Las oficinas del Popular y el Pastor siguen luciendo sus marcas y un añadido con el logo del grupo Santander
Las oficinas del Popular y el Pastor siguen luciendo sus marcas y un añadido con el logo del grupo Santander - AFP

El Santander eliminará las marcas Popular y Pastor en junio de 2019

La entidad hará un drástico ajuste de empleo y oficinas tras la integración de los sistemas de las sucursales

MadridActualizado:

El Santander avanza paso a paso en la integración del Popular, que absorbió hace ahora un año tras la intervención y resolución del que fuera sexto banco del país por las autoridades. Después de acometer una reducción de los servicios centrales que supuso la salida de 1.100 empleados, el grupo se prepara ahora para abordar la integración y redimensionamiento de la red. El proceso se iniciará a final de este año con la migración de las oficinas del Popular a los sistemas del Santander, y se culminará a principios del verano de 2019, cuando el banco suprimirá definitivamente las marcas Popular y Pastor y todas las sucursals lucirán la marca Santander.

El calendario que maneja actualmente la entidad presidida por Ana Botín contempla empezar a migrar poco a poco las oficinas del Popular y del Pastor —esta última entidad, pese a que el Popular la compró en 2011, seguía funcionando básicamente como una franquicia propia— a los sistemas informáticos del Santander en noviembre, tras completarse en octubre aproximadamente la fusión legal. El proceso de migración, de gran dificultad técnica, se prolongará durante más de medio año, hasta aproximadamente junio de 2019.

En ese momento, el Santander impondrá su marca única, haciendo desaparecer las de Popular y Pastor de los actuales rótulos. Además, el fin de esa migración dará comienzo a la negociación del ajuste de capacidad instalada en la red, que conllevará cierres de sucursales y despidos masivos. Aunque la entidad nunca ha comunicado a cuánto personal y oficinas afectará ese ajuste, sí comunicó a los inversores al adquirir la entidad hace un año que su objetivo es reducir los costes del Popular en un 32%.