El SCH se suma a la puja por Auna Audiovisual a través del fondo que comparte con Royal Bank of Scotland

JOSÉ ANTONIO NAVAS
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MADRID. Los responsables de Auna no van a tener nada fácil la decisión de vender el negocio audiovisual, una operación que es fundamental para asegurar la consolidación financiera del segundo operador español de telecomunicaciones.

Lo que antes del verano parecía un paseo militar en beneficio de Tradia, el buque insignia de La Caixa en el sector de las telecomunicaciones, se ha convertido en una puja de altos vuelos y no pocos intereses a la que se ha sumado repentinamente hasta el propio Banco Santander.

En realidad, la entidad que preside Emilio Botín figura en esta operación «de tapadillo» a través del fondo de inversión Star Capital Partners. Dicha firma, con sede en Londres, está participada por el SCH y el Royal Bank of Scotland y se ha ido abriendo paso a lo largo del último año como uno de los grandes fondos compradores de activos estratégicos en distintos sectores industriales. Según los últimos datos oficiales, Star Fund sumaba inversiones de casi 600 millones de euros a fecha del pasado mes de marzo. Los mercados naturales en la política inversora de la entidad se extienden desde las telecomunicaciones a las utilities, pasando por el petróleo y el gas, el transporte, las plantas industriales, los hospitales, las universidades y el control del tráfico aéreo.

Además de la oferta presentada por Star Fund, Auna maneja otras siete alternativas incluyendo una propuesta de Juan Abelló. El consejero del SCH ha decidido unir esfuerzos en este proyecto con otro fondo de inversión, como es CVC Capital Partners, los mismos que pretenden materializar la compra de la red de alta tensión de Iberdrola si es que el Gobierno les deja finalmente hacerlo.

Dos veces las ventas

La aparición en escena del SCH y de Abelló evidencia el interés que ofrece la compra del negocio audiovisual de Auna. La red de la antigua Retevisión está compuesta por más de 2.000 puntos de transmisión y es considerada en el mercado financiero como «un bono que tiene plena garantía de rentabilidad y riesgo nulo». Baste con señalar que Auna Audiovisual genera un volumen de ingresos de 200 millones de euros anuales y las ofertas que se han presentado al concurso rondan la cifra de los 400 millones de euros. Estamos hablando, en consecuencia, de una operación que supone dos veces la cifra de negocio, lo que da una idea de la confianza que los inversores tienen en su proyecto de compra.

Como era previsible, La Caixa no ha dejado pasar la oportunidad tampoco y ha formulado igualmente su oferta a través de Tradia, la empresa filial de Acesa. Hace unos meses, Tradia aparecía en las quinielas como el comprador virtual de Auna Audiovisual. El pronóstico se apoyaba también en la exquisita vinculación con Cataluña que siempre ha tenido el grupo de telecomunicaciones creado a partir de la antigua Retevisión.

Sin embargo, Tradia se ha dejado pisar el terreno en su afán por configurar un pool inversor junto a otros socios que le permitieran financiar la oferta. Al final, la empresa vinculada a La Caixa ha tenido que acudir en solitario a la puja con el agravante de que ahora deberá competir en un concurso abierto y en competencia con otras siete ofertas.

Además de las opciones ya comentadas, los vendedores han recibido una propuesta de Ferrovial y otra del grupo Carlyle, que representa en Europa el ex primer ministro británico John Major. Carlyle fue, precisamente, una de las entidades que negoció su entrada en el capital de Tradia sin llegar finalmente a ningún acuerdo efectivo.

El resto de ofertas corresponden a otros fondos de inversión más o menos conocidos en el mercado español. Son los casos de Apax Partners, Bridge Point y Euroestructure. El primero de los tres ha aparecido estos días en la lista de postores por Telson, la filial audiovisual de Avánzit, por la que también presentó oferta CVC Capital Partners.

Tradia, favorita

En los próximos días, los reponsables del grupo Auna, con el asesoramiento de Salomon Smith Barney y del propio SCH, deberán seleccionar las ofertas más atractivas que conformarán la denominada short-list con los candidatos finalistas. La criba será fundamental para conocer las motivaciones reales del SCH o, mejor dicho, del fondo que representa sus intereses. Si Star Fund supera el corte parece difícil que nadie pueda entorpecer su objetivo de compra. No obstante, el objetivo del vendedor no es otro que maximizar el precio de la operación como demuestran las dificultades que tuvo Tradia para culminar con éxito una compra directa a bajo precio. Los intereses de La Caixa son firmes pese a todo y aunque no ha trascendido el detalle concreto de cada una de las ofertas, la mayor parte de los observadores del sector aseguran que la propuesta de Tradia es de las más generosas.

La venta de Auna Audiovisual constituye un objetivo estratégico en el plan de actuación del segundo grupo español de telecomunicaciones. Los ingresos que percibirá Auna pueden ser fundamentales para evitar que los responsables de gestionar la empresa tengan que acudir próximamente a los accionistas en busca de nuevos fondos frescos. En principio, la compañia cuenta con el respaldo de los tres socios de referencia; SCH, Endesa y Unión Fenosa, para abordar otra ampliación de capital de casi 650 millones de euros en los primeros meses del próximo ejercicio. Sin embargo, este esfuerzo ya no sería necesario si Auna consigue vender con antelación y a buen precio la red de transmisión audiovisual.