«Small cells», el pequeño gran paso hacia la conectividad total

La española Cellnex lidera una tecnología que resuelve los problemas de cobertura en áreas y espacios con gran concentración de usuarios

MADRIDActualizado:

En un mundo en el que la necesidad de estar siempre en línea es una máxima que no admite treguas, intervalos o puntos muertos, aún queda mucho trecho para conseguir la deseada conectividad total. Manifestaciones, congresos profesionales y recintos feriales, el enésimo partido del siglo en un estadio abarrotado, la hora punta en la estación, centros comerciales que bullen en plenas rebajas, el macrofestival en el que toca tu banda favorita... son numerosos los eventos multitudinarios en los que comunicarse mediante el móvil se convierte en un frustrante misión imposible.

El futuro despliegue del G5 será un hito incompleto si no se drenan esas lagunas en la cobertura para banda ancha móvil que se producen en los grandes espacios urbanos, tanto abiertos como cerrados, caracterizados por la alta frecuentación y la aglomeración de personas. Una de las soluciones a este fenómeno es la tecnología de los denominados «small cells» o microcélulas, pequeñas estaciones colocadas en puntos estratégicos de alta frecuentación. Los expertos señalan la densificación de las redes como uno de los principales vectores de crecimiento de las infraestructuras de telecomunicaciones en los próximos años.

La multinacional española Cellnex Telecom, uno de los principales operadores independientes de infraestructuras de telecomunicaciones inalámbricas de Europa, identificó esa tendencia como una opción estratégica con la compra, en junio de este mismo año, de CommsCon, un operador italiano experto en soluciones con «small cells». «No dispondremos de una banda ancha real y en movilidad si no nos preparamos para el reto que va a suponer el despligue de centenares de miles de “small cells” en las grandes áreas urbanas», sentenciaba el consejero delegado de la compañía, Tobías Martínez, al oficializar la adquisición. Las previsiones auguran una oportunidad mayúscula. Las previsiones apuntan a que en los cinco países más poblados de la Unión Europea, entre los que se encuentra España, se desplegarán entre 200.000 y 500.000 «small cells» hasta 2020. En España el rango oscilaría entre 30.000 y 75.000.

Y es que aún queda mucho terreno por avanzar. «Tanto en España como en Europa todavía se está en una fase muy incipiente a diferencia de países como EE.UU., China o Japón», asegura Óscar Pallarols, director global de Innovación y Estrategia de Producto de Cellnex Telecom.

La expansión

Sin embargo, el directivo de la multinacional española se muestra seguro al adelantar que «todo el mundo en el sector está convencido de que este momento llegará. Sobre todo cuando realmente empiece el despliegue con mayor capilaridad en las ciudades, indoor y outdoor, y los propios operadores, conjuntamente con las entidades públicas (ayuntamientos principalmente) promuevan la racionalización de las infraestructuras de conectividad y modelos de compartición, basados, por ejemplo en la incorporación de "small cells" multi-operador».

En España, los despliegues realizados por los operadores (en los que algunos casos participa Cellnex), son de momento «pilotos y pruebas de concepto para identificar cuál va a ser el mejor modelo operativo y de negocio». Un futuro embrionario, pero también imparable. «En el mercado español, estamos hablando de centenares de "small cells" instaladas, un número realmente anecdótico. El momento está por llegar y en Cellnex creemos que el despliegue masivo se producirá en los próximos años con la llegada del 5G y la explosión de datos móviles».

Comunicación total para las masas, una conectividad sostenible y eficiente que también podría ser una solución para las zonas rurales o despobladas. «En ciertos casos de uso puntuales podría ser parte de la solución, pero las "small cells" están más enfocadas a ser utilizadas en zonas de alta densidad de usuarios», concluye Pallarols.