Marta Álvarez, futura presidenta de El Corte Inglés
Marta Álvarez, futura presidenta de El Corte Inglés - ABC

Los retos de Marta Álvarez como presidenta de El Corte Inglés

Reducir la deuda de la compañía es uno de los objetivos más inminentes

MadridActualizado:

El Corte Inglés afronta un nuevo cambio en la presidencia del grupo, el segundo en apenas un año, en pleno proceso de transformación y con muchos retos que resolver tanto a corto como a largo plazo. La futura llegada de Marta Álvarez, hija de Isidoro Álvarez, en detrimento de Jesús Nuño de la Rosa devolverá a los grandes almacenes a la estructura diseñada en 2017. Es decir, contará con un presidente representante de la propiedad y dos consejeros delegados, que serán Nuño de la Rosa y Víctor del Pozo. Además, el todavía presidente también presidirá las principales filiales del grupo. Este organigrama tiene el consentimiento de la mayoría del consejo de administración, el cual previsiblemente acordará los nuevos cambios en su próxima reunión de julio, según informaron a ABC fuentes cercanas a la compañía.

En su año como presidente, Nuño de la Rosa ha puesto en marcha el nuevo plan estratégico de la compañía, que pasa por un mayor peso en internet. Sin embargo, este proceso aún no está del todo culminado y será uno de los desafíos que deberá afrontar la nueva presidenta, además de rebajar la elevada deuda del grupo y llevar a cabo la venta de los locales menos rentables.

Reducir la deuda

El pasivo total de El Corte Inglés al cierre del primer semestre de 2018 ascendía a 3.652 millones de euros, mientras que su deuda es de 3,1 veces su Ebitda. El objetivo de la compañía es reducir esa deuda hasta los 2.000 millones próximamente. Para ello, cerró con éxito una emisión de bonos de 600 millones el pasado mes de septiembre. Un importe al que se le añadieron 90 millones más en diciembre para, según anunció el grupo, «amortizar la deuda». Una emisión que en principio iba a ser de 1.200 millones de euros, pero finalmente se redujo a la mitad. Esta vencerá en marzo de 2024 y responde a la estrategia de El Corte Inglés de «diversificar las fuentes de financiación».

Desinversiones

El pasado mes de diciembre El Corte Inglés puso a la venta 95 activos inmobiliarios, entre los que se incluían a 14 centros comerciales. Unos inmuebles que son considerados como los menos rentables y que muchos de ellos son fruto de una expansión agresiva que la compañía realizó en España hace más de una década y que provocó que eligiera localizaciones que se vieron afectadas por la crisis económica.

Así, la gestión para buscar comprador de estos activos la encargó a la consultora Pwc. Por estas ventas El Corte Inglés esperaba recaudar entre 1.000 y 1.500 millones de euros. Sin embargo, fueron pasando las semanas y la única oferta, del fondo Apollo, no satisfacía las necesidades del grupo. Sí a cabó vendiendo sus locales en los centros comerciales de Bahía Sur (Cádiz) y Los Arcos (Sevilla) a Castellana Properties por casi 37 millones.

Además, Pwc también tiene el encargo de vender la filial de El Corte Inglés Informática. Una venta que ya estuvo cerca de materializar con la empresa mexicana Kio, pero finalmente no llegó a fructificar. Estas operaciones forman parte de la estrategia de los grandes almacenes para menguar la deuda.

Expansión fuera de España

Las ventas de El Corte Inglés en España representan el 95% del total del grupo, un porcentaje muy alto para los tiempos de globalización. Para tratar de ganar más peso fuera de nuestras fronteras, más allá de España solo tiene tiendas en Portugal, los grandes almacenes llegó a un acuerdo comercial con el gigante del comercio electrónico chino Alibaba. Gracias a esta alianza, los productos de los grandes almacenes llegan a todos los países del mundo y se espera que vaya introduciendo más marcas a la plataforma de comercio electrónico en un futuro -ahora cuenta con seis-.

Crecer en internet

El acuerdo con Alibaba también pretende impulsar las ventas en internet. Un canal que Jesús Nuño de la Rosa puso en valor en la última junta de accionistas. «Ya no existe un negocio físico y otro online, sino un único negocio integrado», explicaba. Para mejorar la experiencia de compra, la compañía ya reparte a domicilio en un periodo de dos horas en 54 ciudades, pero aún tiene margen de mejora. Además, podría transformar sus centros en grandes almacenes logísticos destinados a la venta online.