La deuda de Repsol baja el 60% tras la entrada de su socio chino en Brasil

Las desinversiones de la petrolera en su filial carioca, YPF y CLH dejan sus obligaciones en 1.960 millones, a cierre de 2010

MADRID Actualizado: Guardar
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La entrada de la china Sinopec tras la ampliación de capital de Repsol Brasil por 7.109 millones de dólares (5.208 millones de euros) y las desinversiones efectuadas en 2010 han reducido de forma drástica la deuda de la petrolera (excluyendo la asociada a Gas Natural Fenosa). Durante los últimos doce meses, la compañía ha recortado en un 60% con respecto a 2009 su deuda neta, que ha pasado a cerca de 1.960 millones de euros desde los 4.905 millones con que cerró hace dos años, según una presentación del grupo realizada ante accionistas internacionales a la que ha tenido acceso ABC.

El último trimestre del año, agitado por el abultado número de operaciones, ha ayudado a suavizar el pasivo del grupo, uno de sus principales objetivos. Tan sólo la alianza con la multinacional asiática generó plusvalías por valor de 2.870 millones. A esta operación se añadieron, entre los movimientos más importantes, la venta del 3,3% de YPF a los fondos de inversión gestionados por Capital y Eton Park por 500 millones de dólares (366,4 millones de euros), la adjudicación a Petrobras de su participación del 30% en la Refinería Alberto Pasqualini (REFAP), que aminoró la deuda en 850 millones de dólares (623 millones de euros), y la transmisión del 5% de CLH por 176,5 millones.

Barra de liquidez

Además, a principios de mes Repsol anunció que se disponía a amortizar el próximo 8 de febrero el 100% de participaciones preferentes que emitió en 2007, lo que contribuirá a disminuir la deuda en otros 531,3 millones de euros. Como efecto colateral, gracias a la venta activos crece la cartera de liquidez. Según indicó Ángel Bautista, director de planificación financiera, en la citada presentación ante inversores, Repsol dispone de un flujo de caja de 6.000 millones de euros y líneas de crédito disponibles por 4.600 millones de euros; es decir, cerca de 10.000 millones. «La liquidez disponible muestra un ratio de cobertura 3,3 veces superior frente a la deuda a corto plazo, representa más de un 110% de la deuda bruta y más de un 80, incluyendo acciones preferentes», destacó Bautista.

La compañía subraya, asimismo, su independencia con respecto al sistema financiero: el 67% de la deuda se encuentra ligada a los mercados de capital y, por tanto, las necesidades de financiación son menores.

A salvo de refinanciaciones

«La mayoría de los vencimientos hasta el ejercicio 2013 ya están cubiertos por el flujo de caja disponible y las líneas de crédito convertibles», una situación que eximiría a la petrolera de tener que solicitar «la refinanciación de deuda a las condiciones actuales del mercado», según el director de planificación financiera.

En cuanto a la situación de la economía española, la compañía quiere inspirar tranquilidad entre sus tenedores de títulos: sólo un 20% de su Ebitda se genera en la Península Ibérica y la exposición a la deuda pública de los estados europeos es nula.

Mientras tanto, la compañía presidida por Antonio Brufau dio a conocer ayer que ya ha culminado el el 80% de la ampliación de su refinería en Cartagena (Murcia). Fue el propio director de la factoría, Francisco Vázquez, quien se encargó de anunciar que las nuevas unidades se pondrán en funcionamiento en el segundo semestre de este año.

Repsol prevé que a cierre de 2011 la ampliación funcione a pleno rendimiento, lo que permitirá procesar 220.000 barriles de crudo, equivalentes a 11 millones de toneladas al año. Según recogió Efe, Vázquez recalcó que la diferencia con respecto a lo que ocurre ahora reside en que la petrolera abandonará la producción de «fuel oil», producto de bajo valor añadido, y empezará a producir gasolina, gasoil y coque. En total, Repsol ha realizado una inversión en esta zona de, aproximadamente, 3.200 millones.