De izquierda a derecha: Pablo Martín («rider»), Diana Morato (directora general de Deliveroo en España, Héctor Merino (presidente de Asoriders y «rider») Alicia Piñero («rider») y Juan Carlos Miño («rider»)
De izquierda a derecha: Pablo Martín («rider»), Diana Morato (directora general de Deliveroo en España, Héctor Merino (presidente de Asoriders y «rider») Alicia Piñero («rider») y Juan Carlos Miño («rider») - JOSÉ RAMÓN LADRA

Los «riders» sacan pecho: «Somos la imagen de Deliveroo en la calle y parte de la empresa»

La directora general y los «riders» reclaman una regulación moderna para un modelo laboral cercado por la Justicia

MadridActualizado:

Deliveroo suma ya 1.500 «riders» en toda España. Una cifra que da buena cuenta del éxito de esta empresa de reparto a domicilio -principalmente de comida-. Sin embargo, su camino no ha estado exento de polémica. Acorralados por la Inspección de Trabajo y la Justicia por utilizar -según ambos- falsos autónomos, afrontan el futuro con optimismo. Así lo transmite Diana Morato, directora general de la compañía en España, en un debate con repartidores y la organización Asoriders, moderado por ABC. Y se defiende las acusaciones de precariedad laboral, al tiempo que los «riders» muestran su satisfacción en la empresa. Quid pro quo, que se dice.

«Los expertos aseguran que no hay legislación que se adecúe a este tipo de trabajo. Que hay que evolucionar y yo, sin ser especialista, veo que otros países están avanzando en el camino adecuado», dice Morato. Mismo diagnóstico realizan los repartidores, que reclaman una regulación justa y moderna que se adapte a sus necesidades.

Los «riders» valoran, por encima de todo, la libertad de horarios que les da la plataforma siendo autónomos. «No me compensa ser asalariado por la flexibilidad. Ya soy fijo en mi otro trabajo. Si un día no me apetece coger pedidos o estoy cansado, no podría rechazarlo con un trabajo fijo», explica Juan Carlos Miño, colaborador de Deliveroo. Pese a ello, existe preocupación entre ellos por su paso por los tribunales. «Me preocupa porque es de donde saco mis ingresos. Estamos a caballo entre un autónomo y un asalariado», dice el repartidor Pablo Martín.

Pablo Martín («rider»): «Me he dado cuenta de que la filosofía de Deliveroo es completamente diferente a otros. Miran más por el trabajador, aunque seas autónomo»Juan Carlos Miño («rider»): «No me preocupa que Deliveroo esté en los tribunales. He visto la voluntad que tienen por hacerlo bien, sé que ponen de su parte»Diana Morato (directora general de Deliveroo en España): «Recibimos semanalmente más de 600 solicitudes para trabajar. La gente quiere este modelo y habría que inspirarse en otros países»Héctor Merino (Presidente de Asoriders y «rider»): «En una entrega en Madrid una niña me saludó y le dijeron que por qué lo hacía. Y ella respondió: ‘‘Es un Deliveroo’’. Es satisfactorio formar parte de esto»Alicia Piñero («rider»): «El mayor beneficio es la flexibilidad que tiene uno de establecer su propio horario. Si estuviera contratada, no podría tenerla»

La filosofía de Deliveroo y el trato son dos de los factores que más aprecian en la empresa; las quejas son limitadas. «A nivel de salario me compensa», afirma Alicia Piñero, «rider», para proseguir con una oda a la compañía en detrimento de otras. «Tengo familia en otras plataformas y mi marido trabaja en Deliveroo. Entonces, vi la diferencia y escogí», prosigue.

Hoy día, la plataforma no reporta beneficios; es más, acumula cuantiosas pérdidas millonarias. Morato se defiende con que «es normal que al principio se tenga que invertir», pero esta cuestión no inquieta a los colaboradores. «Esto es una inversión a futuro y le traerá beneficios. No dudo de que el moderlo seguirá evolucionando y ganando más clientes, colaboradores y resutarantes», detalla Héctor Merino, presidente de Asoriders.

El futuro es suyo y todos los presentes en el debate coinciden en que este es un trabajo tan válido como cualquier otro a largo plazo. De hecho, Merino asegura que en un restaurante ganaría 6,5 euros la hora y que en Deliveroo las cifras son mucho más altas. Tal es así que la directora general habla de una media de 10,5 euros la hora, trabajando como autónomos. Y pese a que, en teoría, son trabajadores por cuenta propia, sus palabras les delatan. «Somos la imagen de Deliveroo en la calle, nos sentimos parte de la empresa». Aunque ellos destacan que lo uno no está reñido con lo otro.