Markus Tacke, consejero delegado de la empresa, y su presidenta, Rosa García
Markus Tacke, consejero delegado de la empresa, y su presidenta, Rosa García - ABC

Siemens Gamesa desafía a Iberdrola y tumba sus propuestas en la junta de accionistas

La compañía eléctrica podría salir de su accionariado a cambio de hasta casi mil millones de euros

BilbaoActualizado:

Siemens Gamesa ha celebrado este viernes una junta de accionistas marcada por las tensiones que se han registrado a lo largo de los últimos meses entre el gigante alemán, accionista mayoritario de la compañía con el 59% de su capital, e Iberdrola (8%), que teme que sus socios hayan incumplido algunos puntos de su pacto corporativo. Sobre la mesa se encontraba la ratificación de que Siemens no se llevará la sede de Gamesa lejos del parque tecnológico de Vizcaya.

Esta propuesta ha sido tumbada por la junta de accionistas, aunque la multinacional alemana insiste en que no tienen intención de cambiar su «centro de poder». «Nos sentimos orgullosos de nuestra huella en España», ha manifestado Markus Tacke, consejero delegado de Siemens Gamesa. «Estamos contentos de estar aquí. Desde mi perspectiva no hay ningún debate para cambiarlo».

Rosa García, presidenta de Siemens España, ha recordado los compromisos del acuerdo de fusión, por el que la sede está en Zamudio: «No hay ninguna decisión ni planteamiento alguno que ponga en duda el mantenimiento de la sede social en España. Aquí viven sus principales directivos, incluyendo el consejero delegado Marcus Tacke».

Iberdrola quería forzar a la compañía germana a mostrar los compromisos asumidos en relación con el mantenimiento en España del domicilio social, la sede efectiva y operativa como sociedad matriz del grupo, y la sede efectiva y operativa del negocio «onshore», así como las medidas para garantizar su cumplimiento.

Además, la energética ha pedido someter a los accionistas el reforzamiento del gobierno corporativo de la compañía en materia de operaciones vinculadas, «para la protección de los accionistas minoritarios frente al riesgo de administración de hecho por parte del accionista mayoritario», si bien tampoco ha encontrado el apoyo suficiente para ninguno de los puntos.

En este sentido, el representante de Siemens, Fernando Ortega, ha sido tajante al anunciar su voto en contra por «carecer de fundamento». Ha recordado a Iberdrola que las decisiones sobre el establecimiento de la sede corresponde a la junta de accionistas y «no constituye un punto estratégico y esencial de la fusión», como ha defendido la eléctrica vasca.

El hecho de que la junta de accionistas, controlada por Siemens, haya tumbado las dos propuestas de Iberdrola podría llevar a esta compañía a salir del accionariado de Siemens Gamesa, según distintas fuentes consultadas.

Si Iberdrola forzara la ruptura del acuerdo parasocial con Siemens, esta estaría obligada a adquirir las acciones de Iberdrola a 22 euros por acción (hoy han cerrado a 13,270 euros) o al precio de cotización al cierre de mercado de las acciones de Gamesa en el día en que se produjo el incumplimiento más una prima del 30%. Actualmente, la participación de Iberdrola estaría valorada en unos 600 millones de euros, por lo que podría llegar a ingresar por la misma unos 1.000 millones de euros.

No obstante, antes del inicio de la junta, la compañía ha acordado modificar el reglamento de su consejo de administración introduciendo un matiz: la consultora PwC actuará como experto externo que determine si las operaciones de compras son correctas y responden solo a las condiciones del mercado, algo que se ha interpretado como una pequeña «cesión» a Iberdrola en su petición de más control.

Sobre este cambio, desde Siemens subrayan que «estamos a favor de fortalecer el gobierno corporativo y, precisamente, poner el mayor foco en su continua mejora. Con el cambio hoy del artículo 33 del reglamento del consejo nada ha cambiado sustancialmente. Más que actualizar, clarifica los procedimientos para recibir y obtener un informe externo en lo relacionado con operaciones vinculadas».