La vicepresidenta del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. /Efe
La vicepresidenta del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. /Efe

De la Vega niega diferencias en el Ejecutivo por la entrada rusa en Repsol

EUROPA PRESS |
MADRIDActualizado:

El Gobierno ha dejado la puerta abierta a la compra de Repsol por parte de la rusa Lukoil aunque le gustaría que se cumplieran una serie de condiciones. Las que ha puesto sobre la mesa la vicepresidenta primera pasan por que la empresa siga siendo "fuerte" y "dirigida por españoles". María Teresa Fernández de la Vega ha negado que se hayan producido discrepancias en el seno del Ejecutivo.

En la rueda de prensa posterior al habitual Consejo de Ministros de los viernes, De la Vega ha asegurado que el Gobierno desea que Repsol YPF siga en manos españolas y un plan industrial "positivo para el interés estratégico para la garantía de suministro".

"El Gobierno desea primero la fortaleza económica de nuestras empresas por el bien de la economía española, y en segundo lugar que siga siendo una empresa dirigida por españoles con un plan industrial que sea positivo para el interés estratégico de la garantía de suministro", ha apuntado en respuesta a una pregunta sobre el interés de Lukoil por la petrolera.

La vicepresidenta ha indicado que el Gobierno "siempre está vigilante", pero ha resaltado el carácter "privado" de la petrolera y de sus accionistas, especialmente Sacyr y La Caixa. "Todas ellas tienen sus planes de negocio y sus necesidades", advertía.

Además, puntualizaba que el Ejecutivo "no tiene participación" en ninguno de estos grupos y que no tomará partido, "a no ser que se esté sugiriendo que el Gobierno intervenga en las empresas privadas para prohibir o exigir posibles compras y ventas, cosa que no creo que sea así, porque si no, nos retrotraeríamos a tiempos pasados".

El PP quiere que el Gobierno evite la operación

La vicepresidenta aludía así a la postura del PP. Su secretaria general, María Dolores de Cospedal, había exigido al Gobierno que garantice que "de ninguna manera" la petrolera va a quedar en manos de una empresa extracomunitaria como Lukoil, dado que a su juicio, no se cumplen las condiciones de "reciprocidad mínima". Ademas, destacó que Rusia es un país en el que la economía de mercado "es ciertamente dudosa".

En una rueda de prensa en la sede nacional del partido, De Cospedal ha señalado que la actual situación es "una manifestación más de las veleidades" del Ejecutivo socialista, que, según ha apuntado, en su día hizo que Sacyr comprara el 20% de Repsol y la constructora "hoy tiene un problema encima de la mesa que no sabe cómo resolver" debido a su endeudamiento.

"No tiene credibilidad ninguna un presidente del Gobierno cuyas veleidades hacen que hoy pueda estar en peligro un sector estratégico español como el sector energético", apostillaba la secretaria general de los 'populares'.

Cospedal ha insistido en que el presidente del Gobierno tiene "la obligación" ahora de "dar soluciones", "igual que propició" en su momento la compra de parte de Repsol por Sacyr. Eso sí, apostillaba que "en ningún caso esas soluciones pueden ser a costa de todos los españoles y de poner en peligro un sector estratégico".