United Biscuit encarga a Goldman Sachs un plan de negocio que podría aportar nuevos accionistas

La filial española cuenta con marcas tan conocidas como Royal en postres, Fontaneda, Filipinos y Artiach en galletas y Apis en cárnicos

Actualizado:

PALOMA CERVILLA

MADRID. El consejo de administración de la empresa de alimentación United Biscuits Iberia, filial española de United Biscuits, propietaria de marcas tan conocidas como Filipinos, Fontaneda, Royal, Marbú o Apis, ha contratado a la consultora Goldman Sachs para que asesore sobre el futuro negocio estratégico de este grupo industrial.

Este contrato de asesoría tiene una doble vertiente, por un lado, analizar las posibilidades de crecimiento del grupo, ya sea a través de la consecución de mayores cuotas de mercado, y, por otro, el diseño de posibles nuevas adquisiciones en el negocio de la alimentación.

Sin embargo, según fuentes del sector consultadas por ABC, Goldman Sachs podría también sondear a fondos de capital riesgo que estuvieran interesados en la compra de esta compañía. De hecho, los actuales propietarios de la mayoría del capital de la compañía, un 75%, son fondos de inversión (30% Cinven, 30% PAI partners y 15% MidOcean Partners), y ya habían advertido que en algún momento cabía la posibilidad de desinvertir. El 25% restante está en manos de Nabisco (hoy parte de Kraft).

Después de la adquisición de Panrico, por parte del fondo de inversión Apax, los rumores en el sector apuntan a que en el punto de mira de esta sociedad de capital riesgo podría estar también United Biscuits, toda vez que supondría un complemento a sus inversiones en el negocio de la alimentación, concretamente en galletas y bollería.

United Biscuits cuenta en España con tres divisiones de negocio: postres, galletas y cárnicas. Además, posee dos plantas de producción de galletas en Viana (Navarra) y Orozco (Vizcaya), en las que producen las marcas Artiach y Fontaneda, y tres plantas de producción de conservas en Mérida, Montijo y Don Benito (Badajoz), donde elaboran productos Fruco y Apis. El grupo industrial emplea a más de dos mil trabajadores.

Reordenación

A pesar de los rumores de venta, la empresa tenía previsto invertir en España en este año unos 13 millones de euros, con el objetivo de emprender una nueva etapa de crecimiento. En este sentido, inició la construcción de una planta en Mérida, que incrementará en un 40% la capacidad productiva de conservas cárnicas de la marca «Apis», y el objetivo es que comenzase a funcionar en el segundo semestre.

Igualmente, amplió la fábrica de Montornés del Vallés (Barcelona), donde elabora los postres de la marca «Royal», para albergar parte de la producción de la planta que cerró en Túnez.

Las previsiones de resultados del anterior ejercicio económico se establecían en una facturación de 380 millones de euros, prácticamente la misma que en el anterior ejercicio, y un aumentó de su Ebitda de un 8%, hasta 65 millones de euros.Las ventas en 2005 se han mantenido estancadas en el entorno de los 380 millones. El ratio de Ebitda sobre ventas aumentó hasta el 17%, frente al 9% que había antes de la reestructuración.

En los últimos cuatro años, la empresa ha llevado a cabo una fuerte reordenación de sus instalaciones con la venta de la planta de Aguilar de Campoo en Palencia.