El valor de las salidas a Bolsa cae un 80% por la inestabilidad política

Cepsa, la última compañía en suspender una opv por la «falta de apetito» de los inversores

MadridActualizado:

El parqué español está viviendo en 2018 su particular «annus horribilis». La inestabilidad política que ha reinado dentro y fuera de nuestras fronteras ha paralizado un buen número de salidas a Bolsa en los últimos meses. A falta de que se complete el cuarto trimestre, solo Metrovacesa ha logrado sacar adelante su oferta pública de venta (opv). Como resultado, según los datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME),el volumen captado por las nuevas operaciones en la Bolsa española entre enero y septiembre se ha reducido un 80% respecto a 2017, de 3.348 millones de euros a 645.

La última en aplazar su puesta de largo bursátil ha sido Cepsa. El pasado lunes, 24 horas antes de que se fijara el precio de la operación, Mubadala, el fondo soberano vinculado a Emiratos Árabes Unidos y accionista único de la petrolera, envió un comunicado en el que señaló que suspendía la opv porque «la inestabilidad que sufren los mercados afecta a la valoración de la compañía» y por «la falta de apetito» de los inversores.

Asimismo, la socimi Árima ha retrasado y reducido su oferta (de 300 a 100 millones) para sacar adelante su salida a Bolsa, que finalmente se producirá mañana.

Antes de ellas, compañías inmobiliarias como Vía Célere y Azora ya suspendieron sus salidas a Bolsa. Testa, que hoy por hoy representa la primera compañía de pisos en alquiler del país, se tuvo que conformar con cotizar en el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) en lugar de hacerlo en el Mercado Continuo. Una incertidumbre que se explica en parte por el resultado que ha tenido Metrovacesa después de su debut. «Sus resultados no han sido muy positivos y, actualmente, está todavía un 30% por debajo de su precio de salida, afectando al resto de opv españolas, sobre todo porque varias de las salidas que se esperaban para 2018 eran del mismo sector», señala Rocío Fernández Funcia, socia responsable de Mercado de Capitales de PwC.

Parecía que los vaivenes del mercado se estaban reservando exclusivamente al sector del ladrillo, que ya ha dejado atrás los bajos niveles de los que partía en años anteriores. Sin embargo, el retraso de la opv de Cepsa –que había sido perfilada como la mayor salida a Bolsa en España en las dos últimas décadas–ha demostrado que el apetito inversor también se ha frenado en otros ámbitos de la economía española.

«El comportamiento negativo que está registrando la Bolsa en las últimas semanas hace que los inversores esperen una mejor situación para lanzar sus ofertas», explica Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4. «El impacto público que provoca una mala salida a Bolsa hace que las empresas se lo piensen dos veces, aunque a veces estos procesos se demoran hasta un año», añade por su parte Darío García, del «broker» XTB.

Caída del 11,5% en el año

Lo cierto es que la Bolsa española acumula una caída del 11,47% en lo que va de año. Y es que las muestras de desaceleración económica han condicionado a un selectivo que ya se había visto mermado por la situación exterior. No hay que olvidar que la situación de países como Argentina y Turquía han lastrado a la banca española. Un sector que, además, todavía está pendiente de la posición que tome el Supremo en materia hipotecaria.

La inestabilidad del Gobierno tampoco ha ayudado. Según explica García, «los inversores en renta variable no comulgan con las políticas que está implementando el Ejecutivo en materia fiscal y presupuestaria».

Con todo, la situación del resto de índices europeos no es mucho más favorable. Según el Observatorio Europeo de OPVs elaborado por PwC, entre julio y septiembre de este año tuvieron lugar 64 salidas a Bolsa en Europa con un valor de 3.900 millones de euros. Una cifra un 53% inferior respecto a las registradas entre julio y septiembre del año pasado, meses en los que se contabilizaron 76 salidas a Bolsa que permitieron captar 8.300 millones de euros.

Las previsiones para los próximos meses no son del todo halagüeñas. «Durante las primeras semanas de este cuatrimestre ha habido numerosas salidas a Bolsa a nivel europeo, pero la alegría no duró mucho ya que los mercados empezaron a caer y la volatilidad a aumentar. No solo ha afectado a posibles transacciones, sino también a muchas que aún no habían hecho público sus planes y que ahora han decidido esperar a 2019 y mejores condiciones de mercado», señala Fernández Funcia.

Como aspecto positivo, la experta de PwC apunta que «el MAB ha experimentado ciertos niveles de actividad, brindando así una oportunidad a los inversores» interesados en nuestro país.

Cebo para los bajistas

Más allá de las operaciones que se han cancelado, los niveles actuales de la Bolsa española pueden atraer a los inversores bajistas, aquellos que apuestan contra las subidas bursátiles.

Natalia Aguirre apunta en este sentido que el mercado está muy pendiente del próximo informe que publicará el 29 de octubre la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que reflejará el porcentaje de acciones que poseen actualmente este tipo de inversores. Especialmente relevante será conocer la posición que mantienen los bajistas en Dia, que ha sufrido una debacle bursátil esta semana.