Vídeo: Hacienda crea herramienta para controlar grandes fortunas - EP

Sánchez insiste en subir los impuestos a las grandes empresas y fortunas

El programa electoral del PSOE mantiene su intención de elevar la presión fiscal

Madrid Actualizado: Guardar
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El sistema impositivo va a ocupar un lugar central en las promesas electorales de los partidos políticos. Si el PP ya ha anunciado una «revolución fiscal» que pasaría por reducir y eliminar tributos, el PSOE, como plasmó en los Presupuestos que diseñó para 2019 y que no fueron aprobados, mantiene su intención de elevar la presión fiscal a las grandes empresas, las rentas altas y determinadas actividades.

Así figura entre las 110 principales medidas del programa electoral con el que los socialistas se presentarán a las elecciones generales del próximo 28 de abril. El PSOE habla ahí de «reforzar la progresividad del sistema fiscal, incrementando la aportación de las grandes empresas, y de los contribuyentes de ingresos más altos y con mayores patrimonios».

Esto, en caso de seguir en La Moncloa y como ya contemplaban las Cuentas fallidas para este año, llevaría al PSOE a elevar el IRPF a quienes ganan más de 130.000 euros del 45% al 47%, y al 49% en el caso de rentas del trabajo superiores a 300.000 euros. Además, se pretendía elevar del 23% al 27% el tipo a las rentas del capital superiores a 140.000 euros.

Junto a ello, y en el plano empresarial, los socialistas se propusieron fijar un tipo mínimo del impuesto Sociedades del 15% -del 18% para bancos y petroleras-, así como limitar al 95% la exención por dividendos y plusvalías obtenidos en el exterior.

El PSOE parece renunciar ahora, eso sí, a fijar un recargo específico a las entidades financieras en el impuesto de Sociedades. Ahora bien, sí se compromete a seguir adelante con medidas fiscales ya anunciadas como el impuesto sobre transacciones financieras o «tasa Tobin» y la tasa a los servicios digitales («tasa Google») y una mayor la fiscalidad ambiental que desincentive la contaminación.

En el caso de estos últimos tres gravámenes, los socialistas plantean «promover la armonización a nivel europeo», cuando en sus Presupuestos se pretendían implantar de forma unilateral y no coordinada con los socios europeos. Es más, el Gobierno de Sánchez ha dicho que no renuncia a seguir adelante con la llamada «tasa Google» pese a que el Ecofin viene de dejar en el aire la propuesta por la falta de acuerdo entre los Veintiocho.

Mayor gasto público

La justificación del PSOE es que España necesita acercar su nivel de recaudación, del 37,9% del PIB, a la media europea, siete puntos más alta, y critica las propuestas de rebajas masivas de tributos. «La derecha se apunta a la teoría de la liberación fiscal, de que el dinero está mejor en el bolsillo de las personas y esto no es más que una falacia», dijo ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Sánchez tendría además que recurrir al «impuestazo» para sufragar el rosario de medidas de mayor gasto de su programa, que contempla, entre otras cosas, un ingreso mínimo vital para erradicar la pobreza infantil, revisar el copago farmacéutico, añadir la salud bucodental a la Sanidad pública, recuperar la renta básica de emancipación por alquiler y vincular las pensiones al IPC.