El PP ve en los cambios de la CNE y la CMT el «acabose de la injerencia política»

El Consejo de Ministros pone en marcha la renovación de ambos reguladores, de acuerdo con los nacionalistas PNV y CiU

MADRID Actualizado:

La lista de elegidos para renovar las Comisiones Nacionales de Energía (CNE) y Telecomunicaciones (CMT)recibiño ayer un aluvión de críticas por parte del Partido Popular, que ya durante los últimos días venía acusando al Gobierno de haberle dejado al margen de esta reorganización, pactada con los nacionalistas PNV y CiU.

El coordinador de Economía del PP, Cristóbal Montoro, tachó de «inadmisible» la propuesta del todavía secretario de Estado de Telecomunicaciones, Bernardo Lorenzo, para la presidencia de la CMT aprobada ayer por el Consejo de Ministros, y la decisión del Gobierno de trasladar al actual secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, al primer sillón de la CNE en junio. Además, el Ejecutivo ha propuesto los nombramientos de Marta Plana Dropez (CiU), responsable jurídica de Aedgency, y Xabier Ormaetxea Garai (PNV), director gerente de Arratiako Industrialdea, como consejeros de la CMT, y de Idoia Zenarruzabeitia (PNV), ex vicelehendakari del Gobierno vasco, y Tomás Gómez, investigador y profesor de la universidad pontificia de Comillas, como vocales de de la CNE, tal y como se conoció ayer.

Dar «salida» a altos cargos

Para Montoro, designaciones como éstas «incrementan la politización de los órganos reguladores», reducen la fiabilidad de sectores estratégicos de la economía y suponen el «acabose» de la «falta de transparencia» y la «injerencia política» por parte de un Gobierno «agónico» que busca «dar salida» a sus secretarios de Estado. El dirigente popular advirtió, además, que este tipo de maniobras son un ejemplo de actuaciones que «perjudicarán» a la economía española y recalcó que «no ha habido negociación» entre su formación y el Gobierno, al que ha trasladado desde el inicio de la legislatura que su idea era reformar el sistema de elección de los consejos de los reguladores para reforzar la transparencia e independencia, un objetivo en el que el Gobierno se ha limitado a señalar «que ya lo miraría». «Con la última decisión se confirma que hicimos bien en negarnos a pactar nombramientos particulares y exigir una reforma global de la CNE, la CMT y también la Comisión Nacional de Competencia», remarcó Montoro.

Desde el Ministerio de Industria, sin embargo, se volvía a insistir ayer que la interlocución con el PP ha existido pero que el portavoz directo en esta negociación no ha sido Montoro, sino la portavoz del Grupo Parlamentario, Soraya Sáenz de Santamaría, «por indicación directa» del presidente del PP, Mariano Rajoy. El coordinador económico popular asegura, por su parte, que la única interlocución existente fue un «cruce de llamadas» entre Sáenz de Santamaría y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y que éste no le notificó la intención de emprender esta reforma hasta después del regreso de su viaje por Asia junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado viernes.

Pedirá los ceses

En consecuencia de todo ello, el responsable económico de la oposición reiteró su intención de cesar a todos los consejeros que se elijan ahora si su formación llega al poder tras las próximas elecciones generales e instaurar un sistema en el que sea el Congreso y no el Gobierno el que tenga el poder para elegir y cesar a los presidentes y consejeros de estos organismos. En este sentido, ha adelantado su idea en una proposición no de ley en la Cámara Baja en la que plantea el cese inmediato de «todos los miembros de órganos reguladores que no hayan sido nombrados por el procedimiento» previsto en su articulado, y la renovación de los consejos en un plazo máximo de tres meses.

Por su parte, el vicecoordinador de la campaña electoral del PSOE y diputado socialista, Pedro Sánchez, defendió los nombramientos en ambas Comisiones asegurando que el sistema de selección «es el mismo que se empleaba cuando gobernó el PP y no lo ha cambiado el Gobierno socialista». Replicó, además, asegurando que el Ejecutivo de José María Aznar «ponía a amigos de pupitre al frente de empresas privatizadas».