De dcha a izda: El presidente del BCE, Mario Draghi, el CEO de Deutsche Bank Christian Sewing y su homólogo en el Commerzbank, Martin Zielke
De dcha a izda: El presidente del BCE, Mario Draghi, el CEO de Deutsche Bank Christian Sewing y su homólogo en el Commerzbank, Martin Zielke - REUTERS

Últimas horas de negociación entre Deutsche Bank y Commerzbank

El veredicto debería quedar listo en una reunión entre los dos máximos directivos filtrada por la prensa alemana. Y todo apunta a que habrá fusión

Corresponsal en BerlinActualizado:

Deutsche Bank está a punto de romper su silencio sobre la fusión con Commerzbank, que daría lugar al mayor banco de la zona euro con un balance total de más de 1,8 billones de euros y 40 millones de clientes. En juego están además más de 30.000 puestos de trabajo y al menos 500 sucursales. Y mucho dinero en impuestos.

Tras seis semanas de negociaciones oficiales antes de que Deutsche presente mañana sus datos trimestrales, el veredicto debería quedar listo en una reunión entre los dos máximos directivos filtrada por la prensa alemana. Y todo apunta a que habrá fusión. Uno de los accionistas más interesados es el Estado alemán, que en el curso de la crisis financiera, se hizo con el 15,6% de las acciones de Commerzbank por unos 1.500 millones de euros. El ministro de Finanzas Olaf Scholz (SPD) y su Secretario de Estado Jörg Kukies han dejado claro que quieren esta fusión, alegando especialmente la necesidad de evitar la entrada de un banco extranjero. Pero la unión no está exenta de conflictos.

Deutsche Bank y Commerzbank no se ponen de acuerdo, al menos hasta ahora, sobre el número de clientes a los que deberán renunciar tras su fusión. Muchas empresas de Alemania son clientes tanto de Deutsche como de Commerzbank y se espera que algunas de ellas muevan parte de su negocio a bancos de la competencia tras la fusión para evitar depender en exceso de una única entidad.

Según un estudio de Deutsche, esto supondría una pérdida de ingresos de unos 1.000 millones de euros al año, aproximadamente el 3,5% de los ingresos de las dos compañías, que ascienden a 33.500 millones de euros. Las previsiones de Commerzbank son más ambles. Su equipo directivo confía en que el grupo resultante de la fusión tendrá unas pérdidas de ingresos un 50% inferiores a lo que calcula su potencial socio.

Las previsiones de Deutsche podrían alimentar el escepticismo de los inversores ante la operación, que también cuenta con el rechazo de los empleados. Kian Abouhossein, analista de JPMorgan, calculó a principios de año que «aproximadamente el 2,5% de los ingresos conjuntos, unos 900 millones de euros de aquí a 2021, se desvanecerán por una duplicación de clientes y negocios».

Deutsche ya ha sufrido una caída de los ingresos y los analistas han calculado que este año los ingresos del banco serán casi un 20% inferiores a los de 2016. A principios de año Commerzbank revisó a la baja su objetivo de crecimiento para 2020, lo que sumado todo junto compone un panorama crítico de la situación posterior a la fusión. Según informes de JP Morgan, la mayor pérdida de negocio vendría de las medianas empresas que tienen cuentas en alguno de estos bancos. Según esos mismos analistas, los ingresos que genera Commerzbank en este segmento podrían desplomarse hasta un 20%. El negocio con grandes empresas e instituciones financieras caería hasta un 15%.

El futuro del área de Banca de Inversión

La negociación se ha centrado, por lo demás, en el futuro de la unidad de negocio de banca de inversión de Deutsche Bank y sobre cómo una reestructuración de este área impactaría en el conjunto del negocio. Esta división ha vivido dificultades en los últimos tiempos, perdiendo un 12% de sus activos y un 8% de su plantilla en el último año. Una fusión obligaría al banco a reducir significativamente algunas áreas de su división de banca de inversión, recortando el abanico de operaciones para centrarse en las más rentables. Entre los negocios que el banco ha considerado de cara a una posible reducción de su tamaño están los de renta variable, derivados de acciones y ciertas partes de la negociación de tipos de interés

Pero hay que señalar que todos estos cálculos y análisis se realizan sobre la hipótesis de una situación económica relativamente estable, mientras que tanto los datos macroeconómicos alemanes como las advertencias del BCE sugieren que la banca europea deberá enfrentarse a nuevos movimientos sísmicos. Es ahí donde el Estado alemán ha insistido en la necesidad de campeones nacionales de la banca capaces de superar el temporal y donde Mario Draghi subraya que sigue habiendo demasiados bancos en Europa.

También ha trascendido que los directivos de Deutsche Bank se plantean la creación de una nueva división que agrupe los activos y operaciones indeseados, un «banco malo», si la posible fusión con Commerzbank fracasara, como medio para revitalizar los beneficios, resolver las debilidades de cumplimiento normativo y rebajar los crecientes costes. Podría recurrirse a una nueva división en la que poner los activos no deseados, tanto si Deutsche Bank llega a un acuerdo como si no.

Unicredit, ¿plan B?

Y en caso de que la fusión no prospere, el italiano Unicredit ya ha adelantado su intención de lanzar una Opa sobre Commerzbank, cuya capitalización bursátil ronda los 9.000 millones de euros, para su fusión con HypoVereinsbank, filial alemana del banco italiano.

De este modo, la entidad combinada mantendría su sede en Alemania, mientras que Unicredit seguiría estando domiciliado y cotizando en Milán. Asimismo, Commerzbank conservaría un «free float» de acciones cotizadas en la Bolsa de Fráncfort.