Telefónica reclama menor intervención por parte de los distintos reguladores

El consejero delegado de Telefónica, Fernando Abril-Martorell, reclamó ayer una menor intervención de los órganos que regulan las telecomunicaciones en España, una vez que se ha alcanzado la competencia efectiva. En línea con el resto de compañías, pidió la concreción de un marco estable para atraer proyectos de inversión.

MADRID. ABC
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El consejero delegado de Telefónica, Fernando Abril-Martorell, alabó ayer la celeridad y fluidez con que se ha desarrollado en España la liberalización de las telecomunicaciones, aunque significó que «sería bueno que una vez que ya ha llegado al mercado la competencia efectiva, exista progresivamente un menor nivel de intervención por parte de los órganos reguladores». Martorell puso como ejemplo a Gran Bretaña, país que comenzó a liberalizar el sector hace diez años y donde los usuarios disfrutan en la actualidad de menos capacidad de elección que en otros países del ámbito comunitario.

Añadió que la regulación desempeña un papel crítico en el desarrollo del sector, al establecer las reglas del juego que aseguran la viabilidad económica de los negocios, incentivan la inversión y garantizan unos niveles adecuados de calidad. Por estas razones se mostró a favor de promover un marco adecuado y estable para atraer proyectos de inversión.

Durante su intervención, el consejero delegado recordó los vaivenes y la elevada volatilidad que el pasado año sufrieron los mercados financieros y en especial los sectores ligados a la nueva economía, Internet y las telecomunicaciones, que cayó cerca de un 40 por ciento.

En su opinión, la situación estuvo originada por el cambio de expectativas de crecimiento macroeconómico a nivel global, así como por el comportamiento de la demanda para los servicios de telecomunicaciones, la tecnología, la competencia y la regulación. «A futuro -dijo- la conjunción de estos factores dibuja un panorama de crecimiento sostenido, globalmente atractivo para el sector, pero también de mayor presión sobre los márgenes y la rentabilidad de los operadores».

AVANCE TECNOLÓGICO

El consejero delegado alertó sobre el reto que plantea para los operadores el avance tecnológico, cuya implantación requerirá de fuertes inversiones en modernización de las redes. A este respecto manifestó que «los altos niveles de inversión, unidos a la rápida obsolescencia tecnológica hacen difícilmente viables, y el mercado penaliza hoy, aquellos negocios que no alcancen la rentabilidad en un horizonte temporal razonable». A modo de ejemplo significó que la telefonía fija tiene una intensidad de capital cercana al 20 por ciento sobre ventas, por encima de sectores como el eléctrico.

También se refirió a la competencia como el factor que más ha contribuido a transformar y revitalizar el sector, impulsar la demanda y reducir precios. Sin embargo vaticinó que el aumento de competencia abrirá un proceso de consolidación mediante operaciones de fusión y adquisición.

En otro momento de su intervención ante un repleto auditorio, Fernando Abril-Martorell también se refirió a la dispar evolución de las operadoras en los mercados. «Telefónica ha salido muy bien parada. Su capitalización bursátil, que a principios de 2000 apenas llegaba a la mitad de British Telecom o poco más de una tercera parte de la de Deutsche Telekom, hoy supera por un amplio margen la de la empresa británica y no está muy lejos de la alemana», dijo.

Se mostró optimista respecto al futuro de la compañía y recordó que los analistas mantienen elevadas expectativas para el sector de las telecomunicaciones, cifradas en un crecimiento anual del 20 por ciento para los próximos cinco años. «Más del doble que sectores como el bancario o el eléctrico», precisó. Según sus cálculos, en Iberoamércia la telefonía fija aumentará un 10 por ciento en los próximos años, un 30 por ciento en móviles y cerca del 40 por ciento en Internet.

Finalmente destacó que la base de este crecimiento vendrá dada por la incorporación de nuevos clientes y la mayor utilización de Internet, el empleo masivo del teléfono móvil en sus distintas tecnologías (GSM, GPRS y UMTS), la introducción y extensión de la banda ancha y la ampliación de contenidos que despierten el interés de los usuarios.