Trabajar para otra empresa durante las vacaciones no es motivo de despido, según el Constitucional

Madrid. Agencias
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La Sala Primera del Tribunal Constitucional ha dictado una sentencia en la que establece que trabajar durante el periodo de vacaciones para una empresa distinta a la que remunera ese periodo de descanso no es causa de despido, a no ser que suponga una competencia desleal.

El Constitucional ampara a José Morote Lucas, que fue despedido por la empresa "Frutas Hermanos Martínez S. L. ", de Murcia, tras comprobarse que, durante un periodo de vacaciones pagadas por dicha sociedad, trabajó tres días de diciembre de 1999 para otra empresa.

El T. C. establece que "la concepción del período anual de vacaciones como tiempo cuyo sentido único o principal es la reposición de energías para la reanudación de la prestación laboral supone reducir la persona del trabajador a un mero factor de producción".

El alto tribunal anula las sentencias de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia y del Juzgado de lo Social número 4 de la misma localidad, que habían avalado el despido, al entender que vulneraron el derecho del trabajador a la tutela judicial efectiva. Asimismo, retrotrae las actuaciones al momento inmediatamente anterior al de dictarse la sentencia de instancia, que deberá respetar el derecho vulnerado.

El recurrente fue despedido de la empresa "Frutas Hermanos Martínez, S. L. ", a causa, según la carta de despido que recibió el trabajador, de que "a pesar de estar de vacaciones pagadas por esta empresa, se ha podido comprobar de forma fehaciente que durante las mismas ha estado Vd. trabajando para otra empresa, concretamente en el Paraje del Hacho, finca de D. Manuel Ruiz Martínez".

"Los días en que se ha podido comprobar que Vd. trabajaba en dicha finca son los siguientes: Días: 23, 27 y 28 de Diciembre-99. Lo que le comunicarnos para su conocimiento y efectos oportunos, significándole que está a su disposición la liquidación de cuántos haberes tenga pendientes hasta el día de la fecha", decía la carta.

Las sentencias que desestimaron la petición de despido improcedente, interpuesta por el recurrente, argumentaron que "para los trabajadores, el derecho a las vacaciones es irrenunciable, e indisponible, y el empresario está obligado a conceder vacaciones retribuidas, lo que obliga al trabajador que percibe el salario durante dicho periodo a dedicarse exclusivamente a recuperar fuerzas, motivo por el que por otra parte se prohibe realizar trabajos durante este período, ya sea para el propio empresario o para otros".

Por ello, consideraban que la conducta del demandante constituyó transgresión de la buena fe contractual, que es un incumplimiento grave y culpable que el Estatuto de los Trabajadores configura como causa de despido.

El Constitucional, en sentencia de la que ha sido ponente la magistrada María Emilia Casas Baamonde, revoca dichas resoluciones y recuerda que, en ningún estadio del desarrollo de las relaciones laborales, se ha vinculado la realización de trabajos durante las vacaciones al despido del trabajador, salvo con la concurrencia de otros factores, como por ejemplo la competencia desleal. Tampoco en nuestro vigente ordenamiento regulador de las relaciones laborales se halla prohibición alguna en este sentido.

Por ello, establece que "una concepción del derecho del trabajador a las vacaciones retribuidas como la mantenida en las resoluciones judiciales impugnadas equivale a desconocer la dignidad personal del trabajador, entendida ésta como el derecho de todas las personas a un trato que no contradiga su condición de ser racional igual y libre, capaz de determinar su conducta en relación consigo mismo y su entorno".

Agrega que reducir "la concepción del período anual de vacaciones como tiempo cuyo sentido único o principal es la reposición de energías para la reanudación de la prestación laboral supone reducir la persona del trabajador a un mero factor de producción y negar, en la misma medida, su libertad, durante aquel período, para desplegar la propia personalidad del modo que estime más conveniente".

"Una tal concepción --dice la sentencia--, según la cual el tiempo libre se considera tiempo vinculado y la persona se devalúa a mera fuerza de trabajo, resulta incompatible con los principios constitucionales de dignidad de la persona y libre desarrollo de su personalidad, a cuya luz ha de interpretarse, inexcusablemente, cualquier norma de Derecho y, para lo que importa ahora, la cláusula legal de la buena fe. La resolución judicial que desconoce tales principios constitucionales al interpretar y aplicar esta cláusula no puede entenderse, por tanto, fundada en Derecho".