El proyecto de ley estará listo el 17 de octubre para que el Parlamento regional lo apruebe a tiempo
El proyecto de ley estará listo el 17 de octubre para que el Parlamento regional lo apruebe a tiempo - AP

El Tribunal Constitucional alemán respalda el límite a los precios de alquiler de vivienda

La denominada Tercera Cámara respalda las nuevas regulaciones del precio de los alquileres de vivienda creadas por la reciente Ley de Enmienda de la Ley de Arrendamiento, que limitan el monto al comienzo del período de renta

Corresponsal en BerlínActualizado:

El Tribunal Constitucional alemán, en una sentencia emitida hoy a primera hora, respalda las nuevas regulaciones del precio de los alquileres de vivienda creadas por la reciente Ley de Enmienda de la Ley de Arrendamiento, que limitan el monto al comienzo del período de renta. La Tercera Cámara ha rechazado por unanimidad una queja constitucional contra estas disposiciones alegando que no violan el derecho de propiedad.

Esta sentencia se refiere a la nueva normativa aprobada en junio en Berlín sobre la congelación del precio de los alquileres durante cinco años, una medida que pretende poner freno a la especulación en el mercado de la vivienda. «Los alquileres no podrán aumentar durante cinco años», defiende la concejal berlinesa de Desarrollo Urbano, la izquierdista Katrin Lompscher, la medida adoptada por el Gobierno regional, una alianza del Partido Socialdemócrata (SPD), Los Verdes y los poscomunistas de Die Linke (La Izquierda), que afecta a 1,6 millones de viviendas y cuenta con el rechazo total de la oposición (democristianos, liberales y la ultraderechista Alternativa para Alemania), más cercanos a las tesis del sector inmobiliario.

El proyecto de ley estará listo el 17 de octubre para que el Parlamento regional lo apruebe a tiempo y recogerá una regulación concreta para los propietarios en dificultades económicas. El Gobierno berlinés quiere poner fin con esta legislación al rápido aumento de los alquileres, frenar el acelerado proceso de gentrificación que vive la capital alemana y, al mismo tiempo, ganar tiempo para la construcción de nuevas viviendas. Está previsto que la ley entre en vigor en enero de 2020, pero para evitar nuevos aumentos de precios estratégicos, sus efectos serán retroactivos a partir de la resolución del Parlamento regional aprobada en junio. En caso de infracción, se podrán imponer multas de hasta 500.000 euros.

Este proyecto de ley que afecta al sector inmobiliario ha dado lugar a un debate a escala nacional. El líder provisional del SPD, Thorsten Schäfer-Gümbel, ha anunciado que el Gobierno de gran coalición estaría a favor de un límite al precio del alquiler en toda Alemania, pero el ministro del Interior, Horst Seehofer, de los socialcristianos bávaros (CSU), ha criticado la decisión. La asociación de propietarios Haus & Grund incluso ha llamado a los caseros a aumentar los alquileres antes de la aprobación de la medida para proteger sus intereses.

Según un reciente estudio del portal inmobiliario Immowelt, los alquileres en Berlín se han duplicado en los últimos diez años: desde los 6,40 dólares por metro cuadrado promedio en 2008 hasta los 12,86 dólares en 2018. En la última década, la población de Berlín ha aumentado desde los 3,4 hasta los 3,7 millones de habitantes, según estadísticas del gobierno. Las estimaciones del Senado de Berlín sugieren que este crecimiento seguirá acelerándose y prevén que la ciudad superará la marca de cuatro millones de personas antes de 2025. Combinando eso con el hecho de que la gran mayoría de los berlineses, aproximadamente el 85%, alquila en lugar de comprar la vivienda, el mercado evoluciona hacia precios inasequibles, aunque todavía claramente por debajo de otras capitales europeas como París, Londres o, incluso, Madrid.

El Comité Central de Bienes Raíces ha criticado duramente la nueva regualción. «La capital se está amurallando. El panorama político está inquietando a los inversores, de los que Berlín depende», explica su presidente, Andreas Mattner. La Asociación de Empresas de Vivienda de Berlín y Brandeburgo se ha sumado a las críticas y describie el límite de alquiler como un «límite de inversión».

Según la Oficina de Estadísticas de Berlín, la capital alemana dispone de una oferta de 1.906.400 viviendas, de las cuales más de 1,6 millones son alquiladas. De estas, 105.500 son viviendas sociales con un alquiler neto de menos de 6,5 euros por metro cuadrado. En 2018 se construyeron 16.706 nuevos apartamentos, con un déficit de 20.000 para poder acoger a los nuevos habitantes inscritos en ese mismo año, sin contar la incalculable población no inscrita. arrendadores pueden aumentar las rentas.

En 2015, el parlamento aprobó una ley que restringe la cantidad en que los arrendadores pueden aumentar las rentas. Según esa legislación, el precio del alquiler en un nuevo contrato no debe ser más de un 10% más alto que el precio promedio en ese barrio concreto. Reiner Wild, presidente de la Asociación de Inquilinos de Berlín, considera sin embargo que esa ley tiene demasiadas excepciones, por lo que los propietarios optan por ignorarla. El pasado mes de marzo arrancó una recogida de firmas para llevar al parlamento una propuesta bastante más radical, un referéndum sobre expropiación a los grandes consorcios inmobiliarios. La iniciativa requiere 170.000 firmas en seis meses. Las expropiaciones están amparadas por la Constitución de Alemania «solo por motivos del bien común». «Podrá ser efectuada solo por ley o en virtud de una ley que establezca el modo y el monto de la indemnización», según la Constitución.