Mercados de Futian
Mercados de Futian - Pablo M. Diez

Yiwu, el «bazar global», se sube al carro del comercio electrónico

Epicentro de la distribución de mercancías a todo el mundo, esta ciudad china lidera las ventas por internet

ENVIADO ESPECIAL A YIWU (CHINA) Actualizado: Guardar
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El nombre de Yiwu (pronúnciese Iu) le sonará al lector al chino, pero es probable que la mayoría de cosas que tenga en su casa procedan de este lugar. Enclavada en la industrializada provincia costera de Zhejiang, a 300 kilómetros al sur de Shanghái, esta ciudad de dos millones de habitantes es el «bazar global» desde el que se distribuyen buena parte de los artículos de pequeño consumo que se producen en las fábricas chinas. Desde 1982, cuando el régimen la designó «ciudad del pequeño comercio» dentro de su apertura al capitalismo, en Yiwu se han levantado 20 grandes superficies y sus calles están plagadas de tiendas.

En el gigantesco mercado de Futian, dividido en cinco interminables recintos llamados «distritos», operan unos 58.000 puestos que ocupan 2,6 millones de metros cuadrados y representan a más de 30.000 fábricas y 10.000 distribuidores mayoristas. A precios imbatibles, se suceden plantas y plantas dedicadas a todo lo que uno se pueda imaginar: platos, tazas, vasos, lámparas, perchas, teteras, martillos, taladradoras, juguetes, paraguas, cubiertos, velas, calcetines, maletas, adornos de Navidad… Así hasta 400.000 artículos clasificados en unas 2.000 categorías.

Cuando Sabrina Wang, que tiene 34 años, era una niña, sus padres abrieron en Futian una tienda donde vendían las toallas que hacían en su fábrica, de 60 empleados. Años después, cuando Sabrina era adolescente, se pasaron al más rentable negocio de los perfumes y montaron otra fábrica, con 15 trabajadores, y una tienda más en Futian.

Mayor rentabilidad

Junto a sus hermanas mayores, allí trabajó Sabrina, quien estudió Diseño Publicitario, hasta que hace cuatro años vendió otra tienda de ropa de cama que le habían dejado sus padres también en el mercado. Con los dos millones de yuanes (257.660 euros) que sacó, montó su actual negocio, en el que vende fajas adelgazantes y ropa deportiva por internet. «El comercio electrónico es más rentable que el tradicional porque los costes de una tienda son altos, ya que tenía que pagar al año 200.000 yuanes (25.770 euros) entre la tasa del mercado y los impuestos», explica Sabrina Wang. Con solo dos trabajadores, a los que paga cada mes 8.000 yuanes (1.030 euros) en total, y una oficina cuyo alquiler anual cuesta 30.000 yuanes (3.864 euros), obtiene cada año unos beneficios netos de 700.000 yuanes (90.181 euros). Ganancias que le han permitido comprar un apartamento de 2,8 millones de yuanes (360.705 euros) y un BMW.

« El negocio va ahora mejor que antes con la tienda», declara satisfecha esta joven empresaria, quien se abastece de prendas en las fábricas de Cantón (Guangdong) y luego vende como mayorista en el popular portal de comercio electrónico Taobao. Su ejemplo resume perfectamente la eclosión que están viviendo las ventas por internet en China. Según el Buró Nacional de Estadísticas, el comercio electrónico generó el año pasado 7,1 billones de yuanes (924.880 millones de euros), una quinta parte de las ventas minoristas totales. Con un crecimiento del 32%, el 80% de dichas compras se efectuó con el móvil, lo que demuestra hasta qué punto están los chinos enganchados al consumismo y al dichoso aparatito.

Haciendo honor a su tradición comercial, Yiwu se ha subido también al carro de las ventas por internet, que dejaron el año pasado en la ciudad 220.000 millones de yuanes (28.373 millones de euros), un 25% más que en 2016. Mientras las ventas domésticas ascendieron a 147.000 millones de yuanes (18.960 millones de euros), las internacionales sumaron 74.700 millones de yuanes (9.635 millones de euros), según las cifras del Gobierno local.

Pionero del comercio electrónico, en Yiwu destaca el pueblo de Qing Yanliu, donde operan más de 4.000 tiendas en internet y 20.000 cuentas especializadas cuyos titulares tienen una edad media de 25 años. Con 100.000 paquetes enviados cada día, sus ventas reportan 4.500 millones de yuanes (580 millones de euros). «Debido a su auge, intentamos captar jóvenes talentos de todo el mundo», asegura Karen Wang, responsable del Gobierno local, en un curso para 40 universitarios de 29 países en el parque 716, que proporciona incubadoras y servicios de diseño y mercadotecnia a las nuevas empresas de comercio electrónico. En internet, Yiwu también quiere ser el «bazar global».