ABC
Laboral

El sueldo medio en el sector público es un 38% mayor que en la empresa privada

En porcentaje, la Administración tiene el triple de trabajadores con nóminas altas que el sector privado

Actualizado:

Antaño, trabajar para la Administración garantizaba un empleo para toda la vida, pero a cambio de cobrar un sueldo inferior al que podía aspirarse en la empresa privada. Sin embargo, hace tiempo que esa desventaja no se da, al punto de que el sector público ha aventajado salarialmente al sector privado. El último informe de salarios que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE) lo certifica: el sueldo medio en el sector público es un 38,4% superior que en la empresa privada; y el porcentaje de asalariados con sueldos altos es prácticamente el triple en la Administración que en el sector privado.

Este informe del INE, que acaba de ver la luz, está elaborado con el cómputo salarial de todo el año 2017. Según esos datos, el sueldo medio en el sector público asciende a 2.598,4 euros brutos al mes en doce pagas –es decir, unos 31.200 euros brutos al año–. En el sector privado, sin embargo, el salario medio anda por los 20.600 euros brutos al año –1.719,7 euros brutos en cómputo de doce pagas–. Hablando en términos de sueldo neto, los mileuristas son excepción en el sector público –en torno a un 10%, según este estudio del INE–. Sin embargo, en la empresa privada casi la mitad de todos los trabajadores –en torno al 45%– están en el umbral del mileurismo o por debajo de él.

Otro dato ilustrativo que deja el informe es que la mayoría de los empleados públicos cobran sueldos inalcanzables para la mayoría de los asalariados del sector privado. Así, el 62% de los empleados públicos perciben más de 25.600 euros brutos al año, algo que solo consiguen el 22% de los trabajadores de la empresa privada. Casi dos de cada diez empleados públicos –el 19,2% exactamente– cobran más de 40.400 euros brutos al año, un nivel salarial que solo está al alcance del 7,8% de los asalariados del sector privado.

Disparidad retributiva

Según el INE, «la mayor concentración de salarios elevados en el sector público viene determinada por el mayor porcentaje de asalariados con estudios superiores, el tipo de ocupación desempeñado, el menor peso del trabajo a tiempo parcial y la mayor antigüedad». Pero también es cierto que abundan los casos de administraciones con sueldos claramente por encima de los que rigen en la empresa privada para ocupaciones de perfiles similares. Eso sí, el sector público no solo es la Administración propiamente dicha, sino también sus extensos entramados de entes y empresas públicas. Y ni todos esos organismos tienen las mismas tablas salariales para funciones idénticas o similares, ni los sueldos son iguales entre la distintas administraciones (local, autonómica y estatal). Un mismo puesto llega a pagarse de forma muy dispar según la administración de que se trate.

«Las retribuciones más bajas se dan en la Administración General del Estado», destaca el vicepresidente del sindicato CSIF, Francisco Iglesias. Además, subraya que tras la media estadística se esconden realidades muy dispares. Por ejemplo, en la Administración del Estado –indica– «están los altos funcionarios que superan los 40.000 euros brutos al año, pero también los auxiliares administrativos que cobran menos de 18.000, lo que les deja unos 1.100 euros netos en catorce pagas; y también hay empleados públicos que ni llegan a esa cantidad». «Hay funcionarios que han renunciado a la plaza porque, tras aprobar la oposición, el sueldo no les daba para vivir en el destino que se les ha asignado», asegura Iglesias.

Directivos y cargos políticos

Desde la Federación de Empleados de los Servicios Públicos (FESP) de UGT subrayan que la media estadística es engañosa en este caso: el salario promedio no ha subido en el sector público porque se hayan incrementado los sueldos de forma generalizada en esa proporción –afirman–, sino porque han aumentado los puestos de alta dirección y los de libre designación política, que son los mejor pagados. «La realidad es que la masa salarial de los empleados públicos volvió a reducirse en 2017, esta vez un 2,8%, mientras se disparó la masa salarial de la alta dirección y del personal eventual de la Administración General del Estado un 20,8% y un 7,7%, respectivamente».