China enfría su entrada en las cajas tras una indiscreción del Gobierno

El gigante asiático desmiente a Moncloa y niega que vaya a invertir 9.000 millones en entidades españolasLa prima de riesgo del país se dispara al son de Portugal y resucita el temor al contagio de la crisis soberana

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GABRIEL SANZ, J. VALES

HAINAN (CHINA), MADRID

Los fondos soberanos chinos entrarán en el capital de las cajas de ahorros, según confirmó ayer su Gobierno al español, pero ellos dirán cuándo y en qué cuantía. Esta es la situación tras la «imprudencia» que el miércoles cometió el Ejecutivo español, según reconoció ayer un portavoz del mismo, por poner nombres y cifras a una operación todavía en mantillas.La delegación oficial que acompaña a José Luis Rodríguez Zapatero vivió ayer un desagradable episodio cuando aterrizaba en la isla de Hainan (China) procedente de Singapur, al filo de las 8.30 (hora de España). Un portavoz de la firma China Investment Corporation (CIC) acababa de negar a Reuters que su vicepresidente ejecutivo, Xie Ping, hubiera adelantado a Zapatero el miércoles que el CIC dispone de 6.213 millones para una posible inversión en las cajas. Cantidad a la que habría que sumar, según la misma fuente, otros 2.700 millones de inversores no institucionales. En total, 9.000 millones.

Una información muy sensible, máxime cuando la propia Moncloa reconoce que los fondos chinos están en fase de estudios «preliminares» sobre las entidades a invertir, y cualquier anuncio de inversión altera el valor del propio fondo de capital en los mercados internacionales.

De hecho, Zapatero no revelaría ningún dato minutos después a los periodistas, durante la rueda de prensa que ofreció en la Embajada en Pekín. Se limitó a señalar que la inversión china en las cajas será «muy importante», y remachó con un «ahora están garantizadas las necesidades financieras españolas». Pero, durante el vuelo en el avión oficial hacia Singapur, un portavoz del Ejecutivo, debidamente autorizado, deslizó esos datos comprometedores a los corresponsales que acompañan al presidente en su viaje por Asia.

Y, ayer, 24 horas después de esa filtración, la comitiva oficial se entera del desmentido del CIC nada más aterrizar en la isla de Hainan procedente de Singapur. Tras intensos contactos con las autoridades chinas, el mismo portavoz autor de la filtración transmitió a los corresponsales el reconocimiento de una «identificación errónea» del CIC como el fondo que va a invertir 6.213 millones, que no de la cuantía, y luego se negaba a identificar cuál de los otros fondos presentes en el desayuno del martes ofreció tal cantidad.

Tampoco quiso entrar en más detalles sobre cifras porque, según algunas fuentes, los chinos han pedido confidencialidad en esta fase incipiente del proceso. Ahora, el Gobierno quiere pasar capítulo y, de hecho, ya espera la visita técnica que hagan los fondos soberanos chinos en este mes de abril para tratar con la Confederación de Cajas de Ahorro los temas más en profundidad.

La Bolsa, hacia abajo

Pero el incidente ya pasó ayer factura a la Bolsa española —el Ibex retrocedió un 1,5%— y a la deuda soberana, cuya prima de riesgo llegó a subir más de 20 puntos básicos a lo largo de la jornada. Y los temores al contagio volvieron a desatarse. La deuda española soportó casi inalterada la rebaja del rating de Moody's, el terremoto de Japón y el rescate de Portugal. Había alivio en el Ejecutivo. España ya no bailaba al son de los países periféricos. Pero ayer, los inversores no fueron insensibles al desmentido del fondo soberano chino, y los títulos de deuda del Reino de España ampliaron su diferencial con Alemania, al igual que lo hizo la deuda griega, la de Portugal y la de Irlanda. La prima de riesgo española volvió a superar los 200 puntos básicos, tras haber bajado a los 170 en días previos.