Jair Bolsonaro, durante su toma de posesión junto a su mujer Michelle
Jair Bolsonaro, durante su toma de posesión junto a su mujer Michelle - AFP

El superministro ultraliberal recibe «carta blanca» de Bolsonaro

Austeridad, menores cargas burocráticas e impositivas y privatizaciones, claves de la agenda de Guedes

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

La agenda ultraliberal entró en la pauta de la economía brasileña con el nuevo Gobierno de Jair Bolsonaro y de su superministro, Paulo Guedes, que promete sacar al país de la recesión y colocarlo en la ruta del crecimiento.

En el primer día de su administración, el economista que ha transformado al presidente de un nacionalista conservador a un liberal ortodoxo promete reactivar un país que fue la séptima economía del mundo y ha retrocedido al décimo lugar, por culpa de la recesión, la corrupción y la crisis política que sufre desde 2013. Graduado en la Universidad de Chicago, el exitoso banquero de inversiones de 69 años está llevando a la euforia a los mercados con sus promesas de austeridad y responsabilidad en las cuentas públicas, la reducción del gigantesco estado brasileño y sus planes de inversión y de privatizaciones. Y todo ello vuelve a colocar al país en la vía del dinero internacional.

El miércoles, la Bolsa brasileña batió su récord en un año tras el primer discurso de Guedes, que prometía poner en marcha la reforma del sistema de pensiones -negociada y frenada hace dos décadas en el Parlamento- como salida para reducir la deuda pública; además de ofrecer una economía más abierta y un estado menos interventor.

«No faltarán noticias», avisó Guedes, al prometer que irá presentando aperitivos de sus medidas, en vez de un tradicional paquete, en los primeros 30 días de Gobierno. Serán reformas que no necesitan de la aprobación del Congreso -de vacaciones hasta el fin de mes- como la reducción gradual de los impuestos de importación, del 14% al 4%, especialmente en las áreas de tecnología y telecomunicaciones. Las reformas estructurales, como la del sistema de pensiones, sí deben pasar por el Parlamento. «Vamos en la dirección liberal de la democracia, abriremos la economía, simplificaremos impuestos, privatizaremos, descentralizaremos recursos para estados y municipios», explicó el ministro.

El miércoles, la Bolsa brasileña batió su récord en un año tras el primer discurso de Guedes, que prometía poner en marcha la reforma del sistema de pensiones

Con «carta blanca» de Bolsonaro, Guedes es considerado clave para el éxito del nuevo Gobierno. El superministro se unió al nuevo presidente cuando aún era un candidato sin reconocimiento público. Muchos le atribuyen a esta unión su despegue en las encuestas. Fue Guedes quien convenció al excapitán Bolsonaro de cambiar su visión nacionalista y de estado fuerte forjada durante sus años en el Ejército, que generaba antipatía y rechazo en el mercado financiero y entre empresarios. De hecho, dicha formación, incluso nacionalista, que defendió durante sus casi tres décadas en el Parlamento, le llevó a tener afinidad con su ahora archienemigo, Luiz Inácio Lula da Silva, y con Hugo Chávez, a quien admiraba.

Ahora, Bolsonaro llama a su gurú económico «Puesto Ipiranga» en referencia al anuncio publicitario de una gasolinera que responde todas las preguntas de sus clientes. El presidente esquiva así todas las preguntas de economía de los periodistas, a quienes les pedía que consultasen a Guedes. Fundador de algunos de los principales bancos de inversión de Brasil, como el Pactual, y de la prestigiosa escuela de negocios Ibmec, Guedes nunca tuvo experiencia en gestión pública, y es admirador del modelo implantado por los «Chicago Boys» durante la dictadura de Pinochet. El brasileño vivió en ese país como profesor de la Universidad de Chile, adonde fue para conocer de cerca ese modelo.

Privatizaciones

Bolsonaro, por su parte, ya anunció un programa de concesiones al sector privado en las infraestructuras de transporte que incluye 12 aeropuertos, 4 puertos y líneas férreas, con capacidad para atraer unos 1.600 millones de euros. «Con la confianza del inversionista, bajo condiciones favorables para la población rescataremos el desarrollo inicial de la infraestructura de Brasil», señaló el presidente a través de Twitter.

El plan de concesiones y de privatizaciones preparado por el equipo de Guedes será uno de los pilares de su programa económico, lo que debe ser una ronda de oportunidades para las empresas españolas, que fueron las que mejor aprovecharon esos programas abiertos en la década de los 90 por el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso.

Entre sus propuestas, Guedes defiende la reducción de la altísima carga tributaria (36%) y la creación de un impuesto único. «Por encima del 20% es el quinto de los infiernos», citó el economista, recordando los antiguos tributos que llevaron a la rebelión en Brasil durante la permanencia del Imperio portugués. La desburocratización será otro de los pilares de su gestión al eliminar unos 3.100 cargos de confianza vinculados a políticos, una de las fuentes de la corrupción brasileña y de aumento del gasto. Otra medida, con visos de generar polémica, es la flexibilización de las leyes laborales que rigen en el país desde los años 50, que Guedes ha declarado «fascistas».