoptadas».

Procede entonces a una enumeración donde detalla la reducción en supervisores, en número de sectores abiertos de noche y el acortamiento de los plazos de instrucción, así como las medidas de flexibilización del espacio aéreo. En el caso de Madrid, la dotación de noches «ya es de por sí la mínima que se podría dotar con un modo de operación unipersonal».

Tras la grave crisis vivida a finales del año pasado, con el cierre del espacio aéreo español durante casi un día entero durante el puente de la Constitución y la declaración del estado de alarma para permitir movilizar a los militares, se llegó a un laudo arbitral en febrero que regula las condiciones de trabajo hasta 2013.

Crecen los retrasos

Pese a que el ministro de Fomento, José Blanco, aseguró el miércoles pasado que la puntualidad de los vuelos en los aeropuertos españoles ha mejorado, lo cierto es que las propias estadísticas de AENA desvelan números nada halagüeños. Solo en el espacio aéreo de Canarias, el de mayor superficie de Europa y sobre el que pasa buena parte de los vuelos trasatlánticos, los retrasos alcanzaron en marzo un crecimiento del 295%, mientras que en abril, último mes medido, llegaron a casi sextuplicarse, con un 480% por encima de 2010.

Como consecuencia de las medidas adoptadas por el laudo dictado por Manuel Pimentel, la jornada mensual y anual de los controladores se ha visto reducida y el descontento del personal se expresa a través de peticiones de «reducción de jornada, bajas definitivas o permisos por matrimonio», según afirma el propio responsable de operaciones en esta comunicación interna. Fuentes de los controladores consultadas por este periódico dieron por bueno el diagnóstico de Novelles y señalaron que no son pocos quienes han decidido dejar las torres españolas por las condiciones de trabajo impuestas y marcharse a otros países.

Sucede que, ante la falta de personal, reciben durante sus días de descanso mensajes SMS donde se les solicita que acudan a sus puestos de trabajo a cumplir horas extra. «Cada semana nos llegan dos, tres y hasta cuatro mensajes de este tipo, porque no hay cómo cubrir la demanda creciente», provocada por el aumento del tráfico aéreo. «Si seguimos así, pronto no quedará nadie con horas extras disponibles», aseguran, aunque fuentes de AENA, en contacto con este periódico, niegan este extremo, al afirmar que las 80 horas por año establecidas en el laudo arbitral son suficientes como para llegar a diciembre con un margen razonable.

Negativa a la mayor

Oficialmente, la compañía pública rechaza de plano la falta de personal. «La configuración de preferencias de AENA está cubierta. Si hay problemas, estos son de índole laboral, que no afectan a la operatividad», subrayan fuentes del gestor aeroportuario. De hecho, pese a los informes de Eurocontrol en los que se ponen de relieve los problemas de puntualidad, su objetivo —públicamente— es reducir las demoras en la próxima campaña de verano en un 10%, en línea con la mejora del 17% desde junio de 2010, según Fomento. La legislación actual, añaden, contempla «varias fórmulas» para evitar «perturbaciones en el espacio aéreo» en los casos de «huecos puntuales», informa Luis M. Ontoso.