La riqueza financiera neta de las familias ha alcanzado los 1,45 billones de euros
La riqueza financiera neta de las familias ha alcanzado los 1,45 billones de euros - J. M. NIETO

El pasivo del sector privado crece por primera vez en una década

La deuda de las empresas repunta mientras las familias sanean su situación

MadridActualizado:

La deuda del sector privado, que ha ido menguando desde que estalló la burbuja inmobiliaria mientras el sector público empeoraba sus balances, volvió a subir en el último año, algo que no se veía desde los albores de la crisis, en 2009, debido al mayor apalancamiento de las empresas. El Banco de España publicó ayer que el pasivo de empresas, hogares e instituciones sin ánimo de lucro ascendió al 132,8% del PIB, es decir, 1.614.512 millones de euros en el primer trimestre del año. Aunque supone una reducción con lo que se registró en el cuarto trimestre, al compararlo con el primero del año pasado, subió en 3.305 millones de euros, apenas un 0,2%. Y pese a lo escueto del alza, desde septiembre de 2009 no se había producido en los doce meses anteriores un aumento de la deuda en manos de hogares y empresas, todo un dato a considerar ante la desaceleración gradual del crecimiento de la economía española.

La razón de este fenómeno se encuentra en las empresas, que elevaron su deuda en 3.609 millones de marzo de 2018 a 2019. Las sociedades no financieras deben 904.453,7 millones de euros -un 74,4% del PIB-. Mientras tanto, los hogares continuaron su desapalancamiento reduciendo su deuda en 304,4 millones de euros hasta los 710.058 millones -un 58,9% del PIB-.

Las empresas frenaron su desapalancamiento, quizá influido por la reducción de los márgenes ante el aumento de los salarios -que ya superan el 2% de aumento para los nuevos convenios-, a lo que se le suma el alza del 22% del salario mínimo, el aumento del empleo y de la inversión. En paralelo, debido precisamente al alza de sueldos, la creación de empleo y el buen año para la Bolsa, la riqueza financiera de los hogares repuntó en 56.698 millones de euros hasta los 1.451.141.785 millones.

De esta cantidad, el grueso de los activos de los hogares está en efectivo y depósitos (887.537 millones de euros, el 40 % del total), seguido de acciones (607.980 millones, el 27%), seguros y fondos de pensiones (353.099 millones, el 16 %) y participaciones en fondos de inversión (318.828 millones, el 14 %). Al analizar qué productos han aumentado más, ganan los depósitos transferibles de largo: han aumentado un 12% el valor de los activos registrados hasta los 658.694 millones de euros en el último año, casi 70.000 millones más.

Cambio de tendencia

Cuando el edificio de la burbuja inmobiliaria se vino abajo, dejó tras de sí una ingente deuda del sector privado, en forma de miles de hipotecas por pagar para los hogares y empresas que se habían endeudado por encima de sus posibilidades y ahora se dirigían a años de recesión. La deuda privada llegó a sumar un 200% del PIB pero desde 2012 ha ido perdiendo peso mientras el sector público, que debía un 35% al iniciar la crisis, ha triplicado esta ratio.

Como fuere, la reducción de la deuda del sector privado, que había sido constante en los últimos diez años, ya había dado señales de agotamiento. El Banco de España ya alertó en su último informe que el alza sostenida del consumo había empezado a financiarse a crédito en algunos hogares de rentas bajas, lo que planteaba dudas sobre su sostenibilidad a medio plazo. Frente a ello, la tasa de ahorro, en mínimos históricos, parecía haber comenzado a dejar de caer, lo que parecía auspiciar un cambio de tendencia.