Aspector de la última sesión del Congreso de Móviles de Barcelona. INÉS BAUCELLS

Las telecos españolas pagan en tasas el triple que las europeas

El sector alerta de que esa carga de tributos locales y sectoriales pueden ralentizar su inversión económica

MADRIDActualizado:

Los grandes operadores de telecomunicaciones del país –Telefónica, Vodafone y Orange– vuelven a reclamar al Gobierno una reducción de la presión fiscal específica que soporta el sector. Las «telecos» españolas abonan en tasas locales, autonómicas y estatales exclusivas para su actividad, y sin contar el impuesto de Sociedades, el 3,4% de sus ingresos anuales, cuando en otros países comparables de la Unión Europea las compañías del sector pagan en torno al 1% (ver gráfico), es decir, tres veces menos.

Solo en Francia ese porcentaje es ligeramente superior, del 4,1%, según un estudio al respecto de PwC de 2012 pero cuyos datos, según explican a ABC las compañías, siguen siendo vigentes. De esta forma, el sector español de las telecomunicaciones, el más pequeño de entre las grandes economías europeas (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), hace el segundo mayor esfuerzo fiscal del Viejo Continente.

Orange España pagó en 2016 casi el 4% de sus ingresos, unos 200 millones de euros, solo en tasas específicas del sector de las telecomunicaciones. «Esto es una disminución significativa de recursos que se podrían reinvertir en España, por ejemplo en infraestructuras e innovación», dijo recientemente en un foro empresarial de CEOE el consejero delegado de Orange España, Laurent Paillassot, Telefónica, por su parte, abona en torno a un 3%, más de 380 millones por ejercicio. Vodafone, que confirma que su esfuerzo en tasas está en esa línea, calificó el pasado septiembre esa carga de «aberrante».

Las «telecos», en un reciente informe encargado a la consultora Arthur D. Little, han levantado la voz por el hecho de que pagan una veintena de tasas singulares aparte del impuesto de Sociedades y recuerdan al Ejecutivo la importancia de favorecer la inversión en estas infraestructuras, pues prevén que eleven el PIB español en 1,02 puntos porcentuales. Sin ellas, alertan, no habrá economía digital, y de esta dependerá la mitad del crecimiento futuro del PIB.

A nivel estatal, las compañías abonan un 2 por mil de sus ingresos por la tasa general de operadores, con la que se financia la CNMC. Además, existe a mayores una tasa de telecomunicaciones, inédita en la UE. El sector abona también cada año una tasa de reserva del dominio público radioeléctrico que se actualiza cada ejercicio en los Presupuestos Generales, así como una tasa de numeración. Junto a eso, en los seis últimos años los operadores han abonado al Estado 2.100 millones en subastas de frecuencias radioeléctricas para prestar los servicios de telefonía e internet móvil. Y último «tasazo» fue el tributo para financiar la RTVE sin publicidad.

A ello se suman múltiples tasas locales y autonómicas. Según Pwc, el el alto nivel de cargas tributarias específicas del sector en España se debe entre otros factores a la existencia de multitud de organismos territoriales con capacidad normativa debido a la trasferencia de competencias a raíz de la descentralización territorial. De esta forma, las entidades regionales disponen de capacidad para imponer sus propios tributos. A pesar de que la ley de unidad de mercado aprobada por el Gobierno en la pasada legislatura buscaba eliminar duplicidades y trabas innecesarias, esta distorsión en el mercado de las «telecos» respecto a otros países no se ha logrado reparar.

Más bien todo lo contrario. La Generalitat de Cataluña aprobó en 2014 una tasa para financiar el cine y la televisión catalanes y por la que los operadores pagan por cada contrato de ADSL y fibra en esa comunidad. Además, el Ayuntamiento de Madrid ideó una tasa a las infraestructuras que las compañías tienden en suelo público para el servicio de móvil, tributo que ya han imitado más de 130 municipios.