La salida de la sede de Endesa de Madrid costaría a la región 600 millones al año

La Comunidad de Madrid tiene actualmente recurrido al Tribunal Supremo el traslado de la sede de la CMT a Barcelona, decretado por el Gobierno Zapatero

A. LASO D´LOM/
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MADRID. Un traslado de la sede social de Endesa fuera de Madrid tendría un coste por la rebaja de ingresos para la Comunidad de unos 600 millones de euros al año, unos 100.000 millones de pesetas, según cálculos realizados hace meses por el Gobierno regional de Madrid, según las fuentes consultadas por ABC.

La cantidad sale del pago del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), de carácter municipal, además de la parte del IRPF que pagan los empleados que se trasladarían a otra región y que está cedida a la Comunidad, así como otras cantidades por IVA y diversos conceptos incluidos en el estudio.

Estos cálculos se hicieron hace varios meses, cuando se filtró a la prensa con mucho revuelo mediático la posible fusión entre Endesa con otras dos compañías del sector enérgético: Gas Natural y Aguas de Barcelona (Agbar), estas dos últimas empresas controladas por La Caixa.

Sin embargo, esta posibilidad de fusión no se concretó. No obstante, nadie del sector eléctrico descarta que el próximo otoño, una vez que esté terminado el llamado Libro Blanco de la Energía que ha encargado el Ministerio de Industria, se produzcan reestructuraciones importantes en el sector con posibles fusiones que afecten a muchas de las empresas energéticas españolas y algunas fuentes no descartan que estos cambios pudieran provocar el traslado de sedes sociales.

Además, en estos momentos el Gobierno regional presidido por Esperanza Aguirre tiene recurrido ante el Supremo el traslado de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) a Barcelona decretado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Este recurso contencioso-administrativo está acompañado de la petición de la suspensión cautelar de esta medida. La Comunidad considera este traslado una decisión «política», adoptada el 30 de diciembre, que perjudica, en primer lugar, a los 140 trabajadores de la CMT, al someterles «a una deportación arbitraria». Argumenta en el escrito que aquellos empleados que opten por cambiar de ciudad tendrán dificultades de adaptación, «máxime si se tienen en cuenta las diferentes circunstancias de lengua, costumbres, cultura, etc».

Finalmente, el PSOE madrileño no comparte el respaldo del Gobierno regional de la Comunidad al aumento de la participación de Caja Madrid en Endesa del 5 al 9% de su capital, justificado por la eléctrica que preside Manuel Pizarro por la necesidad de estar más preparada para la próxima reestructuración del sector. Así, el Partido Socialista de Madrid (PSM) tachó ayer de «irresponsable» a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, porque, en su opinión, «pretende enfrentar al Gobierno de España con Caja Madrid». El vicesecretario general del PSM, Antonio Romero, afirmó que «vuelve a constatarse que la señora Aguirre gobierna poco e intriga mucho». A su juicio, «el intento de enfrentar a la caja con el Gobierno de España es irresponsable y sólo puede crear incertidumbre e inestabilidad en una institución importante como es Caja Madrid».

Para Romero, «la adquisición de un paquete importante de acciones de Endesa por parte de la caja es una operación basada en criterios puramente empresariales que todos compartimos. Es una operación que conviene a la posición de la Caja y a los intereses de sus impositores, y de la que hemos hablado varias veces en el consejo».