Ryanair cae un 13% en Bolsa tras recortar su previsión de beneficios por las huelgas

La «low cost» irlandesa rebaja sus estimaciones hasta un rango de entre 1.100 y 1.200 millones

MadridActualizado:

El modelo laboral de Ryanair se está convirtiendo en un lastre para la compañía. La «low cost» ha rebajado un 12% sus previsiones de beneficio para este año por la oleada de huelgas a la que ha tenido que hacer frente este verano. La respuesta de los inversores ha sido tajante: la compañía se ha desplomado un 13% en la Bolsa de Londres.

La aerolínea prevé ahora cerrar el año con unas ganancias de entre 1.100 y 1.200 millones de euros, un rango inferior al publicado inicialmente, de entre 1.250 y 1.350 millones. La rebaja se explica -además de por el encarecimiento del petróleo- por la caída del tráfico aéreo registrada en las últimas semanas, fechas la compañía ha tenido que afrontar varios paros de pilotos y tripulantes de cabina (TCP).

También ha influido el descenso de las tarifas acometido por la empresa. En concreto, durante el tercer trimestre, estas han caído un 3% frente al descenso estimado del 1%, debido a las huelgas coordinadas de TCP y de pilotos en varios países. De cara a la mitad de su ejercicio, Ryanair calcula una caída del 2% de las tarifas.

Cierre de bases

El pasado viernes se produjo una nueva huelga de 24 horas de TCP en España, Bélgica, Portugal, Holanda, Alemania e Italia que afectó a 30.000 pasajeros. No se descarta que en los próximos meses haya nuevas movilizaciones, puesto que el conflicto sigue abierto.

Como respuesta a estos paros, la compañía está empezando a cerrar bases. Las primeras en ser sacrificadas han sido las de Eindhoven (Holanda) y Bremen (Alemania), localizaciones en las que la «low cost» contaba con seis aviones. Además, en Niederrhein (Alemania) recortará de cinco a tres sus aviones basados.

Son acciones que se engloban dentro del plan de Ryanair de reducir su capacidad en un 1% para la temporada de invierno para contrarrestar el impacto de estos conflictos laborales. Una estrategia que entrará en vigor el próximo 5 de noviembre.

Según ha apuntado Michael O’Leary, «las reservas futuras y las tarifas del tercer trimestre se han visto afectadas» en los países «donde se han repetido huelgas innecesarias». Al igual que Holanda y Alemania, España es uno de ellos.