Los ex directivos de la CAM dejaron las pruebas del saqueo por escrito

Se «inventaron» 830 millones de euros en las cuentas y cobraron 20 de forma irregular

madrid Actualizado:

El comité de dirección de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) manipuló las cuentas de la entidad para cobrar de forma irregular 19,5 millones de euros en incentivos. Los informes que la auditora PricewaterhouseCoopers (PwC) ha entregado a la Audiencia Nacional recogen un cruce de correos electrónicos entre la antigua cúpula directiva de la entidad que muestra cómo se perpetró el saqueo.

El 20 de diciembre de 2010, cuando la entidad alicantina estaba preparando la fusión con otras cajas, Dolores Amorós, directora general de la CAM, envió un correo electrónico a su equipo en el que ordenaba inflar la contabilidad: «Si podemos, cargaremos lo máximo posible contra reservas, por encima del valor de tasación». Amorós reclamó más de diez millones por su despido tras la intervención del Banco de España, en julio de 2011, pero el juzgado lo consideró procedente.

El 15 de noviembre de 2010, el también director general de la CAM Roberto López Abad animaba a su equipo a «sacar 300 millones (…) deberíamos ser capaces de lograrlo. Es el último año. Después todo irá solo...». Proponía varias operaciones, entre ellas también la retasación de inmuebles.

Contabilidad manipulada

Otro documento al que ha tenido acceso ABC, denominado «Presupuesto Interno Vs Presupuesto SIP» y calificado como «interno y estrictamente confidencial», demuestra que los gestores de la CAM se «inventaron» 829,4 millones de euros. La contabilidad interna de la entidad auguraba para 2011 unas pérdidas de 512,75 millones de euros, pero las cuentas que enviaron al SIP (Sistema Institucional de Protección para fusionarse con otras tres cajas) recogían unos beneficios antes de impuestos de 316,69 millones de euros. La página uno del documento, enviado como adjunto en uno de los correos, dice abiertamente, bajo el título «Resumen ejecutivo», que «la finalidad de este documento es detallar los impactos de dichas medidas que se incorporan a la previsión interna para alcanzar las cifras comprometidas en el PEI». Finalmente, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura rechazaron la integración.

El flujo de correos electrónicos demuestra que los ex directivos de la CAM inflaron sus pensiones manipulando la contabilidad de la caja. El 7 de junio de 2011, Vicente Soriano, director general de Recursos, envió un correo al director general, Roberto López Abad, con un archivo adjunto en el que había calculado su indemnización, que ascendía a 3,68 millones de euros.

Soriano se destapa desde la primera línea, en la que dice «para tus ojos, o sea leer y archivar o destruir», y se permite algunos consejos: «Aunque supone un subidón de autoestima el precio creo que va a ser muy alto (...) Piensa además que en este momento has pasado de estar en el ojo del huracán a tener un perfil bajo. El mismo día volverías a estar en el punto de mira de mucha gente en momentos de crisis, recorte de gastos, de ayudas...». Termina instando a su amigo a reflexionar: «Date un paseo solo y después de una buena ducha seguro que empiezas a ver las cosas más claras».

La auditoría de PwC contabiliza en 19,5 millones de euros que los directivos cobraron de más la cantidad de 742.318 por los intereses del exceso de prima que pagaron a la aseguradora para acceder a una pensión aún más ostentosa. En otro mensaje, Vicente Soriano muestra su preocupación por «cómo se tomará el Consejo y la sociedad que la Caja gane menos de la mitad de 2009 y nosotros percibiéramos incentivos».

Dividendos excesivos

La antigua cúpula de la CAM (cinco exdirectivos están imputados por estafa) exprimió a la entidad hasta el punto que obligaron a una de sus filiales, Gesfinmed, a repartir 143,4 millones de euros en dividendos, una cantidad muy superior a los beneficios de la empresa. De hecho, el director general de la firma, Francisco Gosálbez, le recordó a Dolores Amorós que Gesfinmed «ha tenido que hacer uso de financiación de la CAM» para poder pagar los dividendos a la propia caja y se está «descapitalizando».

Según la Fiscalía de la Audiencia Nacional, las irregularidades contables de la entidad pudieron producirse durante los ejercicios 2008, 2009, 2010 y 2011. Tras la ruina de la caja y la nacionalización, el Banco Sabadell se quedó con la CAM por el precio simbólico de un euro.