Caja España-Caja Duero, al borde de la intervención
El supervisor urge a Medel a decidir si hay o no fusión - SERRANO ARCE

Caja España-Caja Duero, al borde de la intervención

El Banco de España advierte a Economía de los riesgos de la paralización de la fusión con Unicaja

MADRID Actualizado: Guardar
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Y van… ¿tres? No es de extrañar que el Banco de España tenga la mosca detrás de la oreja. El supervisor está más que preocupado y ha pedido explicaciones a todos los implicados. Sobre todo a Braulio Medel, presidente de Unicaja, al que le ha pedido ya que se decida porque el tiempo legal se agota. Y es que no es la primera vez que Medel decide dar marcha atrás en su intención de fusionarse con otra entidad financiera. Ya lo hizo con CCM y más tarde con Cajasur. Ambas intervenidas posteriormente. Y ahora tiene todos los visos de que ocurrirá lo mismo con Caja España-Caja Duero que, de no llegar a cerrar el acuerdo de forma inminente, sería igualmente intervenida antes de que acabe marzo. Fuentes consultadas aseguran que Economía, bajo la batuta de Luis de Guindos, está ojo avizor. No quiere ni pensar en otra entidad más que necesite ser intervenida y que cuestione su reforma financiera cuyo principal objetivo son las fusiones.

Fuentes del entorno de la caja andaluza aseguran que han sido las condiciones publicadas en la nueva norma las que al parecer han complicado el ya largo proceso de integración entre Unicaja y Caja España-Duero. Advierten de que Braulio Medel y Evaristo del Canto, respectivamente, vuelven a tener sobre la mesa dos opciones opuestas, renegociar las condiciones de la fusión o solicitar ayudas en el caso de la castellano-leonesa y después ya se verá. Medel, incluso, ha llegado a lanzar la idea de la necesidad de un Esquema de Protección de Activos (EPA). Ahora bien, el supervisor tiene claro que únicamente se concedera esta ayuda a aquellas entidades que ganen una subasta de una entidad intervenida o nacionalizada.

Lo cierto es que la operación, ratificada por las asambleas de ambas entidades en septiembre pasado, está en punto muerto. No se ha acordado nada más desde que en verano de 2011 se estableciera el reparto de cuota de poder de ambas entidades para crear una nueva fusionada. Un 70% para la malagueña, y un 30% para la caja castellano-leonesa. Ya entonces hubo cierta tirantez en las conversaciones, ya que, en un principio, estaba pactado que Unicaja se hiciera con el 63% de la nueva entidad. Pero Medel se salió con la suya.

Fuentes financieras aseguran que las razones de dar por perdida esta fusión están, una vez más, en las expectativas de Braulio Medel, que no quiere poner en peligro la situación financiera de Unicaja, más saneada que la mayoría de las entidades españolas. La caja necesita 691 millones aplicando las normas de la reforma financiera, 264 millones de provisiones y 427 millones de capital. Y, según Medel, cuenta con el colchón suficiente para cubrir las nuevas exigencias y «sin necesidad de fusión alguna». Mientras, la entidad que dirige Evaristo del canto, según las nuevas exigencias del Ejecutivo, tiene un déficit de 1.140 millones, de los que 638 millones corresponderían a dotaciones adicionales y 502 millones serían contra capital.

Medel ha hecho ver que no quiere pagar lo que aún no es suyo, por lo que o Caja España asume las provisiones adicionales antes de la fusión, o se rompe el acuerdo. El 31 marzo es la fecha que fijó el Gobierno para que las entidades presenten planes de fusión y la intervención parece estar más cerca que un pacto.