Turismo, un nuevo engranaje para la locomotora económica
Turimo en Benidorm - juan carlos soler

Turismo, un nuevo engranaje para la locomotora económica

España se mantiene a la cabeza por volumen de ingresos y número de visitantes

suplemento empresa Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Desde hace más de medio siglo el turismo se ha convertido en uno de los motores principales de la economía española. Nuestro clima y nuestra orografía han favorecido un turismo de ocio cuyo modelo es una de las banderas de nuestro país en el exterior. Su fortaleza le ha convertido en el sector que mejor está sorteando la crisis. El año pasado registró un crecimiento del 2,6%, mientras que el PIB español repuntó un ligero 0,7%, y fue el único gran grupo de actividad capaz de generar empleo, 5.042 nuevos puestos de trabajo entre junio de 2011 y junio de 2012, según datos de la Seguridad Social.

Objetivamente España continúa siendo una potencia turística mundial. En 2011 fue el segundo país del mundo en ingresos derivados del turismo, 43.310 millones de euros, solo por detrás de Estados Unidos que ingresó 85.370 millones de euros. Según los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), España es el cuarto país del mundo en número de turistas internacionales con 51 millones. En esa lista ha sido recientemente superado por China (52 millones) y continúa por detrás de Estados Unidos (61 millones) y Francia con 77,3 millones, liderando el ranking.

Pero esta crisis y sus constantes mutaciones amenaza con acabar con todo. El fin de la «demanda prestada», la ralentización del consumo en Europa y la atonía de la demanda interna, motivada por unos ajustes económicos que afectan al poder adquisitivo de las clases medias, unidas con un desempleo galopante, presentan un panorama desesperanzador que puede dejar sin chispa a la que se conocía como locomotora del crecimiento económico español.

El aumento del IVA

Desde Exceltur, Alianza para la Excelencia del Turismo, ya advirtieron de que gran parte del crecimiento del pasado año se debió al trasvase de turistas desde los países del norte de África, debido inestabilidad derivada de las revueltas árabes. El «lobby» del turismo español calculó que en torno a 1,6% del crecimiento de 2011 se debió a los 7 millones de turistas que perdieron Túnez y Egipto, que en su mayoría recalaron en España.

La anunciada subida del IVA reducdido, del 8% al 10%, que grava las actividades hoteleras y hosteleras supone un nuevo escollo para un sector que representa el 10,2% del PIB nacional, y que se considera maltratado después de otras medidas como el incremento de las tasas aeroportuarias o la puesta en marcha de la tasa turística en Cataluña. Desde Exceltur se alertó que si el IVA repercute en el cliente final se perderán 1.005 millones de euros de facturación. Además, estimaron que todo el turismo paquetizado vendido hasta finales de año supondrá unas pérdidas para los empresarios del sector de 103 millones de euros. En términos de empleo se calcula que el incremento del IVA podría destruir 18.000 empleos en el sector.

En el segundo trimestre de 2012 el sector ha caído ya un 0,9% y el alza del IVA podría llevarle a caer un 1,5% en el conjunto del año, según Exceltur. El incremento del IVA podría ser la puntilla para un sector para el que ya se estimaba una caída del sector del 0,7% para todo el año antes incluso de la subida del IVA. La prórroga en la puesta en marcha del nuevo tipo impositivo, que se producirá el 1 de septiembre y no el 1 de agosto, tampoco satisface al sector. Septiembre al fin y al cabo sigue siendo un mes de temporada alta. Su deseo habría sido que el nuevo tipo hubiese entrado en vigor a comienzos de 2013.

El nuevo IVA que gravará las actividades turísticas en España se sitúa ya por encima de los países del entorno. Sí el incremento se traslada a los precios la conclusión es clara: el turismo español perderá competitividad respecto a sus rivales más directos. Según un informe de la Comisión Europea, Francia tiene un impuesto sobre las actividades del sector turístico del 7%, Alemania también grava con un 7% las actividades hoteleras, aunque el tipo se eleva al 19% para la hostelería. Otros competidores del Mediterráneo como Malta (7%) o Turquía (8%) también tienen gravámenes inferiores. Las tres economías intervenidas de la zona euro no son una excepción. En pleno «via crucis» económico, Grecia decidió bajar la carga impositiva sobre el turismo hasta el 6,5% para los hoteles, aunque mantiene un 13% para la hostelería. Portugal tampoco aumentó su IVA hotelero, sigue estable en el 6%. Irlanda lo mantiene en el 9%. En estos dos últimos países las actividades de bares y restaurantes está gravada con el 13,5%.

La demanda foránea

Liderados por el turismo del litoral mediterráneo España siempre ha sido uno de los destinos favoritos para los turistas extranjeros. En el segundo trimestre de 2012 la demanda de turismo foráneo ha crecido un 2,4%, pero los ingresos que generan y las pernoctaciones de hotel se han reducido en un 0,7% y en un 0,1%. Reflejo de la crisis, siguen viniendo pero gastan menos. Pero, no obstante, se puede afirmar que la demanda extranjera del turismo está aguantando relativamente bien la crisis económica.

Es constatable una modificación en el origen de quien visita nuestro país. En el segundo trimestre las pernoctaciones de alemanes cayeron en más de 300.000, mientras que el turismo ruso se incrementó en 318.000 pernoctaciones. Según la encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), publicada por el Ministerio del Interior, en el mes de junio se observó un incremento del 8% en el turismo británico, un 17% en el turismo suizo y un 26% del turismo estadounidense. Países que se están beneficiando de la depreciación del euro. Mientras, los visitantes de los grandes países de la zona euro han reducido su demanda de alojamiento: un 3% los alemanes, un 12% los franceses y un 17,8% los italianos.

La demanda nacional por contra no presenta un comportamineto nada positivo. En el mes de junio la demanda de pernoctaciones nacionales ha caído un 8,9%, mientras que en el conjunto del segundo trimestre también ha bajado un 3,4%, situando el número de pernoctaciones en niveles de 2005.

Los problemas del sector

El turismo español ha estado siempre muy estacionalizado, concentrado prioritariamente en la campaña de verano y destacando el concepto de sol y playa. Es un turismo muy dependiente del mercado europeo, y si esta zona se desacelera puede suponer un nuevo lastre para el sector. Nuestro país puede acabar perdiendo la batalla de la competitividad con países mediterráneos que pueden presentar nuestra misma oferta de sol y playa a precios más bajos, básicamente los países del norte de África, los países bálticos y Turquía. España debe reconvertir su turismo, diversificar su oferta, reduciendo su estacionalidad y mejorando su calidad si quiere seguir siendo lo que objetivamente todavía es, una potencia turística mundial.