REUTERS

«Tasa Tobin», la presión de los «lobbies» y el miedo de los políticos frenan su implantación

La norma estaba prevista para enero de 2016, pero en la última reunión mantenida por el Ecofin la semana pasada, los ministros han vuelto a posponerla

FINANZAS.COMActualizado:

El proyecto de aplicar la «tasa Tobin» se remonta a 2011 cuando Durao Barroso, entonces presidente de la Comisión Europea, propuso crearla y Francia y Alemania le secundaron. Ahora diez países: Bélgica, España, Grecia, Francia, Italia, Austria, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Alemania, continúan con el proyecto de aplicar un impuesto sobre las transacciones financieras para acabar con los especuladores. Han pasado cuatro años y su aplicación no se concreta. Estaba prevista para enero de 2016, pero en la última reunión mantenida por el Ecofin la semana pasada, los ministros de Finanzas han vuelto a posponerla, esta vez hasta 2017, pero nadie asegura que sea la fecha definitiva.

Los expertos achacan este retraso a varias causas. La primera es que los políticos de los diez países implicados temen que si la tasa no se adopta globalmente puede originar una deslocalización de las transacciones. A juicio de María Dolores Ortega, portavoz de la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios, (Asefiget), «los países que apliquen el impuesto de transacciones financieras podrán verse perjudicados al deslocalizarse esas inversiones hacia otros países que no tengan este impuesto».

Pablo García Estévez, profesor del Área Financiera del Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef) es más tajante. Para él el problema es que los países promotores de la tasa Tobin «ya no creen en ella, no se atreven a aplicarla y, por ello, la están retrasando. Al final tendremos algo que no se parecerá a la tasa Tobin y que será ineficaz desde un punto de vista económico. Eso sí, les permitirá venderlo a su electorado como una iniciativa para gravar la especulación».

Lee la noticia completa en Finanzas.com